Blog de Luis G. Ruisánchez (2da. EPOCA)



martes, agosto 31, 2010

Fidel y la homofobia: “Si alguien es responsable, ése soy yo"

Fidel está lúcido. Hay quien dice, medio en broma, medio en serio, que es un doble de 30 años que han colocado en su lugar. Pudiera ser. El misterio que rodea la cúpula revolucionaria cubana es así de impredecible. Es el gran olimpo de los dioses revolucionaros al que no accedemos el resto de los mortales. Lo sabremos alrededor de 50 años más, cuando este doble cumpla los 80 y comience a “cancanear” públicamente un Fidel con 160 años de edad.
Lo cierto es que a Fidel le ha dado por reaparecer. Ahora nos llega por capítulos, con suspenso de telenovela, en la entrevista que le hiciera el diario mexicano La Jornada.
Acabo de leer la segunda entrega en la que Fidel asegura que “soy el responsable último de la persecución que sufrieron personas homosexuales en la isla a comienzos de la Revolución”. La Jornada agrega que, según Fidel, “la persecución de homosexuales ocurrió en momentos de ‘una gran injusticia’", mientras que el dictador recordó que, desde el poder (“absoluto”, agrego), él no le prestó "suficiente atención" a aquel hecho.
Fidel lo reconoce en un alarde de sinceridad revolucionaria. “Si alguien es responsable, ése soy yo", dice el comandante con la seguridad del autocrítico rampante.
Después habla de la guerra bacteriológica de EEUU contra Cuba y la introducción por el Aeropuerto de Boyeros, en las afueras de La Habana, del virus II del Dengue Hemorrágico. “En la Cuba prerrevolucionaria no se conocía ni el I. Aquí nos apareció el II”, dice Fidel.
Lo que el comandante no apunta es que en la Cuba prerrevolucionaria ya no existía tampoco la lepra, la retinosis pigmentaria, el beriberi, la malaria, la encefalitis equina, la leptospirosis, la poliomelitis, la meningitis meningocócica, la neuropatía epidémica cubana y que el país no había experimentado la alarmante vergüenza de mantener por 16 años consecutivos (1980/1995) una tasa de suicidios de 20 por cada 100 mil habitantes. Han sido pandemias que regresaron a la Isla de manos de la mala alimentación, el deterioro social, la insalubridad, el descenso dramático de los niveles de vida y la desesperanza, causados todos por la ineficiencia de la revolución.
Como mismo se olvida Fidel de recordar que, justamente él, su hermano y su cúpula octogenaria, que arrastran medio siglo de vilezas, siguen ostentando el poder de la tiranía. Y que aquellos homosexuales excluidos de la vida en Cuba, vilipendiados y apestados socialmente por decisión revolucionaria, han arrastrado durante este medio siglo el peso de su descuido, de su complicidad y de su culpa, asumida ahora con la impunidad que él mismo se atribuye, al confesarlos como un cínico ejercicio de recuerdos y divertimentos.

viernes, agosto 27, 2010

Papel de hombre

Cuando apareció en la Habana el poemario Papel de Hombre, libro que había obtenido el Premio David, uno de los más importantes del continente en aquellos años de finales de los 60 e inicio de los 70, su autor, Raúl Rivero, se colocó entre las voces más influyentes de la poesía cubana de entonces. Su vigencia no se ha detenido y aunque la poesía ya no es un papel tan relacionado con el hombre, Rivero sigue siendo cita obligada.
No es que fuera el detonar de un poeta con muchas ganas de escribir, gajes de juventud incontenible, sino que inauguró el desembarazo de la costumbre circundante de sus poetas coetáneos. Aquellos versos de trinchera que dominaron la poesía cubana de la década del 60, encontraron otros referentes con Rivero, un lenguaje más cercano a la generación que despuntaba y temáticas con un asomo de conflictos humanos y atrevimientos sexuales.
Ahora Raúl Rivero tiene otras referentes. Su trascendencia ha saltado de la poesía a la militancia en la acera de enfrente. Disidente, expreso político por tenencia de máquina de escribir y otros menesteres peligrosos en la Cuba de los últimos cincuenta años, Rivero vive ahora en Madrid en eso que suelen llamar “bajo perfil”. Prefiero pensar que es rescatado por la sensibilidad esquiva de la poesía.
Las exigencias del deber patrio, los reclamos de justicia, los mensajes positivos, la conciencia social han matado más poetas que las tiranías. Obligados por su conciencia y por la exigencia general, los poetas se dedican a heredar lo peor de Maiakovski mientras que lo mejor que pueden ofrecerle al mundo, languidece en connotaciones forzadas y “mensajes” metafóricos.
Raúl tiene un pasado decidido. Sus libros abrieron puertas y señalaron derroteros en la poesía cubana que nacía en aquellos años. Ningún poeta cubano en la segunda mitad del siglo pasado tuvo tanta influencia decisiva en lo que se hacía entonces. Ni la ironía lírica de Wichy Nogueras provocó tantos seguidores.
A Raúl le agradezco más sus versos que sus denuncias políticas, aunque compartamos el mismo dolor de ver cómo se extiende la hecatombe tortuosa en Cuba, y le confieso que este comentario no ha sido provocado ni por sus versos ni por su militancia, sino por escuchar en Santo Domingo con estoicismo plural y apego a la democracia, a huidizos aficionados al crimen que refugiados en el ejercicio de la libertad y una columna en la prensa, atacan el riesgo y el honor de otros, sentados alrededor de sus desayunos suculentos, tranquilos y tolerados mientras apuestan por eliminar con bombas, a su opositor.

