Blog de Luis G. Ruisánchez (2da. EPOCA)



miércoles, julio 09, 2008

El sortilegio de las preferencias

La encuestadora Gallup Poll publicó este miércoles 9 de julio los resultados de un sondeo en Colombia tras la liberación de los 15 rehenes de las FARC. Los resultados son altamente estimulantes para un país que aún recibe ataques inmisericordes de quienes se resisten a aceptar la realidad.
Mientras que el presidente ecuatoriano Rafael Correa desciende en la popularidad cerrando medios de comunicación bajo ardides económicos y su vecino boliviano ya no encuentra donde ponerse, el colombiano Alvaro Uribe conquista el 85% de la aprobación popular en un fenómeno sin precedentes en la historia política latinoamericana.
Pero la noticia no es esa, la noticia es que tras Uribe, la exrehén Ingrid Betancourt se situó en la segunda posición con el 83%, según Gallup Poll.
Estas cifras son parte de un resultado aún más alentador, el 73% de optimismo frente a los destinos de su nación que arrojó la población colombiana, un indicador que durante 20 años se había mantenido por debajo del 57%.
La encuesta es el resultados de dos tandas de muestras que Gallup Poll tomó en la ciudades de Bogotá, Cali, Barranquilla y Medellín entre los días 27 al 29 de junio, es decir, antes de la operación Jaque, y entre el 3 y 4 de julio, tras la liberación, lo que le imprime una connotación más contundente que si fuera producto del entusiasmo final.
El tercer lugar en este análisis fue para el ministro de Defensa colombiano, Juan Manuel Santos Calderón, con un 70% de aprobación, a quien varios analistas han señalado como un posible candidato presidencia para las elecciones del 2010, a pesar de que en la misma Gallup Poll, los colombianos aprobaron un tercer período para Alvaro Uribe con una porcentaje del 74%.
Comentaristas colombianos, a propósito de esta importante encuesta, avizoran la gran oportunidad política de Betancourt, convertida en un símbolo contra los secuestros de las FARC gracias a su propia experiencia y a las campañas desplegadas a su favor por Francia y varios movimientos internacionales, a pesar de que más de 3 mil secuestrados quedan aún viviendo esa realidad dramática.
La última estrategia de las fuerzas militares colombianas ha sido transmitir, con altoparlantes colocados en helicópteros que sobrevuelan las zonas ocupadas por la narcoguerrilla, un mensaje de paz y libertad en la voz de Ingrid Betancourt. ¿Es la voz de Dios que llega desde las alturas?
Habituados como estamos los latinoamericanos a la adoración mística a redentores y ángeles caudillistas, la positiva etapa por la que atraviesa Colombia podría cambiar sus resultados si es que los colombianos, ensimismados en los aplausos y las esperanzas, terminan por atribuirle a Uribe una permanencia más allá de la razonable frente a los destinos de su país, o alzan a Ingrid Betancourt a los pedestales de las plazoletas. Las dos cosas, “ambamente” (como decía Elena Burque), pueden ser fatales.

McCain, Obama y la FNCA. ¿Cuba? Bien, gracias

John McCain declinó la invitación que le hizo la Fundación Nacional Cubano-Americana porque esta había asumido actitudes coincidentes con la campaña del demócrata Obama, quien habló en su sede el pasado mes de mayo.
La situación es curiosa y hoy podría hacer temblar los restos de Jorge Mas Canosa bajo la tierra infértil de La Florida.
Resulta que el gran enemigo del castrismo cubano, “la Fundación”, ahora se convierte en una suerte de coincidente con los propósitos de La Habana. Es una jugarreta del destino. Tanto, que Cuba ha quedado atrapada entre atacar a los republicanos que rechazan a la “Fundación”, o elogiar a Obama, que tiene como aliada a la “Fundación”.
Por ambos lados, la toma de posición es compleja y el gobierno de los Castro ha optado por mantenerse en silencio.
A pesar de que bajo la batuta de Mas Canosa Jr., y tras el retiro de los viejos fundadores ofendidos, la FNCA no es la sombra de lo que fue y aboga por la apertura de las restricciones que George Bush decretó a la isla, donde coincide con Obama, la negativa del candidato republicano ha sido un paso torpe en su campaña electoral.
Insistir en las intolerancias tradicionales ya no es la carta de triunfo para convencer al votante cubano-americano, un segmento que pertenece mayoritariamente a generaciones menos politizadas, menos extremista, formada en la democracia del país en el que ha vivido la mayor parte de su tiempo.
Sumar debe ser el dogma de McCain en esta campaña, porque debe vencer la simpatía que despierta el candidato demócrata en el votante ingenuo de su país, desconocedor de los procesos populistas y demagogos que han marcado históricamente la política latinoamericana y con los que Obama está sorprendiendo a los estadounidenses atrapados infragantes en algo que no comprenden muy bien pero que suena bonito.

