Blog de Luis G. Ruisánchez (2da. EPOCA)



sábado, septiembre 22, 2012

Una noche de abrazos: Por Books&Books nos pasan los trenes


No fue una noche de viernes cualquiera. Anoche se destapó la maravilla de reencontrarme con amigos y con esas jornadas taumaturga que hace tiempos se habían perdido de mi panorama acostumbrado. Camilo fue el hacedor. Y mi buen amigo tuvo el tino de sorprenderme en esta ciudad regalándome una noche especial.
Sin embargo, más allá de esta percepción egocentrista, la verdadera razón fue su nuevo libro de viñetas. El negó que fuera un libro de cuentos, que fuera poesía, y Carlos Pintado, quien introdujo a Camilo Venegas a la audiencia que lo oiría en la librería Books & Books, dijo que era casi una novela imperfecta, dijo que era una novela que no lo era a la vez. Creo que la cosa anda por ahí, por ese vaivén impreciso en que se convierte un libro cuando, más allá de nomenclaturas literarias, se presenta como un manual de recuerdos llenos de todo lo que nos pueda conmover.
Eso es “Por qué decimos adiós cuando pasan los trenes”.
Escuchando las viñetas que nos leyó Camilo, nos quedó el sabor agridulce de los recuerdos que, de una forma u otra, todos guardamos como nostalgias, sólo que no somos capaces de que esas viejas experiencias se conviertan en un libro acogedor como él lo ha logrado.
Pero no era de literatura de lo que iba a hablar aquí. Sino de rencuentros. De la humana alegría de los abrazos. Del conocido olor dominicano que Camilo me devolvió como un alón de orejas para retraerme todos los años que compartimos en esa tierra ajena que se nos volvió tan propia.

jueves, septiembre 06, 2012

¿Elegir al mejor? Ya EEUU tiene a sus candidatos

Parece que la solución para los ilegales está cada vez más lejos. Mientras Romney los negó, Obama los ignoró. Ni una sola palabra sobre la reforma migratoria. El discurso de Obama al final de la Convención Demócrata responde a su misma imagen de hace 4 años, un buen orador que dice lo que la gente quiere escuchar, sin sustentación objetiva y sin adelantar propuestas reales. El mismo tono populista de entonces, el mismo pregón de bondades que a punta de lápiz no se sabe cómo será posible hacerlas. Mientras que los republicanos atacaron, confrontaron, los demócratas ha utilizado la efectiva sutileza de diferenciarse del contrincante. Ustedes dicen esto, pues nosotros haremos lo contrario; ustedes adelantan soluciones catastróficas, nosotros  las proponemos caritativas y nobles.  Muchas referencias de lo sucedido, anécdotas, historias como un espejismo del éxito. Enumeró lo que prometió e hizo mientras que se calló lo que prometió y no hizo. Y puso la responsabilidad del futuro en manos de los electores, no en las suyas. Al final no me quedó otra cosa que algunas frases hermosas en las que hubiera querido creer. Pero mañana amaneceremos con que durante 48 meses consecutivos, la tasa de desempleo continúa por encima del 8%. Dos noches finales de dos desalentadoras convenciones para un resultado único y desesperanzador. Como ya lo he vivido en Latinoamérica muchas veces: ¿los votantes tendrán que elegir al menos malo?

sábado, agosto 11, 2012

La resurrección de los prohibidos. ¿Willy Chirino en Radio Rebelde?


