Blog de Luis G. Ruisánchez (2da. EPOCA)



domingo, mayo 17, 2009

Me han dicho que Benedetti acaba de morir

Mario Bennedeti no fue un narrador, ni un poeta, ni un ensayista, ni un dramaturgo, Benedetti fue todo eso y sobre todo, un modo especial de darle la cara a la vida, con la misma pasión de la adolescencia hasta los 88 años, la edad que tenía hoy, cuando murió.
Fue inconfundible. Sus guiones se le identificaban sin timidez, sus libros eran todos benedettis. Era su manera de no temerle al snob latinoamericano que acuñó desde los años de la década del 60, cuando lo vi por vez primera en un Sábado del Libro de la calle Obispo, en La Habana. Después lo vi muchas veces. Frecuentaba aquella Habana de sus buenos tiempos donde había encontrado un fervor inmenso que después se explayó por toda hispanoamérica como un vicio feliz y a veces, mortal.
Nuca fui su admirador empedernido, porque siempre hubo dos modos de asumirlo, como yo, distante, previendo fisuras de apariencias empeñadas en colorear su literatura, o delirantemente apasionado, como muchos que mantienen vigente aquella adolescencia pasada o que la revitalizan en el ocaso de sus vidas, releyendo Montevideanos o Gracias por el fuego o La Tregua como si los años no hubieran pasado.
Creo que Mario Benedetti marcó una época y logró trascenderla, no fue a pesar mío, pero tampoco con mi colaboración, al fin y al cabo yo no existo en la enorme existencia de Mario Benedetti, 88 años haciendo feliz a muchos, entregándoles un mundo ilusionado con el amor y la poética, en el equilibrio justo ente la grandeza y la farsa.
Por eso le rindo culto a Benedetti cuando acabo de enterarme de su muerte, y lo recuerdo hablando bajito, sonriente y amable con todos, un poco gacho de hombros, su bigote feliz y su cara de uruguayo, ni argentino ni brasileño, uruguayo, precisamente como fue.

lunes, abril 20, 2009

Lugo, el cura semental

Nadie lo sabía, pero el presidente de Paraguay se convierte en las noches de luna llena… en un semental.
Parece que Fernando Lugo se quedó impresionado con aquella guerra de La Triple Alianza que en 1867 acabó con los hombres en su país, y con ese complejo histórico, decidió guardar bajo su sotana una verdadera sorpresa nacional.
Primero fue hace apenas una semana, cuando Viviana Castillo le reclamó, públicamente, la paternidad de su hijo de 3 años. El presidente lo reconoció ante la prensa argumentando decir siempre la verdad, como prometió en su campaña. Pero si Viviana no grita, nadie se hubiera enterado jamás de que el obispo había tenido ese hijo en plenos botos de castidad y que, aún más, era el amante de Viviana desde que esta, menor de edad, tenía 16 años.
Pero el caso de Viviana y su hijo han desatado confesiones que trascienden el secreto sacerdotal.
Ahora apareció la segunda. El hijo de Benigna Laguizamón tiene 6 años y fue engendrado por este cura reproductor cuando oficiaba como obispo en San Pedro. La muchacha, que trabajaba en la limpieza del obispado de esa localidad paraguaya, le daba sus satisfacciones al cura-presidente en la intimidad de la sacristía.
¿Cuántos más aparecerán? Parece que Fernando Lugo ha tenido una larga debilidad por jovencitas desposeídas y mientras aliviaba sus almas con oraciones, les calmaba el deseo pecaminoso del sexo sacándole el diablo del cuerpo a base de castigos carnales.
Obediente de los dictados del Vaticano, Fernando Lugo no utilizó anticonceptivos y ahí está el resultado. Lugo ya lleva de dos, dos. ¿Cuántos hijos más vendrán antes de que este obispo semental quiera modificar la constitución para elegirse por cuatro años más como presidente del Paraguay?

sábado, abril 18, 2009

Una hemorragia real

Barak Obama es un hombre del siglo XXI. Hubo que restringirle el uso del Blackberry por problemas de seguridad y chatea habitualmente con los estadounidenses. Cuando Hugo Chávez le entregó el libro Las venas abiertas de América Latina, durante la Cumbre de Las América en Trinidad Tobago, Obama lo sostuvo en sus manos sin la menor idea de que Chávez le estaba otorgando el privilegio de poseer una momia.
Cuando Las venas… salió a finales de los años 70, ya estaba desfasado. El Departamento América, en Cuba, había abandonado sus guerrillas acostumbradas y la comunidad cubana en el exterior, los famosos “gusanos”, comenzaban a entrar de visita a la Isla convertidos en mariposas.
El libró quedó conmoviendo dos personalidades posibles. Una fue la remembranza nostálgica de los frustrados izquierdistas de fusil; la otra, los lectores de fábulas, que encontraron aquí una más de las que el uruguayo Eduardo Galeano acostumbra a publicar, llenas de metaforeadas fantasías que tan bien cultiva a sus 69 años de edad, aún digno representantes del snob latinoamericano de los ‘60.
El anacronismo le sale por todas partes. Sólo Hugo Chávez es capaz de aventurarse a semejantes papelazos poniendo sobre la mesa del 2009 un engendro que a estas alturas, le eriza la espalda a cualquiera.
Es una muestra de la ignorancia del venezolano. Un buen asesor, al que Chávez hubiera escuchado, le habría propuesto un libro mejor, no porque a Obama le interesara, sino porque hablaría menos mal de él.
No vale la pena diseccionar una libro hemofílico como ese, kitsch desde el título. Los dramáticos postulados económicos y las reflexiones infundamentadas, solo a base de odios, resentimientos y complejos (un poco en la onda del psicoanálisis y el marxismo, a lo Marcuse) han convertido Las venas abiertas de América Latina, en una hemorragia real.

martes, abril 14, 2009

Nuevas disposiciones de EEUU sobre Cuba. Entrevistas para la TV dominicana

El pasado lunes 13 de abril, el noticiero estelar que dirige y produce el periodista Roberto Cavada para el canal 11 de la TV dominicana, nos entevistó en vivo y directo a Eloy Gutiérrez Menoyo, desde La Habana, y Luis G. Ruisánchez, en Santo Domingo, sobre la trascendencia de las disposición de EEUU. de levantar las restricciones a viajes y envíos de remesas de cubano-americanos hacia la Isla. Este es el video de ese servicio especial.

