Blog de Luis G. Ruisánchez (2da. EPOCA)



jueves, junio 04, 2009

“El que mucho habla, mucho yerra”

El apresurado y efectista cierre de las cárceles en Guantánamo; la derrota paradigmática de EEUU en la reunión de la OEA, en Honduras; la torpeza en el ataque a los métodos de interrogación usados por la CIA con los terroristas presos y la investigación sobre su autorización; la exagerada presencia pública y ante los medios; la dudosa capacidad de solucionar el sistema de salud de EEUU; la flaqueante posición frente al problema cubano; la conducta personal durante la pasada Cumbre de Las Américas.
Son sólo 4 meses para ese record de torpezas que ahora toma un matiz “peligroso” con el discurso de Barack Obama en El Cairo, en el que evidenció una fuerte contradicción con las posiciones israelitas en beneficio de los palestinos, utilizando términos como “resistencia” para definir la guerra emprendida por Hamas; utilizando citas de “El Sagrado Corán” y definiendo el texto musulmán con el mismo adjetivo que utilizan sus fanáticos seguidores, y asegurando que “la situación de los palestinos es intolerable”, lo que inclinó la balanza oficial estadounidense hacia una de las dos mitades del problema, sin profundidad en la afirmación.
Creo que es muy pronto para evidenciar tantos descuidos. El discurso de Obama en El Cairo anuncia una postura distante de su mayor aliado en la región. Los intereses estadounidenses y el equilibrio de la zona comienzan a estar en peligro mayor. El distanciamiento aparente y las contradicciones entre Israel y EEUU serían un impulso inusitado a las ofensivas de Hamas.
Un refrán sabio y popular dice que “el pez muere por la boca”. Creo que el presidente de EEUU corre el peligro de morir como el pez: Habla demasiado.

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