lunes, julio 07, 2008

Por el fin de todos los ingratos

Me parece bien tener una percepción real de las manchas del sol, pero dimensionarlas hasta el rol protagónico creo que es una injuria producto de reminiscencias equívocas.
¿Alguien me puede explicar qué importancia tiene justamente ahora, descargar todos los chismes repetidos por la prensa de izquierda contra Alvaro Uribe? ¿Qué justifica esa actitud agresiva contra un tipo que tiene más del 90% de aprobación popular en su país? ¿Es que un analista puede tener más razones y sabiduría que 30 y pico de millones de colombianos?
Me parece una injusticia real.
Y para aliviar el bandazo de babor, dos párrafos duros contra el envejecido tiranuelo de La Habana, lo que siempre da esa elevada percepción de libertad e independencia.
Veámoslo por partes:
Más del 93% de aprobación a medio término de su segundo período.
Bogotá tiene un 17 sobre mil hechos violentos como promedio, superior a casi todas las ciudades latinoamericanas.
Las FARC están a la defensiva diezmadas, empobrecidas y desmoralizadas como nunca.
El crecimiento económico anual de Colombia está por en cima del 5% sostenido.
El peso colombiano ha subido su valor y está a los niveles del año 2000,
Los niveles de inversiones extranjeras tienen un crecimiento sostenido durante 3 años consecutivos.
Los paramilitares no existen, el FLN es una fantasía.
Realmente, el párrafo “El gran perdedor es el pueblo colombiano, un pueblo brioso, sensible, alegre, que se ha visto obligado a abrazar la causa de la “seguridad democrática” de Uribe y del Plan Colombia con la misma resignación como los alemanes apoyaron a Hitler antes de que la mantequilla desapareciera de las despensas” le brindará al autor muchas horas de arrepentimiento. No molesta, da pena un argumento repetido que nunca debió permitirse.
Me alegra leer este artículo porque sus costuras me han puesto en evidencia muchas intuiciones que todos tenemos. Y porque, como decía Vito Corleone en El Padrino: “No odies a tu enemigo porque no te dejará verlo en su justa medida”.
Lo de la cooperación en mayor o menor medida de fuerzas estadounidenses e israelitas debe ser una verdad total, y legítima. No merece comentarios. No es, por ejemplo, la ayuda de Chávez al presidente boliviano o sus maletines con financiamiento para Correa o la Kitchner. Ni tan siquiera la responsabilidad del Departamento América en Cuba, con todos los engendros guerrilleros latinoamericanos.
Creo, aunque tilden mi inteligencia de menor, que la historia del rescate de los rehenes es en esencia la contada. Los detalles quedan a la imaginación, a la mía y a la de todos. Por demás, legal y positiva. El suceso concretado es el que vimos y el que priorizó la prensa internacional porque era un acto de honestidad exaltar el éxito de la acción y no la logística estadounidense o israelí, la compra de conciencias, las negociaciones secretas con mandos de las FARC, el chantaje, la extorsión o todo lo que rodeó un trabajo que culminó con un triunfo total. ¿Para quién? Primero para los liberados; segundo para el país, que festeja la decadencia total de los terro-narco-guerrilleros, y finalmente para Alvaro Uribe, a quien los colombianos le han perdonado sus pecados capitales y, concientes de los aplausos que reclama en su vanidad reeleccionista, lo vuelven a aplaudir porque lo ha hecho bien. Realmente, lo ha hecho muy bien.

lunes, junio 09, 2008

The dream ticket


La aparición en escena de Hilary Clinton y Barack Obama ha revuelto al panal estadounidense. En ese delirium tremen inherente a la raza humana, las apariencias no siempre engañan y continuamos apostando por lo inaudito como una forma de interrumpir la rutina a que nos hemos acostumbrado y la comodidad que implica, en vez de aceptar la posibilidad como lo lógico y consecuente en el desarrollo de las civilizaciones.
O sea, que en los seguidores de Clinton y Obama hay una enorme dosis de todo lo contrario a lo que ellos mismos proclaman: desprejuicios.
Sólo les creería si viera en ellos un tránsito normal hacia la elevación lógica del desarrollo y no la autocomplacencia de proclamar la libertad de sus pensamientos y sus conductas rebeldes.
Sin embargo, más allá de los fanáticos de una y otra parte, hay una realidad y es que la posibilidad de que una mujer y un negro compitan por la candidatura de la presidencia de los EEUU, es una sublevación frente a lo establecido y una demostración de cómo esa nación es capaz de ajustar las virtudes que no tienen. Y esa readaptación a la verdad universal me da las señales de que la debilidad del dólar o la crisis del petróleo no son en verdad, graves calados en la estabilidad futura y el crecimiento de ese país. Estaría por verse.
Es la filosofía de la práxis, algo así como la negación de la negación.
Todo esta suerte de preámbulo, en el que he hablado más de lo que esperaba, no debió haber sido más que un argumento corto y simple para proponer una fórmula republicana que me comentó un amigo desde Bueno Aires: McCain & Condoleezza Rice. Todas las expectativas estarán cumplidas.