La levedad de la conciencia

Anoche compartí un programa televisivo con Eloy Gutiérrez Menoyo. Él en La Habana, yo en Santo Domingo, esa magia de la tecnología que nos reúne en el espacio y que me proporcionó semejante honor.
Nunca he sido propenso a los postulados “menoyistas”, sin embargo, debo decir que coincidí con el viejo luchador en reconocer que el levantamiento de la prohibición a los viajes a Cuba y el envío de remesas para los cubano-americanos, que acaba de proclamar el presidente Barak Obama, constituye una píldora de alivio a las penurias cotidianas del cubano común. Y eso es una aceptación humana.
La medida podría calificarse así. Más de 1 millón y medio de cubanos residente en EEUU podrá viajar a su isla natal cuantas veces quieran, sólo que deben contar con la segunda parte de esta dramática historia, el permiso de entrada al país que las autoridades criollas se dan el lujo de conceder o prohibir, violando el derecho nacional de regresar a tu patria. Ahora la autorización de los viajes a Cuba está en manos contrarias.
No creo que este desmonte de medidas tenga un impacto en la determinación de los cubanos para cambiar la dictadura. En ese sentido no existen. No habrá reacción desde La Habana, no habrá ablandamiento de leyes restrictivas del gobierno de la Isla, no habrá un paso tímido al acercamiento. Nada. Acaso una maniobra torpe de distanciamiento, un par de slogan desde la tribuna y unas acusaciones sacadas de la manga para que ese acercamiento se consolide cada vez menos, porque esa ha sido la respuesta acostumbrada de Cuba frente a cada intento estadounidense de distensión durante los últimos 50 años.
Cada uno del millón y medio de cubano-americanos beneficiarán a 3, 4 ó 5 familiares en la Isla, lo que implica que más de la mitad de la población cubana podrá tener mejoras en sus niveles de vida, más acceso a alimentos, a ropas y medicamentos y un optimismo triste que asomará ilusionado cuando reciban el sobre con los dólares, y con el 20% del importe deducido porque los Hermanos Castro se cobran sus impuestos de cada dólar remesado, para mantener sus campañas internacionales y sus políticas represivas dentro del país. Es el precio que debemos pagar por aliviar las necesidades del familiar: contribuir con el sostenimiento de la dictadura.
Después de esto, lo sustancial queda intacto. Los dinosaurios cubanos seguirán ejerciendo su control total, sus acciones dictatoriales y prohibiéndole a cada uno de los cubanos todos los derechos civiles posible, mientras cuentan con el apoyo de esa manada de presidentes latinoamericanos que, llenos de ceguera consciente y de oportunismo, aclaman por cambios a EEUU mientras van a fotografiarse con el tirano criollo en un exceso de vanidad e indolencia criminal.
En el año 2004, el gobierno estadounidense dictó esas restricciones que hoy Obama suspende, tras la Primavera Negra cuando 75 opositores pacíficos al régimen de La Habana, la mayoría de ellos periodistas, fueron condenados hasta a 20 años de cárcel por actos de conciencia. Hoy, la inmensa mayoría de ellos continúa en prisión.

lunes, abril 13, 2009

China, ¿quién sabe cómo es el yuan?


Argentina acaba de acordar con China hacer sus compras respectivas en la moneda local. O sea, pesos argentinos y yuanes chinos, dos nominaciones que nadie en el mundo es capaz de reconocer en una fotografía.
Para algunos, el acuerdo es parte de esa fantasía de revertir el orden financiero mundial, proclamado por chinos y por Hugo Chávez (que sueña con el poder de la decreciente supremacía petrolera y propone un petrodólar) de crear una nominación monetaria global ajena al dólar estadounidense. Para otros, es la real situación decadente argentina con una economía que se desbarata y amenaza con otro “corralito” y que no tiene a nadie en el mundo que le preste un solo centavo.
Los chinos tienen su espejismo. Ningún orden financiero puede convertirse en mundial si se sostiene con patas de fango. Veamos, primero está el asunto de la transparencia, que el 50% está dotada de mentiras y el otro 50% de dudas, lo que crea suspicacias y cuidados en el inversionista. Segundo, la clase media creciente china (cerca del 25% de su gigantesca población) sólo está callada por un crecimiento sostenido que resuena en sus propios bolsillos, lo que no es garantía de que persista la “paz social” si ese crecimiento amenaza con disminuir, lo que ya es previsible con un sostenido decrecimiento desde 2007 (11,4%) 2008 (9,4%) y un pronóstico para el 2009 de 8.4%. Y eso implica inestabilidad, o sea, riesgo de inversiones.
Y en tercer lugar, el intercambio mundial no puede ser avalado por una industria fantasiosa. China no es más que “una gigantesca fábrica norteamericana situada en la otra orilla del Pacífico”, como lo definió Carlos A. Montaner. Los éxitos financieros del gigante asiático han sido posibles solamente sobre los hombros de la inversión y el mercado norteamericanos, sobre todo porque la economía china está definida por una política capitalista primaria de exportación total, sobre todo al mercado estadounidense Eso es dependencia económica en su más absoluta concepción.
Nada es ni ha sido posible en China sin EEUU, que es su agente dinamizador principal y definitivo, mucho más allá de los bonos del tesoro que China ha comprado.
Para erigirse emisor de una moneda global, primero debe alcanzar un dinamismo económico doméstico que no se base única y exclusivamente, en la inversión foránea y en la exportación feroz. Su estabilidad no puede depender de los vaivenes ajenos.
China necesitaría alcanzar la dimensión de potencia militar, tecnológica, social y educativa, que no lo es. Y, sobre todo, crear un sistema social democrático y libre donde el desarrollo de las masas productivas no esté regido por el militarismo totalitario gubernamental. La vitrina de sus ciudades industriales, turísticas y manufactureras no es un agente multiplicador nacional que implique crecimiento de los índices de desarrollo humano.
China, más allá de sus exportaciones a EEUU, necesitaría alcanzar un producto interno bruto capaz de absorber las otras economías, como sucede con EEUU que acapara el 25% del PIB mundial con sólo el 6% de la población en el planeta. ¿Cuál ha de ser la relación real si China posee 1,320 habitantes y, según estadísticas del 2007, su PIB per capita fue de US$1,700 mientras que el de EEUU alcanzó, en ese mismo año, los US$44,000?
China clama por la recuperación económica de sus mercados, principalmente EEUU, y eso, a su vez, es un boomerang para sus intereses de privilegiarse como potencia mundial. La desaceleración de las compras europeas y estadounidenses a China han afectado notablemente su crecimiento. ¿Cómo entonces puede China avanzar en sus aspiraciones? Un retruécano insolucionable para el sueño asiático.