Orwell, el vencido

El escritor alemán Novalis dejó dicho que “las novelas surgen de las limitaciones de la historia”. Todo lo que el hombre no ha comprendido, se lo inventó. A todo lo inexplicable le encontró un razonamiento imaginario. Es la pretendida sabiduría humana que aún presume de encontrarle respuestas a lo imposible y así va cambiando las explicaciones a través de los años sin el menor pudor, negando lo afirmado o viceversa, con tal de no perder la llave que descubre todos los misterios, la sapiencia enfermiza que cada vez le resta más encanto al juego de imaginar.
Hace unos años, lastrados por el boom de la novelística latinoamericana, los nuevos escritores se dieron a la tarea de negar esa herencia, acodados en una reiterativa lógica generacional. A eso, el viejo Carl Marx (el más chistoso de los hermanos) lo llamó “negación de la negación” y así inventó una cadena evolutiva del pensamiento y la existencia que se conoce como dialéctica. Desde entonces todos nos preguntamos de qué modo la “unión y lucha de contrarios” condujo desde Carl hasta Gruocho.
Después de que las iglesias se apoderaron del temor y los delirios de la fe, de la obediencia al bien y al mal; después de que los partidos políticos se apoderaron de esos mismos temores, delirios y obediencias; y después de que los empresarios hicieran igual, poco le va quedando a los escritores por inventar y lentamente la imaginación se va convirtiendo en una virtud en extinción.
Los poetas se acaban, la poesía adolece de quien la lea (jamás aparece ya quien la escuche) y los narradores suprimen con tal voracidad los adjetivos, las subordinadas y la belleza que sobrevive en el lenguaje, que aquello que estudiamos como estilo directo en Hemingway es ahora una vergüenza de retórica maltrecha ante esta rectitud de los nuevos narradores.
Una conversación amenaza con convertirse en la prontitud sincopada de un Chat. Y el olor de las cartas que cruzaban el Atlántico con lacra que las sellaban, estampillas de faunas milagrosas y matasellos de correo, es una experiencia anacrónica sustituida por el un ratón sobre el send en un email.
¿Quién se atreve hoy a enaltecer los giros metafóricos de la lengua en sus pretendidas narraciones?
La literatura va tomando el cauce de los memorandums “printeados” y a la Blackberry te pueden llegar los más enardecidos versos de amor con dos palabras ininteligibles de esa neolengua tecnológica que George Orwell nunca llegó a imaginar.

jueves, agosto 26, 2010

En el cumpleaños del cronopio mayor

Alrededor de 1970 salía yo de la sala de exposiciones que estaba en el primer piso, cerca de la puerta principal, en la sede de la Casa de las Américas, en La Habana, cuando alguien preguntó a mis espaldas, “¿es aquí?”. “No”, le respondí y me viré para quedar frente a la larga y sobria figura de Julio Cortázar. Le pregunté si él buscaba lo mismo que yo, una de aquellas inauguraciones que Casa programaba constantemente. Cortázar asintió y entonces le expliqué que era en el gran salón del piso de encima. Subimos la escalera juntos. No recuerdo si intercambiamos alguna que otra palabra, ambos éramos poco comunicativos, a los dos nos inhibía la presencia extraña. Lo cierto es que aquel fue mi primer encuentro cercano con el escritor argentino. Luego coincidiríamos en alguna que otra actividad de Casa, yo de oyente, él de expositor, o ambos de oyentes. Casa era, entonces, una de sus casas acostumbradas.
Llegué a convertirme en un fanático cortazariano. Era la época y sus exigencias, como recitar de memoria el capítulo 7 de Rayuela o buscar el clon de La Maga en las calles de El Vedado, cuando abundaban de madrugada en la escalinata del teatro Amadeo Roldán o en el parquecito de K y Calzada, frente a la funeraria. Fue una época que ya conté en un libro y me cuido de la reiteración, porque suelen acusarme de ella.
Uno de mis derrumbes ideológicos y de las causas de mis castigos policiales, fue andar con los libros de Cortázar las calles de mi ciudad cuando en Cuba el argentino se convirtió en un proscrito político. Luego vino aquel lamentoso poema de las hienas que decepcionó y perdono.
Nada más, acaso esta pincelada para no ignorar que hoy, 26 de agosto, se conmemora el nacimiento de Julio Cortázar en Brusela, en 1914, y con este afán fetichista del latinoamericano auténtico, no podía obviarlo.