miércoles, junio 04, 2008

Las palabras del elegido. Obama candidato

Cada vez que escucho palabras como “cambio” me pongo en alerta. El candidato republicado a la presidencia de los EEUU dijo en el discurso del pasado martes 3 de junio, que el asunto no es el cambio, sino qué es lo que se cambia y hacia dónde va ese cambio.
Las palabras no son conceptos absolutos, el idioma es más complejo que eso. Por eso nunca he creído en la palabra revolución y lo que implica. El mundo ha existido desde la prehistoria no por las revoluciones sino por las evoluciones.
Barack Obama es ya candidato demócrata a la presidencia de los EEUU. Su discurso se basa en la palabra “cambio” pero la retórica con que explica ese cambio y que pone eufóricos a sus seguidores, se sostiene en algo que los latinoamericanos hemos vivido por décadas y que para el votante estadounidense suena justamente a “revolución”, los dos vocablos que, ya lo dije al inicio, me ponen en alerta.
Mi experiencia es de 56 años. El discurso populista es una atalaya en la política latinoamericana. Obama acodó su campaña en el resentimiento, el odio, la envidia y la polarización demagógica de ricos versus pobres.
Disculpen mi escepticismo, pero no le creo una sola palabra. Son demasiados años escuchando cosas así. Promesas de campaña insostenibles, fantasías del populismo oportuno. Ni un sistema de salud se resuelve chasqueando los dedos, ni la creación de puestos de trabajos es un asunto de decretos, ni la guerra de Irak se puede con acabar responsablemente mañana.
Obama no habló de la concertación ni ha explicado cómo hará todo lo que promete. Quienes vociferan apoyándolo no han tomado en cuenta que sin el consentimiento de las fuerzas económicas de una nación basada en el poder adquisitivo y los capitales, nada es posible construir en beneficio de todos. El asunto no es polarizar las diferencias para sacarle aplausos emocionados a los perdedores, sino encontrar el centro común en que convergen los intereses, y es lo que no ha hecho Obama.
En su discurso minutos después de ganar la candidatura, Obama se mostró más populista que nunca antes. Era el momento, le habrán dictado sus estrategas, de hundir el puñal en la esperanza de la gente. Y lo hizo. Incluso lo escenificó erguido en la tribuna, con la mirada perdida en un punto alto y lejano, ignorando los aplausos, los coros y los carteles., por encima de esa vociferación. Una caricatura del peor cine, pero que funciona.
"Pueblo, éste es nuestro momento, esta es nuestra hora. Nuestra hora para doblar la página en la política del pasado'', fueron las palabras de esa noche y me pregunto, ¿el momento de quiénes, cuáles políticas de qué pasado?, la connotación excluyente de su anuncio hace temblar a cualquiera y es un peligro para esa nación porque comunica la negación de lo que precisan estos tiempos, inclusión, integración, unidad, derechos.
Frente a sus seguidores felices, en el Centro de Energía Xcel, Obama sentenció, "Esta noche marca el final de un camino histórico y el comienzo de otro, un recorrido que traerá un día nuevo y mejor para Estados Unidos''; él es el elegido capaz de transformar “un camino histórico” que ha hecho por casi dos siglos a esa nación el primer poder económico del mundo y un ejemplo de referencia universal. Barack Obama va a transformarlo, no evolucionarlo, perfeccionarlo, continuarlo hacia estratos superiores por el bien de todos, no, Barack Obama va a transformar eso en lo que él cree, en el alarde divino de sus dotes y decidirá quienes son los dignos de recibir ese bien, solo unos, no todos, porque republicanos, ricos, emigrantes, soldados, empresarios y vagabundos son también estadounidenses y él ha de ser su presidente.
Muchas veces he escuchado esa arenga, he visto a muchos elegidos, transformadores y superdotados latinoamericanos que se convirtieron en tiranos o en fraudes. Demasiada experiencia para confiar en una retórica así, nueva para los estadounidenses, pero desteñida y peligrosa para los latinoamericanos.

martes, junio 03, 2008

Yoani & Montaner, el principio del fin


El pasado primero de junio, Carlos Alberto Montaner publicó una columna en El Nuevo Herald bajo el título “Director de Granma quiere más sangre”, en la que comentaba la petición del connotado agente de la inteligencia cubana Lázaro Barredo, quien cumple la misión militar de dirigir el periódico Granma, de que Montaner fuera extraditado a Cuba para procesarlo por una leyenda de hace medio siglo, cuando se fugó de la cárcel con 17 años de edad.
La anécdota no importa ahora, son cosas de mi país, chistes revolucionarios como secar la Ciénaga de Zapata para sembrar arroz, hacer una zafra de 10 millones, o bautizar como héroes antiterroristas a los 5 espías presos en Miami.
Lo importante es que Montaner menciona en su columna que la seguridad cubana ha querido relacionarlo con Yoani Sánchez, la “muchacha que en La Habana, muy valientemente, escribe el blog Generación Y”.
Todos sabemos, a lo largo de casi medio siglo, que Carlos Alberto Montaner es sinónimo de beligerancia en el discurso oficial cubano. Su nombre ha estado ligado a los peores epítetos y su amistad o cercanía es prueba irrefutable de complicidad condenable en los medios y la propaganda revolucionaria, una persecución que los hace financiar campañas, amenazas y acciones contra Montaner en cualquier lugar a donde vaya, a través de las sedes diplomáticas de la isla y de los lacayos que rentan en otros países.
La referencia la apunto con vanidad y no con gloria. Porque ya había dicho en un artículo anterior que, después de que las autoridades cubanas le negaran el permiso a Yoani para viajar a España a recibir el premio que el periódico El País le otorgó por su blog, veríamos las señales evidentes de lo “permisivo” que fueron en Cuba donde los servidores de Internet son vigilados y controlados oficialmente, y de que Generación Y y la integridad física de Yoani, formaron parte de la estrategia para promover la percepción internacional de un clima transformador en el “nuevo” gobierno cubano.
Vincular a Yoani con Montaner es el primer escalón de lo que vendrá y esa generación, que ya está casi al fin al del abecedario, puede terminar en la Z.