viernes, abril 10, 2009

Black Caucus: vivir para ver.

El Black Caucus del Congreso estadounidense hizo su jugada con visos de ingenuidad, alevosía y racismo. Ancianos y movidos por un entusiasmo ciego, aún nadie sabe a qué fueron a La Habana, como no sea a satisfacer su curiosidad y el protagonismo de quienes apenas tienen peso en el congreso de su país. Ha sido una payasada que podría pasar inadvertida si no fuera porque le han hecho el juego a la dictadura.
Ningún cubano lo aprueba, pero para estos abuelos la opinión de los cubanos no les importa, sólo la de su contemporáneo dictador en el poder cubano desde hace 50 años, desde que todos eran tan jóvenes.
Fidel Castro lo sabe; el viejo tirano sabe manejar la nostalgia, la vanidad y la demagogia y les habló de Luther King y les pidió que le enviaran a la cama del hospital o al inodoro desde donde escribe sus reflexiones, nuevas informaciones sobre el líder negro, como si en este medio siglo no se hubiera publicado todo y existieran nuevas cosa qué decir sobre King.
No escucharon a los cubanos, a los activistas de derechos humanos en la isla, a los disidentes, a los miles de presos políticos y de conciencia, a nadie más que al régimen, estos objetivos congresistas que nada tenían qué hacer que valiera la pena y tratan de buscarse un espacio en los titulares. Ya el Washington Post lo ha hecho, un editorial en el que los cuestiona debidamente.
Lo peor es que hay cubanos del exilio haciéndole el juego a la postura del diálogo de sordos de donde sacar míseros beneficios. ¡Ay, la vanidad!
Barbara Lee, demócrata por California y presidenta del Concilio Negro del Congreso, dijo a su regreso de La Habana que “Es hora de hablar con Cuba. Estoy convencida, en base a las reuniones que tuvimos allá, que los cubanos quieren dialogar…”. ¿Para Lee, quienes son los cubanos?, ¿el régimen de facto que ocupa totalmente el poder desde hace medio siglo negándonos todos los derechos? Para Lee, su viaje no incluyó a los presos y disidentes porque ellos fueron a “tratar sobre los temas sacados a colación por los cubanos de raza negra'', como si esos problemas del cubano común nada tiene que ver con la percepción racista de estos congresistas.
Avergüenza vivir estas increíbles experiencias. No basta con la indolencia oficial latinoamericana empeñada en que EEUU levante el embargo a Cuba sin la menor alusión a la carta Interamericana que rige la OEA, para que este piquete de momias se sume indolentemente, a la ronda de las traiciones a Cuba.
Vivir para ver.

miércoles, marzo 11, 2009

Embargo sí; sin embargo, no.

Al final de la tarde del pasado martes 10 de marzo, el Senado estadounidense dio señales evidentes de cordura cuando aprobó el nuevo paquete de estímulos, pendiente de la administración Bush, conjuntamente con la modificación de las disposiciones especiales sobre Cuba que el gobierno republicano precedente había dictado.
Las modificaciones sobre Cuba dejan sin efecto las últimas restricciones sobre remesas, frecuencia de viajes, límites de dinero para gastar en la Isla y venta de medicinas y alimentos, lo cual le da al gobierno de Obama una dimensión más justa de cómo la política exterior de EEUU asume su trato con el gobierno de los Castro.
Ahora los cubanos en EEUU podrán ir a Cuba una vez al año, podrán gastar hasta 175 dólares durante sus viajes y podrán enviar remesas de hasta 300 dólares, una vez cada tres meses.
Las ventas ya establecidas de alimentos y medicinas no deberán ser pagadas por Cuba antes de embarcarse en puertos estadounidenses, sino antes de desembarcarlas en puertos cubanos, lo que le da un margen de pagos de una semana más, el tiempo que demora el viaje desde costas de EEUU a La Habana.
Se mantiene la negativa a los créditos a Cuba, totalmente lógico y consciente frente a un país que es el segundo más endeudado del mundo y con un célebre historial de “mala-paga”. Y los viajes a Cuba siguen siendo ilegales, aunque al no habilitar fondos federales para vigilar la violación de esa ley, los cubanos podrán viajar a la Isla sin temor a las represalias, no así las agencias de filibusteros cubano-americanos que, coqueteando en ambas costas, ganan aquí y allá organizando tours de cubanos a su país porque, al fin y al cabo, puede dictarse la disposición de sancionarlos por violar las legislaciones. Un riesgo que preferirán no correr.
Lo mejor de esta aprobación es la señal de que, con ella, Obama ofreció garantías de que las medidas sobre Cuba no revertirán la política estadounidense hacia la Isla. Las pretensiones de suspender el embargo, promovida por comerciantes, congresistas, cubanos exiliados y la mitad indolente latinoamericana, no parece convertirse en realidad. Una garantía moral, no de otra índole, para quienes mantenemos la afrenta de soportar medio siglo de dictadura con cómplices por todos los lados y con un feroz bloqueo interno dentro de Cuba, del que no hablan ni exigen los demás.
El reciente informe titulado A Second Chance: U.S. Policy in the Americas presentado por Diálogo Interamericano, refleja las opiniones de los miembros de esa organismo, encabezado por el ex presidente chileno Ricardo Lagos. Ellos consideran que Barak Obama debe levantar el embargo sobre la Isla para mejorar sus relaciones con Latinoamérica. O sea, que EEUU debe acercarse al resto latino del continente de modo unilateral (¿de quién es la urgencia, de quién la necesidad, para quién los beneficios?) y debe quitar el embargo porque esa es una condición que imponen los gobiernos cómplices de los Castro.
Un mensaje vergonzoso para quienes hemos sufrido medio siglo de tiranía cubana y que nos distancia, cada vez más, del resto de las naciones semejantes en una región tan elemental para las traiciones.