El general Antonio Maceo, héroe de la libertad de Cuba, de quien no soy un devoto (suelo no idolatrar ni a generales ni a soldados), dijo alguna vez que “la libertad no se mendiga, se conquista con el filo del machete”. Más allá de la gravedad de la frase, lo que me hizo recordarla es la realidad de que mendigar derechos es una conducta vil.
Tres generaciones de cubanos crecimos sin escuchar a los artistas cubanos que negaron la revolución y es fueron al exilio y, aún peor, que fueron sacados de Cuba cuando apenas eran niños.
Los grandes años de Gloria Estefan y Miami Sound Machine o la gloria salsera de Willy Chirino no existieron en Cuba, a no ser por la clandestina costumbre de pasarse casetes de mano en mano, como quien reparte proclamas subversivas.
Para la oficialidad cubana, Paquito D´Rivera fue grande sólo mientras vivió en Cuba, luego de exiliarse dejó de existir. Olga Guillot nunca influyó en Cuba ignorando su legado a u estilo muy singular de la cancionística nacional; ni la gran Elia Cruz, proclamada Reina de la Salsa en todo el mundo, se escuchó una sola vez por la radio y la tv cubanas desde que, desde México, se fue a vivir a Nueva York, en 1960.
La intolerancia dictatorial de la revolución cubana no soportó jamás una disidencia por pequeña que fuera y todo, absolutamente todo, ha estado condicionado a la simpatía y el apoyo incondicional al sistema político que desangra el país desde entonces.
Fuimos amputados de una parte importante de la cultura nacional e impedidos de disfrutar los más sonados éxitos de artistas cubanos alrededor del mundo.
Ahora, más de cinco décadas después, los “despenalizan”, los sacan de las mazmorras culturales, los desempolvan de viejos archivos policiales, los asoman a la realidad musical cotidiana como si fueran novatos de estreno y debut, ya en el ocaso de sus carreras artísticas.
Y el anuncio conmociona a muchos que lo asumen como guiños de cambio, de renovación, de minúsculas libertades. Los viejos dinosaurios de la revolución, aún ostentando el mismo poder con el que durante 50 años reprimieron, abusaron y asesinaron, han decidido ponerlos en la radio cubana, con la misma ligereza con que, hace cinco décadas, decidieron prohibirlos. No hay explicaciones, nos hay disculpas, no se asume el error.
Creo que más que alegrar, la noticia indigna; más que regocijos implica rabia; más que celebraciones y optimismo, produce vergüenza e indignación; más que en darnos pequeños espacios de libertad, nos convierte en mendigos.
Festejar lo que nos han prohibido y ahora nos devuelven tímidamente, lacerando nuestra dignidad, no es una señal de giros positivos, sino otro capítulo de la imposición del poder y la intolerancia dictatorial. Otra muestra totalitaria de que nos reconocen como manada que arrean hacia cualquier dirección.
Prefiero seguir esperando el día en que en una tribuna pública y multitudinaria,  junto a Willy, Gloria y toda esa legión de prohibidos por la dictadura cubana, podamos corear a viva voz los cantos de dolor y esperanza que los hicieron famosos, cantar con ellos, no que la libertad de Cuba “ya viene llegado”, sino que llegó definitivamente para asumir la vida y la cultura nacional, inclusiva, total, sin policías que la tamicen, como un ente libre y feliz propiedad de todos.

martes, julio 31, 2012

William Morgan: “El comandante yankee”