miércoles, mayo 28, 2008

Iglesias, ¿el cantante?, creo que no


Durante el primer Coloquio Transatlántico celebrado días atrás en Madrid, el Secretario General Iberoamericano, Enrique Iglesias, dijo a la agencia española EFE, refiriéndose a Cuba, que "hay un proceso de cambio en marcha" y una "tendencia cuidadosa para avanzar hacia sistemas más liberales".
Iglesias, quien visitó La Habana recientemente, contó a esa agencia que durante su estancia en la isla, se percató de "una sensación más positiva en la población" y de "un cambio de actitud".
Y finalmente, pronosticó que en los próximos 10 años, “"Cuba será más democrática y su economía de mercado, más abierta".
Cuando escucho cosas así siempre me colma una ambigüedad existencial. ¿Me río o me echo a llorar? Asusta que un personaje de tal dimensión, acostumbrado a pasearse el mundo como cualquiera de nosotros pasea en el parque de la esquina, pero con más patrimonios de libertad, traduzca semejantes conclusiones de la realidad cubana vista y presumida.

Indigna pensar que Iglesias vea cambios positivos en autorizarles celulares a los cubanos y no juzgue la ola de represión que se ha vuelto a incentivar en la isla contra los opositores pacíficos, y que decenas de presos de conciencia continúen en las cárceles y que la democracia sea coartada cada vez más sin independencia de credos, ideologías y libertad de voz. Indigna pensar que Iglesias descubra un “cambio de actitud” como si la actitud fuera cosa de comprar un DVD en una tienda en dólares en La Habana. Y peor aún, Iglesias pronostica 10 años más, o sea, alcanzar los 60 años del régimen tiránico en Cuba, para poder aproximarnos tibiamente, a las libertades, el decoro y el respeto de los que Enrique Iglesias goza desde que nació.
Las conclusiones emanadas de la inteligencia de Iglesias, tan visionario y analítico como el otro Iglesias, ¿el cantante?, ofrecen una imagen penosa. Sus opiniones, útiles para tapar el sol con un dedo, solo son explicables desde dos puntos de vista: Uno, ligereza y comunión de intereses turbios a pesar del sufrimiento cubano, o, dos, una maldad que no entiendo y sólo concibo recostada en la antiquísima conciencia colonial de la vieja metrópolis: “Eso, para los cubanos, está bien. Para mi, no”.

martes, mayo 27, 2008

Una reflexión subliminal


“Si lo defendiera, les haría un enorme favor a sus adversarios”, escribió (supuestamente) Fidel al final del primer párrafo de su reflexión “La política del imperio” en la que ataca al candidato presidencial estadounidense Barack Obama por su discurso frente a miembros de la Fundación Cubano-Americana en la ciudad de Miami.
Los signos son inconfundibles, es el remake de la estrategia cubana, concebida para tontos, fanáticos y conciudadanos obnubilados por las mismas palabras de siempre.
La visita de Obama a La Florida es parte de su plan de campaña en busca del voto cubano e hispano. El tema cubano es, sin dudas, neurálgico en la construcción de una imagen positiva en busca del triunfo en las urnas y Obama ya carga con demasiados desaciertos, discursos errados y, sobre todo, una percepción poco confiable para estos sectores de votantes estadounidenses.
La lenta definición del candidato demócrata va tocando su fin. Obama parece ser el más próximo a lograr la candidatura pero necesita rescatar el voto de La Florida que está muy inclinado a las propuestas republicanas. Y reunirse con la FCA es una buena estrategia, atacar al gobierno cubano, también. El problema está en la credibilidad después de tantos traspiés durante su campaña