viernes, marzo 06, 2009

Obama: Gardeo cuerpo a cuerpo

Los cambios recientes en el gobierno cubano riman con la decisión, insólita, de que el presidente venezolano Hugo Chávez, autoriza a su colega brasileño, Lula Da Silva, a interceder por Caracas en sus conversaciones con Barak Obama durante su próxima visita a Washington.
Son movidas curiosas. Por ejemplo, el chileno José M. Insulza, Secretario General de la OEA, declaró públicamente, por vez primera, que está dispuesto a accionar por el reingreso de Cuba a esa organización, que ya sabemos, sirve para muy poco. Mientras que el canciller español Moratinos, un hombre tan elementalmente proclive a mostrar sus amores con La Habana, se apresuró a reunirse con el nuevo canciller cubano para confirmar que el partido sigue igual.
Las presiones de un grupo de congresistas y empresarios estadounidenses a favor de las relaciones con Cuba, es la otra pieza del juego.
Nadie toma en cuenta que sólo en el año 2007, llegaron remesas por 240 millones de dólares procedentes de EEUU a Cuba; ni hablan del incremento de la represión bajo el mandato de Raúl Castro, cuando las detenciones arbitrarias a los activistas pro-democracia han aumentado 5 veces en el último año, pasando de 325 en 2007 a 1.500 en el pasado 2008. Nadie recuerda que Cuba ocupa el segundo lugar en el ranking mundial de las naciones más endeudadas y que ha suspendido los pagos al Club de París desde 1988, al que le debe 29 mil millones de dólares; tampoco dicen que sólo en el pasado año, EEUU vendió 710 millones de dólares en productos agrícolas a Cuba, convirtiéndose en el tercer socio comercial de la Isla caribeña.
Son cifras curiosas. Demuestra que Cuba intensifica su régimen dictatorial y abusivo mientras que ya, de hecho, EEUU constituye un sostén económico importante para la Isla. A pesar de que a La Habana no le otorga créditos, no sólo Washington, sino más de medio mundo, por una razón elemental en el comercio internacional: No paga.
Pero ahí va la encerrona. ¿Es que han visto en Barak Obama una personalidad débil, fácil de manipular? Al menos es la experiencia de Cuba durante los gobiernos demócratas de EEUU durante los últimos 50 años (Kennedy, Carter, Clinton).
Los tanteos de acercamiento de Chávez y Raúl Castro; el liderato regional de Lula y las anunciaciones de la OEA y la UE coinciden en dibujar un escenario edulcorado frente a las decisiones tensas en estos momentos, en Washington, sobre las relaciones con Cuba.
Cuidado Obama, el gardeo es como en el baloncesto, cuerpo a cuerpo.

miércoles, marzo 04, 2009

La última reflexión: Estoy entero como el picadillo

Pongamos en claro las cosas. No está bien que medio siglo después, sigamos con la ingenuidad de creer sólo en lo que vemos. San Pedros a la criolla tras 50 años de resurrecciones.
La reflexión de Fidel Castro sobre su participación decisiva en las destituciones en el gobierno cubano, es una “pataleta infantil”. La tontería de explicar que él lo sabía, que era consciente y, aún más, que fue consultado y protagonista de las decisiones, lo demuestra.
El anciano desmemoriado dice ahora que “La mayoría de los que fueron reemplazados nunca los propuse yo. Casi sin excepción llegaron a sus cargos propuestos por otros compañeros de la dirección del Partido o del Estado. No me dediqué nunca a ese oficio”, y basta recordar aquel nombramiento de Pérez Roque publicado en la prensa cubana, que decía textualmente, “el Comandante en Jefe y Presidente del Consejo de Estado, compañero Fidel Castro, quien presta una especial atención a la política internacional, ha propuesto a la Dirección del Partido y al Consejo de Estado la designación del compañero Felipe Pérez Roque, Diputado a la Asamblea Nacional y miembro del Consejo de Estado, para ocupar el cargo de Ministro de Relacdiones Exteriores…”
La percepción general, y creo que inequívoca, es que Raúl Castro tomó el poder eliminando a los “bastones ejecutivos del anciano enfermo”. Ya lo había dicho. El cinismo acostumbrado de Fidel (¿recuerdan cuando dijo que Cuba tenía las prostitutas más sanas e ilustradas del mundo?, ¿o cuando aseguró que el humo contaminado de las guaguas soviéticas envenenaba a los cubanos?) llega ahora a asegurar en una frase lapidaria, que “La miel del poder por el cual no conocieron sacrificio alguno, despertó en ellos ambiciones que los condujeron a un papel indigno”, refiriéndose a Carlos Lage y a Felipe Pérez Roque.
Es una traición cruel hacia quienes personalizaron su ausencia y se ocuparon de ponerlo de cuerpo presente en el vacío que dejó en la dirección del país.
Yo creo que ahora sí que Fidel Castro no cuenta para nada. Pero esa percepción había que curarla pronto, evitando las elucubraciones sobre la división de grupitos de poder dentro del gobierno de Cuba, “la gente de Raúl y la gente de Fidel”, cosa que, por demás, tiene una vieja historia.
Raúl comenzó a tomar espacios desde el juicio contra el general Ochoa y los hermanos La Guardia. Ahí se “desmerengó” el MININT y Raúl hizo prevalecer el poder de quienes estaban, hasta entonces, en un plano menor, los guardias de las FAR, segundones frente a la relevancia, el confort y la altanería de los “segurosos” del MININT.
Ahora, después de asumir el cargo de jefe del Estado cubano, Raúl acaba de dar el puntillazo final, desarticulando al grupo que le quedaba a su hermano y haciéndose de las decisiones y de las perspectivas que, como se ve, son peores, representan un paso atrás, el regreso de los placatanes.
Fidel ha publicado esta reflexión (¿escrita por él?, ¿escrita por otros?, ¿ordenada por él?, ¿ordenada por otros para evitar los susurros inevitables sobre la división de fuerzas?) para mantenerse en el juego, para marcar su posición al bate, para tratar de pitchar un ining más. Y a propósito, acabó la reflexión pasando “de palo pa’rumba” y de las destituciones se viró para el béisbol, Leonel Fernández mediante, ¡lo último que nos faltaba!