A finales de los años 90 estaba hospedado en un conocido hotel frente al malecón de Santo Domingo y una mañana, en la piscina, entablé conversación con un viejo guardián del hotel que, al saber que yo era cubano, me contó su participación en un desembarco en Cuba en 1959 para derrocar a Fidel Castro, que nunca llegó a concretarse.
No había escuchado más hablar de esa historia hasta ahora, que he leído The Yankee Comandante, un reportaje que David Grann publicó en cinco entregas, en The New Yorker el pasado mes de marzo de este año.
La historia es rica en informaciones de primera mano y ha sido contada con la presteza directa del gran periodismo norteamericano. Fue ya un gusto leerla.
Pero lo más importante han sido los detalles históricos que Grann ha reunido para contar la vida de William Morgan, el descarriado joven que nació en Ohio, en 1928, y murió fusilado en La Cabaña, bajo las ordenes del Che Guevara, en La Habana de 1961.
En este reportaje he encontrado detalles de la invasión preparada en República Dominicana y financiada por Rafael L. Trujillo, la mafia estadounidense, parte del exilio cubano y Fulgencio Batista. Morgan fue contactado en Miami por el cónsul dominicano, mantuvo reuniones con personajes macabros como el Jefe de la policía secreta dominicana, Johnny Abbes, y mafiosos como Dominick Bartone. Esteban Ventura Novo, jefe de la policía cubana durante la dictadura de Batista, también estuvo implicado en el proyecto.
Morgan burló a la CIA y el FBI para navegar hacia a Cuba en un yate lleno de armas y esperar el desembarco en Trinidad, a los pies de la Cordillera del Escambray, en el cetro-sur de Cuba.
EL día que comenzó la lluvia de paracaidista llegados desde Dominicana, Morgan, Jesús Carrera, Gutiérrez Menoyo y otros excombatientes revolucionarios de Segundo Frente del Escambray, capturaron a los paracaidistas porque Morgan había participado en complicidad con Fidel Castro, como doble agente en toda esta historia.
El reportaje está lleno de detalles impresionantes que tallan la vida de Morgan, una vida de tribulaciones tales que en una carta que el periodista estadounidense Herbet Matthews le envía al escritor Ernest Hemingway, la describe como llena de sucesos “más extraños que la ficción, pero reales”.
Sin embargo, tras esta muestra de lealtad y valor, Morgan se distanció de la revolución cubana por su auténtico anticomunismo y sus diferencias sobre todo con el Che Guevara, quien, cuenta Grann, mandó a asesinarlo a inicios del año 1959.
William Morgan, el comandante yankee, terminó preso en la famosa Fortaleza de La Cabaña y fusilado. El tiempo ha demostrado que no fue agente norteamericano ni fue reclutado por el FBI o la CIA. Con un pasado turbio, terminó haciendo honor a su lealtad, sus principios y su fe en la libertad y la democracia.

viernes, abril 13, 2012

Las 3 caras de Juan Manuel Santos

América Latina no ha logrado superara la mayoría de sus índices de crecimiento humano. Recientemente, cinco países latinoamericanos fueron colocados entre los 10 primeros lugares de las naciones más corruptas del planeta. Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua y Argentina. En el lugar 11 está Cuba, donde su población hace medio siglo que sobrevive gracias al absoluto nivel de corrupción en todos los niveles, sólo que las estadísticas cubanas se han convertido en las menos creíbles del hemisferio.
La Cumbre de las Américas, inaugurada en Cartagena de India, en Colombia, no ha hecho mención a estos datos. Tampoco ha sugerido la celebración de un plebiscito entre los habitantes de Las Malvinas para conocer su decisión como pueblo legítimo de esas islas, a propósito de tantos discurso sobre el respeto a la autonomía de los pueblos que se están escuchando en esta cita regional.
Evo Morales, el presidente boliviano, respaldó la pertenencia de Las Malvinas a Argentina, pero ¿sobre qué bases?, ¿acaso sobre el respaldo al interés oficial del gobierno argentino? Evo obvió la decisión de los “malvinos”, sus intereses, sus deseos, sus decisiones.
Otra cosa es la participación de Cuba en un cónclave regional organizado por la OEA, de la que Cuba fue expulsada por los mismos motivos que definen hoy al gobierno imperante en la isla. Las razones son tan evidentes que esos coros latinoamericano a favor de la participación de Cuba solo se explican con el resultado de la encuesta global de la que hicimos mención en el primer párrafo.
Esta mañana leí una encuesta en la que pedía que decidieran si Colombia era o no hoy en día, líder en la región. Creo que lo fue cuando el gobierno de Alvaro Uribe, a pesar de la irregularidades, pero el actual mandatario, Juan Manuel Santos, ha dejado caer esa bandera aliándose con tibieza cuestionable y penosa sumisión, a las peores causas regionales.
Su viaje pasado a Cuba lo vi justificado, como anfitrión de esta Cumbre, Santos debía atajar la crisis que se avecinaba con la participación o no de La Habana. Pero es inexplicable su entrevista a la tv colombiana, en la que dice “basta de hipocresías” refiriéndose a la negación de EEUU de invitar a Cuba.
Veamos. Hipocresía se define como “el fingimiento de sentimientos, ideas y cualidades, generalmente positivos, contrarios a los que se experimentan”. Entonces la negativa de EEUU no es hipócrita en lo absoluto. Sino que responde con lealtad al comportamiento político sostenido de esa nación.
Por el contrario, Santos, quien fue un admirado ministro de Defensa del gobierno de Alvaro Uribe y compartió con este su visión regional, sí puede ser definido como un hipócrita, porque la dirección de su gobierno dista de su comportamiento manifiesto en su pasada gestión ministerial y, conocedor de la realidad cubana, es hipócrita al disimular con alevosía la tiranía de La Habana, queriendo que se integre a la comunión de las naciones “democráticas” de Latinoamérica.
Lo franco y solidario de Santos, para definirse como presidente de un país con aspiraciones de liderato regional, sería abogar por la democracia en Cuba, por el derecho de ese pueblo a vivir en libertad, en respeto a los derechos y a la integridad, en vez de ser apaleado por expresar sus opiniones, encarcelado por ser consecuentes con sus deseos y aspiraciones legítimas.
Las mismas que Santos se ve obligado a garantizarle a su pueblo, acosado por una narco guerrilla protegida militar y económicamente, por la dictadura cubana.