Estudiosos de la política estadounidense y analistas de campaña coinciden en que el enfrenamiento McCain – Obama podría favorecer al candidato republicano con más facilidad si el enfrentamiento final fuera McCain – Clinton.
Cuba acaba de confirmarlo desde sus propias perspectivas. Y es el momento de echarle una mano a Barac por varias razones. Primero, que McCain no parece ser “jamón” para la política cubana; segundo, que a La Habana siempre le ha ido mejor con un demócrata en la Casa Blanca y, tercero, que Obama parece haber enviado señales de conciliación con el régimen castrista.
El ataque directo, irritado y ofensivo de Fidel Castro contra Barack Obama es parte de una estrategia repetida por Cuba, pero el mensaje subliminal es desmontable.
Siempre que Fidel ataca, polariza las simpatías del exilio a favor de la víctima. No hay dudas. Aún George W. Bush, que con un racimo trágico de desaciertos domésticos de fatales consecuencias para todos quienes habitan esa nación, definió tan incuestionablemente su oposición con respecto de Cuba y fue tan atacado por los voceros de la revolución, que su tasa de rechazo en la comunidad cubana y parte de la hispana en EEUU, es menor que en el resto de los sectores.
Fidel le ofrece un espaldarazo a Obama con su reflexión. Quien se vaya con esa “pelota de trapo” será víctima de un ardid viejo. “Te ataco para que te acepten”, es la sentencia subliminal.

miércoles, mayo 21, 2008

José Lorenzo y la gaviota, 40 años después


Hace apenas unos días compartí un abrazo y un wisky con José Lorenzo Fuentes en casa de un amigo común en el Southwest de Miami. No esperaba encontrarme allí al cuentista que fue parte del estrecho círculo que estremeció la narrativa cubana de la segunda mitad del siglo pasado. Bastan los dedos de una mano para contarlos y uno de ellos, quizás el índice, lo fue José Lorenzo, amputado por la intolerancia y el odio que apenas comenzaban frustrando la grandeza anunciada por la narrativa del país en esa década prodigiosa de los 60.
Desde ellos sólo ha quedado polvo y tambores, y algún destello que asoma codeándose con el circo de las insolencias permitidas.
“Después de la gaviota”, mencionado por el Concurso Casa de las Américas en 1968, cedió entonces el premio a otro volumen mayor, "Condenados de Condado", en esos tiempos en que Norberto Fuentes hacía literatura y no comics de la memoria a un lado y al otro de las fronteras.

Ahora, 40 años después, José Lorenzo me regaló una nueva edición de “Después de la gaviota” con un texto en la contraportada del chileno Jorge Edward, quien fue integrante del jurado en aquel entonces, y prólogo de Amir Valle. La editorial Iduna hizo justicia con esta edición, no solo al escritor silenciado por decreto oficial, sino a tres generaciones de cubanos que no recuerdan la trascendencia de un libro sacado de la circulación nacional, borrado de las citas oficiales y suspendido de los estantes de librerías y bibliotecas, que colocó en medio de las mágicas realidades de entonces un modo insólito entre lo sublime y el misterio del interior humano, con una forma magistral de contar saltando insistentemente de un lugar al otro del mismo personaje sin la menor sorpresa para el lector.
La nueva edición de “Después de la gaviota” es una lección de responsabilidad con la cultura cubana. Es hacer lo que 40 años después, continúan impidiendo en la isla a pesar de que con ello silencian una voz insustituible en la mejor época literaria que promovió la Revolución y que, como Saturno, ella misma fue devorando.

jueves, mayo 08, 2008

“Estoy chivo”


Generación Y, el célebre blog que Yoani Sánchez escribe desde La Habana y que acaba de recibir el premio Ortega y Gaset de periodismo digital que entrega el diario español El País, es un suceso de referencia obligatoria.
La última de las noticias es que Yoani no recibió el permiso del gobierno cubano para viajar a Madrid a recibir el galardón. Aunque CNN y la prensa mundial han sido eco de esa información, en realidad no es más que otro remake cotidiano que con medio siglo de existencia han sufridos miles de miles, muchos con más dramatismo pero con menos cobertura de prensa internacional.
Tampoco les ha valido su inclusión en la lista de las persona más influyentes de la revista Time.
Lo siento por ella, es decir, lo del permiso de salida, y me alegra que figure en ese listado de Time, aunque ella misma se haya quedado atónita no se si para bien o para mal de la revista Time.
Y me satisface que su blog tome mayor relevancia aún, acodado en los titulares de hoy, porque a fin de cuentas es una reafirmación de las razones que a todos nos hicieron rechazar el totalitarismo cubano.
Yoani ha fundado un vínculo que nos relaciona de una manera u otra, pero con la relevancia de que Generación Y se hace desde las entrañas del monstruo, que bien conocemos porque vivimos en ellas.