martes, marzo 03, 2009

Cambios y predicciones. Raúl pinta a Cuba de verdeolivo

Han pasado 24 horas, se enfrían los ánimos y, como de costumbre, tras la tempestad la calma, porque no va a trascender ninguna otra información descollante desde La Habana durante un tiempo largo, hasta que se aplaquen las olas.
Raúl Castro hizo la jugada que estaba esperando. Desarticuló el anillo de su hermano, los que le aplaudían sus reflexiones, y salio de ese escollo en su camino. Era hora.
Por qué. Bueno quizás Fidel está cada vez más fuera del juego, o ya no siquiera está. Es una posibilidad. Por ejemplo, que se rumore que lo vieron caminando por Jaimanita me recuerda la novela brasileña Roque Santeiro, donde aparecía el fantasma del protagonista para conservarlo de la ausencia total.
El vicepresidente Carlos Lage, un personaje que nunca se soltó de su apariencia gris y sólo la percepción general le daba protagonismo; el canciller Felipe Pérez Roque, realmente sin una sola pegada en la simpatía nacional, ni pública ni gubernamental, por su obediencia absoluta y su actitud lombrosiana (y a pesar de sus “triunfos” en la ONU y en la Comisión de os Derechos Humanos), y el ministro José Luis Rodríguez, ascendido por Fidel desde los tiempos del “desmerengamiento del campo socialista” para articular una economía infuncional que lo ha seguido siendo aún más, son la muestra fehaciente de que este fusilamiento de Raúl ha estado dirigido al círculo de su hermano para el control el país, los bastones ejecutivos del anciano enfermo. Lo certifica “Chomy”, un personaje de mucho poder por su cercanía a Fidel desde su actividad como secretario del Consejo de Estado. Pero hay muchos más. Nombrar al tristemente célebre Ramiro Valdés en el control del frente de “batalla de ideas” que tenía Otto Rivero (quien está loco de atar, bajo tratamiento psicológico, tan enfermo mental como su batalla de ideas) es la anunciación elemental de que la batalla de ideas ahora sí que va a ser una verdadera batalla… a tiros.
El control ha pasado a manos de militares de las FAR y el MININT, todos fieles al círculo raulista. Es decir, el “Chino” se acaba de hacer del poder verdadero, ahora asume la presidencia del país y no antes, cuando fue nombrado. Creo que esos han sido realmente, los motivos de esta jugada.
Qué podemos esperar. Por ejemplo, el nuevo canciller nombrado, que tiene antecedentes militares, es un personaje conocedor de las relaciones La Habana/Washington, por tanto, su designación ha sido oportuna porque muchos se esperanzan en que se produzca el acercamiento de Cuba con los EEUU, tímido quizás, pero que no sea esta vez boicoteado como antes, cuando Kennedy con los cohetes, cuando Carter con Angola y cuando Clinton con las avionetas de Hermanos al Rescate, que ha sido siempre la jugada fatal de Fidel.
Yo presumo un alejamiento cubano (que no una confrontación por evidente praxis financiera) de Venezuela y un giro hacia Brasil, con el regreso del sostén ruso a estas alturas. Ese es el camino más posible de Raúl Castro. Más Correa que Evo Morales y, por supuesto, Nicaragua no tiene ningún peso en esta historia, mucho más ahora que el gordo Alemán vuelve a enseñar las uñas frente a la galopante desmoralización interna y externa de Ortega. Por ahí irían los tiros.
Praxis, de eso han acusado a Raúl los optimistas. Y sí lo creo, pero en otro sentido. Sólo como estrategia para mantener su poder y control total, mucho más en manos de los viejos recalcitrantes de la ortodoxia revolucionaria, que regresaron a sus pedestales de poder con la mano en la culata de la pistola, prestos a hacer callar la disidencia, las opiniones y triturar al que se mueve de la base.
Por otra parte, se pudiera entender una lectura entrelíneas que predispone a Cuba al acercamiento con EEUU. Los movimientos son varios, desde empresarios y congresistas estadounidenses, hasta parte del exilio cubano haciéndole el juego, toda una marea en consonancia con las expectativas creadas por el populismo de Barack Obama.
Si no me equivoco, vamos a ser testigos más temprano que tarde, de ese entendimiento a medias con los resultados previsibles: Por un lado, levantamiento de las restricciones para remesas y viajes, apertura del intercambio comercial, acceso a créditos blandos y revisión (que no suspensión) del embargo. Ya veremos modificaciones en la Ley de Ajuste Cubano, lo que aplauden quienes se pasean hoy por la I-95 pero sufrirán quienes sigan, desesperados, montándose en una balsa. Una división de intereses y exaltación del egoísmo que Cuba ha sabido aprovechar a su favor.
Del bando contrario, es decir, desde Cuba, podemos esperara la liberación de un grupo notable de presos políticos, que siempre son carne de negociaciones; también el ablandamiento del control estatal para la pequeña empresa privada nacional, bajo estrictos controles, negocios mínimos rodeados de impuestos y traspiés de modo que no puedan crecer más de lo permitido. El famoso “premiso de salida del país” pudiera ser revisado y dictado bajo nuevas normas más expeditas. Puede abrirse algún espacio a la religión (un espacio en la radio, por ejemplo en Radio Taíno) y permitir el turismo controlado y bajo méritos ganados, de cubanos hacia el Matto Grosso o la Kanchatka.
Si las negociaciones EEUU/Cuba funcionan, sobre todo las facilidades crediticias, Raúl tendría en sus manos la posibilidad de mostrar un incremento en el abastecimiento alimenticio a la población (quizás volver a los niveles de inicios de la década del 80), lo que ofrece un espejismo muy impactante dentro de la hambruna nacional. Y, dentro de ese ambiente, no viene mal un poco de “circo” con el intercambio cultural, académico e intelectual entre las dos naciones (concierto de Steve Wonder en el Kart Marx, por ejemplo y a propósito del apoyo de Wonder a Obama).
Nada más. Porque el resto no es negociable. Ni libertades ni legitimaciones de la oposición. Ni independencias de movimiento ni aperturas. Ni, por supuesto, cambios sustanciales más allá de estos que anunciaron ayer, el rompecabezas del poder eterno por 50 años más de dictadura. Nada de elecciones libres, nada de opciones distintas al poder. Y todos contentos con las apariencias, los exiliados positivistas, congresistas demócratas, buró político del Partido Comunista Cubano, altas esferas del control militar y la inteligencia castrista, doctores, sociólogos, filósofos, roqueros y poetas de esa dulce izquierda universal.