miércoles, abril 11, 2012

Ni con el pétalo de una rosa

(A propósito de la polémica entre C.A. Montaner y A. Muller sobre Vaticano Inn)

Presumo, por experiencia vivida, lo que es un argumento limitado, que las religiones están basadas en un camino que transita entre lo absoluto a la intolerancia. A favor o en contra. No hay matices. En eso pesa la fe, que explica todo con total convicción sin tener en cuenta la razón humana, la reflexión ni el análisis.
Dicen, y esta experiencia de Carlos Alberto Montaner en su artículo Vaticano Inn. (ver todo en http://www.elblogdemontaner.com/) lo confirma, que la polémica sobre religiones suele ser un dialogo entre sordos.
Yo, que ya festejé compartiendo con amigos la lógica y razonada visión empresarial de la iglesia (de la institución, reitero) que cuenta Montaner, recibo como excesivamente apasionada la respuesta que le hace Alberto Muller.
En su respuesta, a Muller lo condiciona su fe, la razón no pesa. Ni tan siquiera el ejercicio de la inteligencia, facultad que a Alberto Muller le sobre, lo tiene demostrado con sus columnas periodísticas. Pero es que, más allá del conflicto que pudiera generar su pensamiento, hay una respuesta acodada en la fe, sin margen para el cuestionamiento, ni tan siquiera para la dudosa curiosidad, un dogma impuesto bajo la amenaza doctrinal de que su falta trae consigo un castigo eterno y divino.
El ejemplo de Teilhard de Chardin, que le cita Montaner a Muller en su conta-respuesta, es apenas un ejemplo sacado con pinzas, de la larga historia de hogueras y excomulgaciones de la iglesia católica, lo que pone en duda su divina iluminación sobrehumana y certifica sus intereses terrenales en mantener el poder y el lucro.
Y ese terror de las religiones ha sido su arma histórica para la supervivencia a lo largo de los siglos, en contubernio con imperios, monarquías, tiranías, conquistadores, pensamientos racionales y poderes de todo tipo, sin cuestionarse el compromiso moral (y cristiano) que ha implicado.
¿Pone en dudas ese análisis de Montaner la tarea benefactora de la iglesia en tierras de gente desposeídas, hambrunas y epidemias? ¿Los sacrificios sobrehumanos de los misioneros, la instrucción de los jesuitas? No. Ya se ha encargado Montaner de reiterarlo en “Con la iglesia hemos topado”. Pero esa verdad no excluye su derecho a poner el dedo sobre la sangrante llaga que no perite disimulos, de una institución que no ha tenido remordimientos en comulgar con Mussolini para afianzarse en el territorio que delimita contranatura, la nación católica.
La iglesia cubana misma ha explicado, coralmente con los voceros del Vaticano, el carácter gubernamental (oficial) de la visita del Papa a México y Cuba. “El Vaticano es un Estado”, argumentaron textualmente. Y el discurso del Papa en Cuba no ha ido más allá de lo que pudiera insinuar de soslayo un mandatario de cualquier país que visita una nación acosada por una tiranía, que habla atado a la diplomacia. Darle otra connotación es, acaso, un exceso de entusiasmo. Leer entrelíneas es un ejercicio meramente intelectual.
No sé, entonces, cómo puede cuestionársele a Montaner su legítimo derecho al análisis sobre un Estado del planeta, basado en fundamentos empresariales. Mucho más cuando la fe, que no es una condición obligada, no pesa en la libertad de la razón. 
El Vaticano es un país terrenal, no divino, presidido por un Papa en vez de por un Presidente, un Primer Ministro o un General. Sin esas alternativas de la nominación, todo el resto funciona igual.