La valentía de Yoani es un tributo a la esperanza en las nuevas generaciones de cubanos y una bofetada a ese escepticismo que fue madurando en quienes nos largamos porque no había ya nada qué hacer allá dentro.
Pero, cuidado, Generación Y no saldría al ciberespacio sin la complicidad oficial como un subterfugio anónima a espaldas de la misma célebre bloguera.
Yo, que vivo hace mucho en Santo Domingo, acudo a un vocablo que los dominicanos crearon para definir la suspicacia y la duda, “estoy chivo”, dicen, no se por qué, pero detrás de la inocencia de esta muchacha, a sus espaldas, moviendo los peones del silencio y la manipulación, ha habido una tolerancia oportuna que pudo comenzar con la permanencia del blog en la web, los periplos de Yoani de ciber-café en ciber-café para poder acceder a su blog en el país con menos acceso a Internet en el hemisferio, y consolidarse con el entusiasmo de cientos de comentarios de todo tipo colgados quién sabe desde dónde y por qué.
Cuidado con los humoristas de ingenio literario, los sagaces de la broma inteligente, los cultivadores del choteo histórico y fatal. Todo lo resuelven con un plumazo, una sonrisa sagaz y una legión de suspicaces que le ríen el chiste para certificar las dotas supremas de la sabiduría cubana.
¿Es que se las ha ido de las manos la amplitud alcanzada por el blog de esta muchachita osada que se cree en Suiza todavía?
Pero los placatanes del oficialismo cubano tienen la tara indisoluble de la represión y la intolerancia. Vigilemos a Generación Y y a Yoani Sánchez desde ahora a ver en qué va a convertirse esta historia. Y tratemos de apabullar estos graves prejuicios míos porque la verdad es que con toda esta diafanidad, “estoy chivo”.

jueves, mayo 01, 2008

La consagración de los camellos


A finales del siglo XVIII, los vecinos de la ciudad de Santiago de Cuba vieron con asombro cómo desembarca de un navío de velas plegadas, una legión de camellos.
Pocos conocían de aquel animal de jorobas en el lomo y cara de viejo cansado. No existía entonces National Geographic Channel y los santiagueros no solían visitar el Sahara.
Pero pronto supieron que no era una invasión de Sandokan, sino que los camellos respondían a la iniciativa de los colonos cafetaleros llegados desde Haití después de la sublevación de los esclavos, que concibieron bajar los sacos de oloroso grano desde sus haciendas en la Sierra Maestra, hasta los muelles del puerto de Santiago, con caravanas de camellos.
Cuentan que el clima caribeño los mató poco a poco hasta que esa historia quedó en el olvido. Y no fue hasta 1980, que apareció la próxima referencia al camello cuando, tras la caída del Muro de Berlín, se acabó el subsidio soviético a Cuba y La Habana se llenó de camellos rugientes, no rumiantes, que cruzaban las avenidas de la ciudad tumbando edificios con la vibración de su peso, y con 500 personas acaloradas dentro.

La desaparición del transporte urbano impuso una ciudad detenida. Fue entonces que La Habana salió con una de las más circenses iniciativas revolucionarias, los camellos, dos cuerpos de guaguas pegados y tirados por una potente cabina de rastra, capaz de mover esa mole pantagruélica desde La Lisa hasta Guanabacoa.
El diseño obligado de empatar dos cuerpos de guaguas con chapucería de primeros auxilios, fue lo que inspiró el apodo popular de Camello a aquellos gigantes ruidosos que iban humeando como chimenea de un central, las calles de la capital.
La imaginación popular los definió como películas triple X: sexo, violencia y lenguaje de adultos. Todo podía suceder en medio del calor estomacal de estos camellos habaneros. Hay hasta una generación nacida de un recholateo oscuro en uno de estos monstruos saharianos durante un viaje del Vedado a Marianao.
Hace apenas unos días, el gobierno cubano anunció la desaparición de los camellos. Ahora serán sustituidos por guaguas chinas que ya provocaran sus propias leyendas con su presencia del lejano oriente en la isla insólita del Caribe.
Por ahora, los habaneros despiden a sus camellos con una mezcla dudosa de alegría y nostalgia. Muchos los van a añorar, carteristas, jamoneros, otros evocarán la resistencia cruel frente a unas axilas al punto del mediodía. Contarán anécdotas que se convertirán en leyendas y mitos populares y alguna vez, los camellos de La Habana pasaran al olvido como aquellos primeros que trajeron los cafetaleros franceses de la Sierra Maestra.
La historia es cíclica, siempre se repite.