miércoles, febrero 18, 2009

Obama derriba el muro con Cuba, pero lo levanta en La Habana

He recibido por email el artículo de Lissette Bustamante, “Obama derriba muro con Cuba”, que me han enviado amigos con un júbilo que se traduce en el mensaje.
Patética la irresponsabilidad con que actúa Obama en lo referente a Cuba. Peor aún la presumida rapidez sin detenerse a pensar en 50 años de arrastres históricos. A mi, personalmente, no me interesa nada ese discurso ni es motivo de festejo. Mi primera y real preocupación, como cubano, es lo que el gobierno de Cuba haga y vaya a hacer. Mi problema sigue siendo Cuba, no los EEUU. El muro en Cuba, el cambio en Cuba y las exigencias a la actitud en Cuba, que es mi país.
El embargo, las restricciones a viajes, etc, sólo me preocupan en su justa medida, más embargo tenemos dentro de Cuba y muchísimas más restricciones a los viajes a donde sea.
En definitivas, lo peor es ver ese anuncio peligroso de que Washington va a seguir la tendencia de la UE respecto de Cuba, es lo peor que nos podía pasar. Languidecer en el olvido, el desinterés y la cuota de complicidad que ello implica.
El párrafo que dice, "La apertura de los viajes de estadounidenses significaría toda una bomba de relojería para el engranaje de los Castro”, es una burla ofensiva, ¿de qué relojería habla? ¿la de 50 años más? Y continúa, “Un estudio del Fondo Monetario Internacional (FMI) indica que entre 3 y 3,5 millones de estadounidenses visitarían anualmente Cuba. La entrada masiva de dólares, según muchos analistas, podría ser el principio del fin del régimen comunista", ¿qué analista serio dice eso? Es el mayor disparate posible, que sólo puede salir de quienes están muy lejanos de la realidad cubana o de quienes la han olvidado o de quienes ya no les interesa seguir nadando contra la corriente.
No pretendo ir a pavonearme por las calles de La Habana, ni tampoco la nostalgia me ataca irresponsablemente. Es mi cuota de exiliado y pago por ella. Quien lo haga, feliz, y quien lo haga 100 veces al año, mejor. Va por ellos. Pero yo no me alisto en esa jugada.
Ni me alisto para brindar por la pretensión irresponsable del gobierno de Obama, un golpe rápido de politiquería infeliz. Ese no es mi asunto, sino todo lo contrario. Bien lo dice la periodista, “Obama no pierde tiempo. Quizá por eso, Cuba ha dejado de ser un tabú para el Tío Sam”. ¿Un tabú?, ¿50 años de dictadura son acaso un tabú para Obama y sus cómplices? “La situación nunca había sido tan favorable como ahora. Los demócratas controlan ambas cámaras”, cita la periodista con evidente optimismo. ¿Favorable para quién? Deberíamos preguntárnoslo en serio.
El mismo artículo refiere que Philip Peters, subdirector del Instituto Lexington de Virginia y asesor de asuntos cubanos, asegura que “el presidente norteamericano presionará a la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA) para que modere su postura”, que “la programación de la disidente Radio y Televisión Martí se someterá a revisión" y que “Obama podría devolver a los cinco espías cubanos presos en Estados Unidos”.
¿Algunos de quienes se vanaglorian de todo eso han reflexionado seriamente sobre este contexto anunciado? ¿Lo han hecho desde el confort climatizado del sofá de sus casas, frente a un plasma de 50 pulgadas, Internet de banda ancha, whisky on the rock, tapas de jamón prochuto y la preocupación por los préstamos bancarios para cambiar el auto por uno nuevo? ¿No los ha dejado reflexionar solidariamente, sobre esa veloz acción de Washington, la duda por la hora de su próximo boleto de avión para irse a vacacionar? ¿el costo de la parábola de televisión? ¿el forum sobre derechos humanos, libertad de expresión, democracia y todos esos artilugios “literarios” al que asistirán en Europa?
No quiero atarme la lengua cuando hablamos entre cubanos, me asiste el derecho de estos 50 años y le rindo culto a la opinión sin ataduras.