(NOTA.- EN http://albertomuller.net/noticias/aclaracion-a-montaner-por-con-la-iglesia-hemos-topado/, Muller creo que pone punto final a la polémica en una elegante nota democrática y tolerante.)

martes, marzo 27, 2012

Ismael Diego, otra vez contra la estirpe de los Diego en Cuba


El hijo de Rapi Diego, el joven Ismael de Diego, desapareció en La Habana sin dejar señales. Fue esta mañana cuando iba a comprar cigarrillos.
Ismael, con 33 años de edad, dejó la cocina encendida, el café a medio hacer. Eran las 8 y 30 de la mañana cuando salió sin regresar.
Su prima clama preocupada. “La visita del Papa se lo ha llevado”, dice, pero ella sabe que no se fue al cielo del Señor, sino, posiblemente, a una mazmorra de la Seguridad del Estado, la policía política cubana que ha desatado una furiosa persecución a los desafectos de la dictadura, metiéndolos en los rincones sombríos de las tétrica policía revolucionaria.
“No sabemos nada de él, mi familia ha ido a las estaciones de policía y cuerpos de guardia en los hospitales, pero nada”, escribe su prima María José de Diego.
Ismael estudió música y pintura en Cuba; cursó un año en la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños; ha participado en talleres de edición fotográfica en Cuba y, en México, ha cursado estudios de foto fija.
Lo tuve, cuando él era un niño, jugando casi todos los días en la escalera a la entrada de mi edificio. Ahora es un hombre rebelde, contestatario, suele publicar en Internet textos muy críticos con la dictadura cubana, mantiene una cercana vinculación con conocidos críticos del gobierno tiránico de los Castro que se manifiestan con la música, el arte, la pintura. Ismael carga con el estigma de los Diego, su abuelo poeta eclipsado oficialmente por su fe cristiana, su padre Rapi y su tío Lichy, que vivieron en México hasta sus muertes.
De los Diego tiene también la capacidad creadora.
Ahora ha desaparecido, nadie sabe de él, no hay información. Nadie responde.
¿La represión del gobierno lo ha incluido entre los cientos de encarcelados por motivo de la visita del Papa a Cuba?
Su familia, su prima María José, su tía Fefé, una familia que honra la cultura cubana, pide un clamor colectivo por el regreso de Ismael. 