miércoles, abril 30, 2008

Angola, al duro y sin guantes


Alrededor de 1980 me citaron a la Unidad de Reclutamiento Militar de La Lisa, en la Ciudad de La Habana. Era una oficina pequeña en medio de mansiones de la burguesía cubana pre-revolucionaria, ocupadas ahora por instituciones estatales, clubes privados para el stableshment y restaurantes lujosos para diplomáticos extranjeros. Al llegar, predije las razones de la cita frente a los rostros graves de quienes, como yo, habían sido convocados. Horas después, salía de allí con el terror de convertirme de la noche a la mañana, en un soldado cubano en las selvas de Angola.
No sucedió. No tenía instrucción militar, no había pasado el Servicio Militar Obligatorio, no sabía disparar ni con tirapiedras. Parece que no necesitaban entonces soldados para morir, sino soldados para matar y decidieron considerarme inepto para participar en la misión solidaria a Angola.
Tuve amigos que sí pasaron por la experiencia angolana, o que fueron parte de las misiones cubanas de combate en las arenas de Etiopía. Y supe de sus experiencias, sus locuras, sus horrores. Guerras verdaderas ajenas a las historias oficiales, soldados cruzados por recuerdos fatales, falsos héroes aplaudidos en las tribunas de la revolución. Traumatizados, lisiados, enfermos, renegados, mentirosos. Hubo de todo en el basurero de las gestas bélicas internacionales de Cuba.
Tuve este recuerdo anoche, cuando leí de un tirón Sur: Latitud 13, un libro de cuentos que no fue publicado en Cuba a pesar de que obtuvo uno de los premios de la Unión de Escritores y Artistas (UNEAC) porque cuenta “la otra cara de la guerra”, como me escribió su autor, Angel Santiesteban, en la primera página del volumen que me dedicó.
Una guerra de horrores como todas las guerras del mundo, de crímenes y equívocos, de una frialdad inusitada a la que acuden los hombres en medio del paisaje desolador de la muerte posible, del tiro de gracia en la esquina.
Le agradezco a Angel este libro que pone el dedo sobre una llaga de la que muchos no quieren hablar, o de la que muchos hablan sandeces, o de la que muchos se vanaglorian en medio de esa mitología de la infamia universal que es la palabra internacionalismo en el mataburros alevoso del oportunismo revolucionario.

Yo, el supremo


Hace apenas unas semanas, a raíz de la sustitución del Ministro de Educación en Cuba, Fidel escribió en sus Reflexiones las razones por las que sustituyó al ministro y asumía la responsabilidad de esa sustitución. Si Fidel ya no es lo que era, es decir, declinó sus poderes presidenciales para que su hermano los asumiera, legitimizado en la última votación, ¿cómo es posible que un anciano enfermo y despojado de sus funciones, sustituido en sus cargos, se atribuya el derecho de mover ministros, cancelar, nombrar y decidir en las estructuras del Estado?
La duda creada por les afirmaciones en aquellas Reflexiones han sido contradichas de forma tajante por su hermano: “Raúl Castro puso punto final a la etapa de provisionalidad”, es el titular que inspiraron las palabras de Raúl en el reciente VI Pleno del Comité Central del PCC.
Raúl anuncia que las riendas del país estarán en sus manos y para blindarlo, decide “fundar” una cúpula adjunta al Comité Central con igual integración añeja y extremista con que designara la élite que desde febrero pasado, dirige el Consejo de Estado.

“Los 7 magníficos” serán el propio Raúl, acompañado por Juan Almeida Bosque, José Ramón Machado Ventura, Julio Casas Regueiro, Abelardo Colomé Ibarra, Esteban Lazo Hernández y Carlos Lage Dávila, una exquisita escalada de edades que van desde los 80de Almeida hasta los 56 de Lage, un promedio de 70.2 años de edad que coloca a Cuba bajo la visión de los viejos robles, abuelos del totalitarismo, asidos a la exclusividad de sus méritos históricos.
Exponentes de las nuevas (y patéticas) generaciones, como Felipe Pérez Roque, se confirman como excluidos. Desde el ascenso de Raúl, el Canciller ha sido relegado a un perfile menor y ahora no ha sido ascendido a miembro del Buró Político. En tanto Lage, una vez colocado entre los jóvenes dirigentes de la revolución, resucita de la marginación a la que fue lanzando en los primeros meses raulistas, para integrarse a “Los 7 Magníficos” asumiendo el rol de sus 56 años de edad.
La muerte, según los místicos, rosacruces y mahometanos, es un estado mental y no físico. Por supuesto que Fidel está muerto hace bastante ya. Ahora su hermano lo ha sepultado definitivamente.
Para quienes se aventuraron a la fallida esperanza de imaginar cambios positivos con el ascenso de Raúl, les dejó un teléfono celular, un DVD, la habitación del hotel más caro del mundo en Varadero y 300 delincuentes salvados del paredón a cambio de fusilar los pensamientos de otros tantos.
Lo demás son retrocesos peligrosos. La marcha de las momias de la revolución en un alarde retrógrado que rescatar los peores puntos sobre las íes.

jueves, abril 10, 2008

Declaración de Concordia


Un grupo de cubanos residentes fuera de Cuba, de todas las tendencias políticas, hace un llamado para el entendimiento y la negociación.