martes, febrero 17, 2009

Una orden para dictadores

Los guatemaltecos tienen una orden nacional honorífica que, tras su prestigioso origen ha tenido que cargar con una penosa historia.
La realidad ha hecho que la Orden del Quetzal, en grado de Gran Collar, que otorga el Estado y Gobierno de esa nación, y que fue concebida con todo el honor y el decoro posibles, sus torpes gobiernos y sus incapaces gobernantes la han convertido en una exaltación a la miseria humana colocándola en cuellos despreciables.
La famosa orden guatemalteca la han recibido el italiano Benito Mussolini, el paraguayo Alfredo Stroessner, el chileno Augusto Pinochet y el argentino Jorge Videla. Curiosa galería a la que se sumó este lunes, nada menos que Fidel Castro, la quinta pata de esa mesa del horror.
Pocas ordenes nacionales pueden exhibir una lita de condecorados de semejante connotacion.
Lo peor es que Alvaro Colom, el actual presidente de Guatemala, viajó a La Habana por dos días a pesar de las críticas internas y la renuncia de casi todos a acompañarlo, con la idea de entregarle la Orden a Fidel. Era como su pase hasta la cama del cadáver. Pero ni modo. No lo dejaron llegar y este gris, inepto y tonto presidente se quedó con las ganas poniendo la orden de Fidel en las manos de Raúl Castro y una foto sonriente, de ambos, antes de regresar a Guatemala.
Colom siguió los pasos de los 7 presidentes latinoamericanos que han viajado en los últimos meses a La Habana. Es el ensayo general antes de la función definitiva del funeral.

lunes, febrero 16, 2009

Bachelet: “Se hizo pupú fuera del cajón”

Los dominicanos tienen una frase gráfica: “Se hizo pupú fuera del cajón”. La delicadeza con que está dicha le resta esa connotación fuerte que pudiera tener su similar “a lo cubano”. Por eso me atrevo a usarla públicamente y, sobre todo, porque pocos modos hay en la lengua para definir con tanta exactitud, el viaje de Michel Bachelet, la presidenta de Chile, a Cuba.
La olvidadiza premier, una mujer que heredó un país en alza y lo ha ido conservando a pesar de su liderazgo, tiene una memoria deprimida. Primero olvidó que una dictadura feroz (aunque con menos muertos y menos años que la cubana) mató a su padre; luego, que ella misma fue víctima de la represión y, finalmente, se olvidó cómo debía actuar y medir sus pasos cuando se prevén cosas así. Lo digo por aquel altercado en la Cumbre Iberoamericana en Santiago de Chile, cuando no tuvo valor, inteligencia ni carácter para hacer callar al presidente Hugo Chávez y el mismo Rey de España se ocupó de hacerlo.
La conocía en Santo Domingo, es un pequeña mujer (lo digo por la estatura) a la que saludé y con quien intercambié unas cuantas palabras. Fue cortés, agradable, cordial. Incluso me simpatizó, a pesar de sus desaciertos cuando las revueltas estudiantiles por las disposiciones sobre el transporte público, en su país.
Su anunciado viaje a La Habana se convirtió en una fuente de fuertes críticas en Chile. Su negativa a recibir a miembros de la oposición interna cubana, una cobardía elemental. Ya lo había hecho así la Kitchner, presidenta argentina, pero ese personaje de poca monta, con afán de maniquí, hueca, no cuenta en una reflexión seria.
La Bachelet fue a La Habana a mostrar su curiosidad frente a Fidel Castro, en lo que, como dice un amigo, parece como un desfile funeral, porque resulta que ahora, uno tras otro, todos los presidentes latinoamericanos desfilan frente el ataúd del rey muerto. ¿Cuál es la morbosa insistencia por verlo? ¿Necrofilia?
Michel Bachelet fue y perdió. Lo hizo ante la crítica de todas las fuerzas políticas chilenas, ante los consejos de su canciller, Alejandro Foxley. Y en medio de La Habana, fotografiada al lado del octogenario dictador, tuvo que leer en la prensa las palabras de Fidel a favor de la salida al mar que Bolivia pugna con Chile. Un tema doméstico, bilateral, sensible y de mucha delicadeza.
Pero ¿qué le importa al viejo tirano? Y ahora, no sólo llueven las críticas de los sectores más variados de la vida política y social chilena, sino que la misma presidenta no sabe cómo va a salir del atolladero, si el canciller la saca del fuego, hablando furioso con su homólogo cubano, o si tiene que arrepentirse en público por desechar a quienes le dijeron que ese viaje era una idea fatal.
Hasta el mismo indito boliviano abrió sus ojos adormecidos por la coca para agradecerle a Fidel haberse interesado en ese asunto pero…. cuidado, porque el indito, estupefacto, no quiere reabrir un frente ahora que las relaciones actuales de su país con los chilenos, son excelentes.
De todos modos, las heridas se lastimaron porque las negociaciones para lograr una salida al mar, seguían una estrategia ventajosa para Bolivia, sin altercados fuertes ni encontronazos. La injerencia de Fidel ha mortificado y atrinchera a los chilenos contra las pretensiones bolivianas de acabar con un tratado vigente desde finales del siglo XIX.
Por otra parte, la jugada de Fidel ya se convierte en un revés más para el gobierno de la Bachelet con anunciados perjuicios electorales.
Nunca debió ir Michel Bachelet a La Habana. No le cabía, ni a su país ni a su historia personal, semejante reverencia al tirano. Ella merecía conservar una distancia prudente de los títeres sempiternos como Chávez, Correa, Evo, Colom y también de la Kitchner, aunque ella, sólo por el placer de maquillarse para las fotos, va a dónde sea.

miércoles, febrero 04, 2009

¿A la tercera irá la vencida?