viernes, marzo 23, 2012

El Papa en Cuba: Dios y el diablo en la tierra del sol

A nadie le sorprendió ver al cardenal de Managua sentado en el altar mayor de la política nicaragüense cuando Daniel Ortega retomó la presidencia. A la iglesia de Nicaragua la estamos viendo siempre confirmando a los dictadores desde Anastasio Somoza hasta hoy.
Lo hizo en Argentina, en Chile. En Latinoamérica ha sido casi tradición desde Cristóbal Colón. No se por qué, pero así ha sido salvo grandes excepciones individuales, no de la iglesia cólica, apostólica y romana como institución.
Fijemos que el Papa no es Dios, que el Vaticano no es el cielo y que los templos no son de la paz divina, sencillez y caridad.
Todavía recuerdo el Noticiero ICAIC mostrando al comandante Ramiro Valdés entrando a la iglesia de San Francisco para atrapar a Angel Betancourt, tras su frustrado intento de desviar un avión hacia La Florida en 1966. Ramiro y su segundón, José Abrahantes, entraron al templo ignorando al Padre Miguel Loredo, y atraparon a Betancourt en un “curioso y dudoso” caso de piratería aérea.
No nos asombremos entonces de que el cardenal de La Habana, Jaime Ortega, comulgue festivamente con Raúl Castro y se haya negado a recibir a Las Damas de Blanco; de que haya llamado a la policía política cubana para que desalojara a los opositores refugiados en una iglesia, y de que haya ignorado a las fuerzas opositoras pacíficas cubanas que reclaman un espacio legítimo ante la visita papal.
No creo que exista una sola razón vertical para alinearse a la defensa de este hombre. Ni religiosa, ni humana, ni patriótica. No desde el escenario terrenal, ni del celestial. No hay que traicionar a la iglesia para condenar la posición irresponsable y alevosa de este siniestro personaje que ostenta el poder eclesiástico en la Isla, capaz de sonreír mientras profesa los más atrevidos cinismos.
Ni tampoco hagamos escándalos por la visita del Papa a Cuba. Su negativa a recibir a los perseguidos políticos, a los agredidos opositores, a los siervos de una iglesia que, como institución, le da las espaldas declarando sin tapujos que no tienen un minuto para escucharlos y apoyarlos, contrasta con su disposición incondicional a entrevistarse con Fidel Castro, el viejo dictador que ha sido excomulgado por Roma.
Ya sucedió cuando la pasada visita de Juan Pablo II en 1998. Una visita que sólo se justificó en una frase burlada por la realidad: “Que Cuba se abra al mundo y que el mundo se abra a Cuba”. Pues bien, no sucedió.
Ahora, ante la repulsa internacional por su cómplice viaje a la Isla, el secretario del Estado Vaticano, cardenal Tarcisio Bertone, ha asegurado que la visita de Benedicto XVI "ayudará al proceso hacia la democracia y abrirá nuevos espacios de presencia y de actividad”.
¿Cuáles espacios? Los genuflexos con el poder tiránico de Cuba o los caritativos con la pobre población católica de apenas un 10% de la población. ¿De qué democracia habla Bertone cuando el Papa y su lacayo habanero comienzan por negarle todo derecho a la disidencia?
Seremos testigos del final infeliz de este viaje del Papa, confirmando que la libertad de Cuba no pasa por el reclamo a la iglesia, quizás a Dios, pero no a sus legiones de súbditos desprestigiados. Quizás pase por la solidaridad de esos sacerdotes y misioneros que, en calidad de hombres, se suman al recamo de los derechos y las libertades para las que fuimos creados, pero no a una institución que cada día, durante más de XX siglos, nos ha ido decepcionando más y más.