martes, agosto 24, 2010

Fernando Lugo…. De tres, tres

Fernando Lugo está en espera del resultado de los análisis que tres laboratorios de Paraguay hacen de su ADN. Entonces se confirmará ante un juez, que Juan Pablo, de dos años de edad, es su tercer hijo de su tercera mujer.
Es decir, cuando a inicios de 2008 Lugo hacía campaña por la presidencia, se acostaba con Hortensia Damiana Morán y, cuando asumió el poder, el 15 de agosto de ese mismo año, Juan Pablo había cumplido 6 meses de edad.
La madre ignorada ha dicho que "Para llegar a esta instancia tuve en cuenta el derecho de mi hijo de ser reconocido por su padre y, yo como mujer, debo sentirme digna reclamando mis derechos", lo que indica que al ex obispo católico y hoy insigne mandatario paraguayo, le importaba la mujer, el amor y la paternidad un diabólico comino.
Ya Lugo se había visto obligado a reconocer a Guillermo Armindo, nacido de su relación con Viviana Carrillo, de 27 años. Actualmente, el segundo caso, el de Benigna Leguizamón, que le reclamó la paternidad de Lucas Fernando, de 7 años de edad, ha regresado al escándalo nacional porque Lugo la había silenciado regalándole una casa (¿Comprada con los fondos del Estado paraguayo?) pero, ahora, Benigna reinició las acciones judiciales para que la casa entregada temporalmente por el mandatario como compensación de la paternidad no reconocida, se inscriba definitivamente a su nombre.
Con 59 años de edad, elegido hasta agosto de 2013, con un cáncer linfático que se trata en Brasil y amigo de toda la farándula izquierdista de Hugo Chávez, Fidel y compañía, Fernando Lugo nos mantiene preparados para descubrir cuántos hijos más aparecerán a causa del incontrolable ex obispo y presidente con fuego en la portañuela.

Fidel, de regreso a la provocación nuclear

Fidel Castro recupera espacios en la actualidad política cubana. A apenas unos meses del próximo Congreso del Partido Comunista de Cuba, no sería una sorpresa ver al mayor de los dos hermanos retomar su supremacía en la dirección del país ante la pasividad de un hermanito menor que nunca ha dado mucha leña para arder.
Hace sólo un día, Fidel demostró su estado revitalizado, ave Fénix a la criolla, al argumentar sobre la guerra mundial en una reunión bien publicitada en la Isla.
Lo digo porque, para quienes lo hemos sufrido durante más de medio siglo, tejer ardides alevosos, desvirtuar la anécdota histórica y decir Diego donde dijo digo, es una práctica habitual en la tramposa conducta manipuladora del tirano capaz de convertir, por pura retórica inmoral, sus enormes derrotas en falsas victorias.
Ayer, Fidel aseguró, hablando de su anunciada confrontación atómica global que, a pesar del fin de la Copa de la FIFA, continúa pronosticando, que cuando en 1962 los cohetes nucleares soviéticos se instalaron en territorio cubano y pusieron al mundo al filo real de la tercera Guerra Mundial, él lo aceptó por “internacionalismo”, dijo, y agregó que "A nosotros no nos interesaba tener cohetes aquí, ni tener una base. Nos interesaba más la imagen del país. Una base soviética desvalorizaba la imagen de la Revolución, su capacidad de influir en nuestra región".
Después de criticar a Jruchov y a Kennedy, protagonistas de la llamada “Crisis de Octubre” o “Crisis de los Cohetes”, por su negociación, la que dejó a Fidel de un lado, el dictador cubano se cuidó de no mencionar las declaraciones del mismo Jruchov y las cartas salidas hace poco más de una década a la luz pública, sobre el intercambio de misivas entre los tres mandatarios envueltos en el conflicto.
El presidente soviético de entonces se asustó por escrito de que La Habana ''desea prácticamente arrastrarnos tras ella con una correa y lanzarnos con sus acciones a una guerra con Estados Unidos". Jruchov criticó al “irracional” Castro y su empeño de provocar la guerra nuclear entre la URSS y EEUU.
Sin embargo, en cartas cruzadas entonces, Castro escribía al Kremlin que, “la Unión Soviética nunca debe permitir las circunstancias en que los imperialistas puedan lanzar el primer ataque nuclear”, y luego, ante la posibilidad de que EEUU lanzara una invasión a Cuba y eso motivara un bombazo nuclear que borrara la Isla de la faz del planeta, Fidel le argumentó a Jruchov que, "Este sería el momento para eliminar tal peligro para siempre a través de un acto de legítima clara defensa, no obstante lo fuerte y terrible que sea la solución".
Inmolar a todos los cubanos, esa era la propuesta de Fidel. Provocar la invasión de EEUU a la Isla como excusa propicia para lanzar la cohetería nuclear rusa.
En 1962 estaba yo bajo la carpa de un circo ambulante cuando sonó la primera explosión. Todos salimos corriendo despavoridos y en medio de la debacle, veíamos en el cielo los relámpagos horribles como un bombardeo en cinemascope. Tenía entonces 10 u 11 años de edad y la imagen aún está viva. Fue la explosión de unos polvorines en la base de cohetes nucleares que la URSS mantenía cerca de la ciudad de Pinar del Río, apuntando hacia territorio estadounidense. Era un anticipo visual de la propuesta castrista.
Meses después, fuimos testigos de las rastras que se llevaban de regreso a Moscú los cohetes de aquella base soviética de La Coloma, tras el acuerdo Kennedy Jruchov.
Fidel quedó fuera del juego, rabiando porque Cuba seguía íntegra y no devastada por una confrontación nuclear como la que vaticina hoy.