Los que subscriben esta declaración, cubanos o de origen cubano residentes en el exterior del país, deseamos dar a conocer a la ciudadanía residente en Cuba los siguientes criterios, sentimientos, esperanzas y convicciones sobre la realidad cubana actual y sobre su futuro:
• Abogamos por la paz, la reconciliación y la concordia entre todos los cubanos.
• Nos negamos a seguir alimentando el odio y el resentimiento recíprocos que han engendrado en la historia nacional, de forma cíclica, violencia y fratricidio,
• Por una amnistía que incluya a los cubanos de todas las orillas políticas e ideológicas.
• Abogamos, en suma, por una renovación en espíritu de toda la familia cubana para el comienzo de una nueva Era de paz y prosperidad. El conjunto de cubanos residentes en Cuba y en la diáspora formamos una sola nación y debemos trabajar juntos para levantar al país.
• Entendemos que concordia cubana significa asegurar la convivencia entre todos los hermanos de la patria común sobre la base del respeto a las diversas perspectivas y credos. De ningún modo deberá admitirse que tales diferencias puedan obstaculizar o amenazar esa convivencia.
• No deberá aceptarse, bajo ninguna circunstancia, discriminación alguna basada en diferencias raciales, económicas, culturales, de sexo u orientación sexual, ideológicas, religiosas u origen nacional.
• Ningún cubano deberá ser privado, por razón de su nacionalidad, de los derechos y accesos a instalaciones y lugares que en el territorio cubano disfruten los turistas extranjeros, o a comprar, vender o alquilar bienes básicos, como una vivienda y un auto.
• Ningún cubano, resida o no dentro de Cuba, deberá ser privado de la posibilidad de invertir sus recursos en su propio país mientras haya un empresario extranjero gozando de ese derecho.
• Deseamos un orden que lejos de frenar el potencial creador del ser humano, lo libere de ataduras y lo estimule para generar riquezas y abundancia en todo el país, sobre todo cuando se trata del trabajador cubano, célebre por su hábito de trabajo, su nivel de capacidad productiva y su ingenio en generar recursos. No queremos un orden que tienda a generar igualdad en la miseria, sino, por el contrario, un estado general de riqueza en condiciones de igualdad de oportunidades, y derechos económicos y sociales.
• Ningún cubano residente actualmente en nuestro país deberá ser despojado de aquellos bienes que actualmente utiliza para vivir, como es el caso de viviendas y pequeñas parcelas agropecuarias, por los eventuales deseos de reclamos de restitución de antiguos propietarios, independientemente del derecho a una justa indemnización. Tampoco deberá suprimirse el disfrute de beneficios colectivos en esferas sociales como la educación y la salud, sino que por el contrario, esos beneficios deberán ser aumentados y asegurados.
• No nos anima un espíritu de rapiña o despojo, sino de ayuda desinteresada en el mejoramiento y reconstrucción del hogar común.
• Asimismo, nos pronunciamos contra todas las restricciones que obstaculizan el libre movimiento de los cubanos residentes dentro y fuera del territorio nacional, sean por la política del Estado cubano o los cubanos residentes dentro y fuera del territorio nacional, sean por la política del Estado cubano o impuestas por otros gobiernos, en particular el de los Estados Unidos, medidas que dificultan a los cubanos residentes en el exterior viajar a su país de origen, le impiden el acceso o relocalización en su patria, o hacen artificialmente costoso el enviar remesas u otros medios de ayuda y las que obstaculizan el acceso a la información y la comunicación telefónica o por correo electrónico con sus familiares y amigos en Cuba.
• Nos pronunciamos por métodos pacíficos para el logro de los ideales plasmados en esta declaración, a través del diálogo y el libre intercambio de las ideas, convencidos de que sólo la evolución de la conciencia ciudadana nos puede conducir a un orden de armonía, reconciliación nacional y de respeto a todos los derechos fundamentales.
En este año se conmemora el XXX aniversario de las conversaciones humanitarias que en 1978 culminaron con la libertad de más de 3,600 presos políticos y una apertura a mayores contactos familiares entre los cubanos en la isla y los que radican en el exterior. Proponemos nuevas conversaciones de naturaleza humanitaria - bajo reglas mutuamente convenidas- que puedan constituir un primer paso hacia el porvenir que merece nuestra Nación.

viernes, marzo 07, 2008

Cuando aterroriza el francés


El presidente francés Nicolás Sarkozy advirtió el miércoles a las FARC que si dejan morir a la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, secuestrada hace seis años, no saldrán de la lista de terroristas.
"Hay algo seguro: si Ingrid Betancourt no es liberada en un marco humanitario nunca saldrán de la lista'' de terroristas, dijo el miércoles el mandatario francés en una entrevista con el programa "Primera Línea'' del canal colombiano RCN.
Me asombra que un presidente francés sea capaz de avizorar que las FARC dejarán de ser terroristas con sólo liberar a Ingrid Betancourt. ¿No sabe Sarkozy que hay más de un millar de secuestrados en manos de las FARC con una situación grave como Betancourt y que tienen el mismo derecho a la libertad que ella? ¿Que más de cuatro décadas de terrorismo consistente y continuado, miles de muertos, desplazados, secuestrados, masacrados, niños reclutados por la fuerza, robados, asesinados, violaciones, balones de gas explotados en locales públicos, autos bomba, tráfico de cocaína, poblaciones rurales masacradas son el expediente terrorista de las FARC? ¿Con sólo liberar a Ingrid basta entonces para dejar se definirlos como terroristas?
Estas declaraciones de Sarkozy son un acto de vanidad, autosuficiencia e indolencia que considero muy condenables e inaceptables, muestra del desprecio galo por los auténticamente latinoamericano.
Que liberen a Ingrid Betancourt como a todos los demás, con el mismo derecho y el mismo reclamo mundial. No hay unos secuestrados más secuestrados que otros.