domingo, enero 29, 2012

Saladrigas se sube de nuevo al tren de los cambios

No es primera vez que lo leo y me hace pensar en lo mismo, que Carlos Saladrigas hierra al segmentar la realidad y tomar solo la porción que le interesa, dejando fuera tantas cosas fundamentales que no se solucionan con permisos para poner negocios, y que diseñan un camino hacia la libertad con demasiado obstáculos como para llegar a serlo.
Partir del púlpito católico cubano no me parece una buena idea. Es lo primero. Lo otro es declarar que no se ha reunido en La Habana con representantes del gobierno deja la sensación de que está “tirándole piedras al Morro”, clamando contra la invisibilidad y, a la vez, ignorando a quienes en Cuba llevan el peso de la batalla y que, más que su pasado Peter Pan, se conocen al dedillo una realidad compleja que no se resuelve con mil cafeterías de esquina en manos de los cuentapropistas.
El problema de Cuba en estos cincuenta y pico de años no se puede abstraer de la política, sobre todo en un sistema en el que todo esta primado por ella. Si la economía ha sido secundaria en este medio siglo porque todo se subordina a la política, no puede pretender, creo yo, afrontar el dilema justo desde la perspectiva secundaria de la economía. Porque el problema del gobierno cubano no es económico, por muchos discursos de Raúl Castro que me contradigan, sino político.
Puede que para Saladrigas la economía sea primario, para él lo es indiscutiblemente, pero ha pecado de soslayar el resto de los factores que sí son fundamentales para alanzar cualquier cambio en el país, que es lo político y lo social.  A Saladrigas no le importan mucho las libertades siempre que no sea la económica, pero es que la economía es consecuencia de la existencia, no al revés, y él ha evitado tratar los temas humanos que aplastan al cubano de a pie.
Otra cosa es esa insistencia, que me suena inconsecuente, sobre la reconciliación. Primero deberíamos definir de qué se trata esa reconciliación entre los cubanos. Bajo mi punto de vista, no hay divergencias. Yo, que no soy Peter Pan sino que viví en Cuba hasta 1996, nunca experimenté esa división moral, ideológica y emotiva entre cubanos, bajo mi experiencia no existe. No hay que reconciliar nada entre cubanos. Saladrigas no es enemigo irreconciliable de su vecino, su primo, su tío, su viejo amigo del barrio que dejó en Cuba, Saladrigas es enemigo irreconciliable para el gobierno cubano, y eso no se dialoga con gente común, sino con aquel gobierno que comienza por, ni tan siquiera, recibirlo en casa.
Exitoso empresario, se ha empeñado quizás en transportar su experiencia de negocios al dilema cubano. Hay otras realidades concretas que aliviar primero y quizás se lo pudieran contar en La Habana los disidentes, los grupos de oposición, la gente que sufre esas presiones día a día. Pero Saladrigas parece que no trató de dialogar con ellos, sino con los sordos estratos del poder que lo ignoran. Y de paso con una iglesia católica profundamente cuestionada en la Isla.
Su visión está limitada, sus fuentes son tendenciosas, sus parámetros prejuiciados. Sin querer pecar de extremos, cosa que no me gusta pero que tampoco me importa, la solución cubana está por cambiar, no con pequeñas libertades económicas limitadas, sino lo sustancial. Es un problema de ideologías y, por ende, de política. Si no existe una plataforma conceptual, racional para desarrollar espacios económicos, no se puede construir en el aire. La autopista es demasiado resbalosa, insegura, alevosa. A no ser que Saladrigas opte por un remedo criollo del tergiversado sistema chino, notable por su enriquecimiento bajo preceptos alevosos como un paisaje aterrador a tres kilómetros fuera de Pekín y un acoso sin tregua a la dignidad y las libertades humanas.
Yo, personalmente, no quiero eso para Cuba. Tampoco me entusiasma ponerle mi otra mejilla a la dictadura cubana. Para intentar cualquier cambio real hay que empezar por lograr que salgan del poder los responsables del horror nacional. A quien Saladrigas debería pedirle montarse el tren de los cambios es a ellos y no a una diáspora (para mi exilio) apartada por la “revolución” de sus derechos de patria, expulsada de su tierra y privada de todo en Cuba, con la fuerza de los fusiles.