Ya me he decepcionado demasiadas veces en la vida. He pagado el furor de la novatada y todos esos artilugios que terminan alistándote al escepticismo. Barack Obama no ha sido mi excepción. Y me asustó aún más, ver cuántos amigos canosos e inteligentes se sumaban a las hordas que lo proclamaban como el salvador. Hay, al parecer, una verdad recurrente, y es que la esperanza, ciega.
Cuando avanzaba la campaña por la presidencia en EEUU, insistí en el viso populista de la proyección de Obama. Acostumbrado a esas actitudes llenas de lisonjas, redenciones populares y falsas promesas que identifican la política latinoamericana de siempre, Obama se me reveló sin muchas dificultades. “Eso es populismo latinoamericano trasladado a otro escenario y con la ayuda de la sorpresa frente a una multitud que no conocen semejantes ardides”, pensé y tuve terror de un vocablo promisorio que siempre ha terminado con el fracaso: “cambio”, suerte de condicionante para otro vocablo peor, “revolución”, cuando lo que en realidad creo es en la “evolución”, del mono y de los procesos sociales, porque es lo edificante.
La percepción general me fue convenciendo de que mi astucia era infundamentada. Resentimiento, malas experiencias, falta de fe, prejuicios. Quizás. Y me rendí a la sapiencia de las multitudes.
Un artículo aparecido hoy en la prensa estadounidense me ha resultado demasiado preocupante. Si es que decimos actuar con cordura y no con simpatías fundamentalistas, el despegue ha comenzado con un craso error. Uno no, tres, y “a la tercera va la vencida”.
Les reproduzco el artículo con mi “coletilla” de preámbulo.

Nominados de Obama asestan golpes a su imagen
STEVEN THOMMA / MCT
Whashington
Estos primeros días no han sido los que el presidente Barack Obama esperaba cuando prometió cambiar la forma en que Washington funciona.
El Presidente mantiene su popularidad, con amplio apoyo del pueblo, pero la sospecha de que nada ha cambiado en Washington ya afecta su aura de novedad.
Tres de sus principales nominados a altos cargos de gobierno tienen problemas de impuestos y dos de ellos renunciaron el martes abruptamente. Otros dos son ex cabilderos, pese a que Obama había dicho que en su gobierno no había cabida para cabilderos. Y otro más, el gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, tuvo que retirarse semanas antes debido a una investigación por manejos políticos cuestionables en su estado.
"Este problema de los impuestos está llegando a un punto crítico'', comentó el encuestador John Zogby. "Uno es un error. Dos es un problema. Cuando hay un tercero, se empieza a convertir en un problema de juicio. ¿Cómo pedir al pueblo que se sacrifique cuando los miembros del gabinete no lo hacen hasta que los sorprenden?"
Primero fueron los informes de que Timothy Geithner, ex funcionario de la Reserva Federal, debía $34,000 en impuestos federales y $8,000 en intereses. Sin embargo, fue confirmado como secretario del Tesoro.
Luego vino la salida, el martes por la mañana, de Nancy Killefer, que fue nominada para un alto cargo en la Oficina de Presupuesto y quien no había pagado impuestos de compensación por desempleo a una criada, lo que llevó a un embargo preventivo sobre su casa de Washington. La propia Killefer le pidió a Obama que retirara su nominación.
Finalmente, Tom Daschle renunció a su nominación a la Secretaría de Salud. Daschle, ex miembro de la Comisión de Finanzas del Senado, encargada de redactar las leyes tributarias, tuvo que pagar más de $140,000 en impuestos e intereses atrasados. Debía la mayor parte por concepto de su lujoso automóvil con chofer, del que disfrutaba como préstamo de una firma de inversión que asesoraba. También reportó haber ganado $5 millones en dos años, provenientes en lo fundamental de grandes grupos industriales.
Súbitamente, muchos de los nominados de Obama le parecen al pueblo más de lo mismo y no representantes de "un cambio en el que se puede creer''.
Cuando se informó que Daschle había trabajado para una firma de cabildeo la Casa Blanca dijo que Daschle no estaba inscrito como cabildero y por ello estaba exento de la proclamada prohibición de cabilderos en el gobierno.
"No sé como una firma de cabildeo le puede pagar $2 millones y no ser considerado cabildero'', dijo el martes el senador John Ensign, republicano por Nevada. "Me parece ingenuo y poco serio''.
Obama también eximió a otro nominado de la prohibición de cabildeo, nombrando a William Lynn como subsecretario de Defensa. Lynn fue cabildero de Raytheon, un prominente contratista de defensa.
Obama también nominó a William Corr, ex cabildero antitabaco, como secretario adjunto de Salud. Corr dijo que no trataría con temas vinculados con el tabaco.
"Hasta las reglas más duras tienen excepciones razonables'', dijo recientemente el secretario de Prensa de la Casa Blanca, Robert Gibbs.
Cuando se acumularon los informes de que varios nominados de alto nivel no habían pagado sus impuestos, Obama y el Partido Demócrata invitaron al ridículo en calidad de elitistas desconectados del pueblo en un momento que la economía afecta seriamente a la población.
"Sólo la gente de abajo paga impuestos'', expresó una caricatura de Rex Babin, mostrando a Daschle y Geithner montando en una limosina, publicada por The Sacramento Bee, un periódico de McClatchy.
"Hoy hubo un enorme descubrimiento científico. Investigadores dice que están cerca de encontrar a alguien en el gabinete de Obama que haya pagado sus impuestos'', dijo Jay Leno en el programa The Tonigh Show de NBC.
En una serie de entrevistas televisadas el martes, Obama reconoció que sus nominaciones sugerían un doble rasero en el que los ricos y poderosos se las arreglaban para no pagar impuestos.
"Hice campaña para cambiar la política en Washington. No quiero enviar al pueblo el mensaje de que hay dos raseros'', dijo Obama en CNN.
"Fue un error. Metí la pata''.