sábado, diciembre 03, 2011

CELAC, ni a la tercera va la vencida

La cumbre de la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe (CELAC) nació con un error de origen. Si en su Declaración de Caracas coinciden en la defensa de los Derechos Humanos, ¿cómo se explica que la troica que la preside incluya al gobernante cubano Raúl Castro?
Otro problema es el nombre. América Latina puede llamarse Latinoamérica o América Latina, pero no Latino América, por lo que la sigla de CELAC es una confusión lingüística.
Un avispado amigo ha dicho que “Durante toda la historia, quienes han querido avanzar se han buscado un aliado poderoso, en América Latina los países pobres le piden ayuda a los más pobres, por eso el futuro se ve claritico”. Esto lo parece confirmar el poco entusiasmo mostrado de la presidente brasileña, el gigante económico latinoamericano, y su partida antes de hora de fórum regional. José Antonio Simoes, subsecretario de Brasil para Asuntos de América del Sur y el Caribe, dijo, "Tenemos que dejar primero funcionar el organismo (la CELAC) por algún tiempo".
El interés sugerido por Brasil, Colombia y Argentina de reducir las importaciones de fuera de América Latina para evitar futuros sobresaltos, comienza por ser un freno al pleno desarrollo de las economías latinoamericanas. Los grandes inversionistas, se decir, compradores, están en las primeras economías y el intercambio al estilo primitivo en pleno siglo XXI es un quimera que naufraga entre el romanticismo y la ignorancia.
Desde la Tricontinental de los años 60 hasta hoy, más de medio centenar de intentos de comunión latinoamericana se han frustrados, unos políticos, otros económicos. Creo que el denominador común de los fracasos es que ninguno ha aglutinado verdaderos intereses regionales porque han estado cruzados por la manipulación política. Este es un remake de sus antecesores. Incluir el caso del embargo de EEUU a Cuba y hablar de democracia y derechos humanos con la inclusión de, por ejemplo, Daniel Ortega, es un motivo sustancial para juzgar esta cumbre de un circo de intereses ni siquiera peligrosos para la estabilidad de la región, porque por diverso, irreverente, irreconciliable y tramposo no será capaz de confundir a nadie.
Citas como la de "parece que es una crisis terminal, estructural del capitalismo y siento que estamos reunidos en un buen momento para debatir, para analizar y proyectar la gran unidad de los países de América sin Estado Unidos, para poder liberar a nuestros pueblos", dicha por el insigne Evo Morales, desnudan la verdadera naturaleza de un fórum mediado por el odio.

domingo, noviembre 27, 2011

Latinos en el vórtice político nacional


Se ha comprobado que un graduado superior de la India tardaría alrededor de 70 años para lograr una visa de inmigrante legal en los EEUU.
Pocos países del mundo tienen reglas tan imposibles de cumplir y tardanzas tan prolongadas para quien pretenda inmigrar y el resultado ha sido uno: la inmigración ilegal.
EEUU se pavonea exhibiendo su grandeza mundial, se autodenomina tierra de las oportunidades y se regodea en su historia hecha a base de olas migratorias. ¿Por qué colocar entonces la inmigración legal como una quimera imposible de alcanzar? La causa de los 11 millones de indocumentados en tierras norteamericanas está en esa madeja que ellos mismos se han tejido mostrando y escondiendo su piñata de la prosperidad, un juego cruel que han sostenido sus políticos más radicales.
Ahora los republicanos tienen una papa caliente en sus manos. Uno de sus punteros en esta campaña para las elecciones primarias, el gobernador de Texas, Rick Perry, sólo bastó que apoyara el DREAM Act para que bajara a un cuarto lugar en las encuestas. El líder hoy es Newt Gingrich, quien apunta a una suerte de solución para los ilegales apoyándose en que su partido es el partido de la familia y no puede pretender separar familias de inmigrantes que han permanecido hasta por un cuarto de siglo en el país, y resaltando la imposibilidad de deportar tantos millones de ilegales por el costo y la deshumanización que implica.
Gingrich tiene un antecedente a considerar: El apoyó a la amnistía que dispuso Ronald Reagan. Pero esa actitud le podría poner en riesgo la simpatía de los votantes republicanos en las primarias aunque la haría ganar la decisión de los latinos.
Su más cercano contrincante, Mitt Romney, ha actuado en sentido contrario. Aunque siempre mantuvo una postura política que coqueteaba con la inmigración latina, hasta el punto de apoyar la propuesta de reforma McCain-Kennedy, ahora se muestra como radical de línea dura negándose a reformas, acuerdos, perdones migratorios y proponiendo una cruel política de “Eliminar los Imanes” tendente a que los ilegales decidan regresar por ellos mismos a sus países de tan perseguidos, discriminados y atados de manos, esperanza y  pies que estarían en EEUU.
Podría ser una estrategia de doble filo. Romney pudiera estar radicalizando su postura anti-inmigrante para las primarias con el fin de revertir su propia posición después y ganarse el voto latino con vista a las elecciones presidenciales.
Lo cierto es que nunca antes como ahora, la población latina está en el vórtice del desempeño político estadounidense. Hoy, como nunca antes, tiene más fuerza, empuje y desempeño social y un peso determinante en el acontecer nacional. Ya pasó con los afronorteamericanos. Pienso que es una realidad irreversible que obligará a encontrar la solución.