lunes, agosto 23, 2010

Cocodrilos en los Everglades

Ray es el mayor cocodrilo de los Everglades. Tiene más de 250 libras de peso, más seis pies de estatura y una barba canosa. Es torpe al andar y habla con el fañoso sonido legítimo de su estirpe. Es un viejo pintoresco que más allá de su estampa de rudo cazador, su sonrisa delata la nobleza.
Es guía en los Everglades. Monté, con él como piloto, uno de esos curiosos helicópteros horizontales, suerte de barcaza con ventilador en la cola que nos envía flotando, como alfombra de Alí Babá, sobre el pasto mojado de los pantanos al sur de la Florida.
El sol es criminal y el paisaje se convierte en atractivo por el abuso de la horizontalidad y la reiteración. ¿Qué sorprende flotando a gran velocidad sobre los Everglades? Nada, absolutamente nada, pero justamente en esa falta de sorpresa paisajística está la atracción. Es una sobredosis de vacío.
Luego de media hora volando entre el césped que sobresale de las aguas pantanosas y el cielo despejado, casi calcinado por el sol, se siente la más extraña sensación de soledad que no aplaca ni el rugido de las hélices del bote deslizador.
Para Ray, sin embargo, es agua bebida. Se conoce los senderos navegables dentro del pantano, los recovecos fangosos y los montículos de hierbas altas a las que entra flotando sin compasión para sacar, asustado, de su refugio sombrío, a un enorme cocodrilo.
Las aves del pantano huyen de entre las hierbas donde cazan. Hay raras mariposas y una inmensidad de flores acuáticas y silvestres. Para quienes crecimos entre bosques tropicales, selvas del Caribe verdes y arboladas, esta estepa acuática inundada de cocodrilos es una postal extraña rodeada de horizontes por todas partes. Es cómo estar en medio del mar, sólo que en vez de olas, navegas sobre la hierba.
Ray habla sin cesar en un inglés costumbrista, cuenta historias de lagartos y miccosukee, la tribu de indígenas que vive en medio de los Everglades. Se ríe de sus chistes como si todos lo entendiéramos y acaricia su barba cana.
Al regreso, en el campamento, me deja cargar un pequeño cocodrilo que tiene la piel suave, como un guante vivo de gamuza que te mirara aburrido mientras posa para las fotografías.

miércoles, agosto 18, 2010

El Hemingway de Cayo Hueso

Fui un lector empedernido de Ernest Hemingway. Ya no tanto. Cuando el viejo se murió en el 61, sus libros se me agotaron, ya no había nada nuevo que leer.
Su vida es otra cosa. Más allá del escopetazo fatal en Ketchum, Hemingway edificó un atractivo universo vital que aún sigue dando dinero.
Hace apenas unas semanas lo comprobé en su casa de Key West. Un gran negocio se erige en su nombre y uno paga 15 dólares por entrar a esa suerte de entorno privado del escritor donde es fácil imaginarlo, a pesar del pequeño espacio de la bañera para un cuerpo descomunal y la estrecha escalera que lleva al segundo piso, con escalones cortos donde no cabrían sus zapatos talla 12.
Pero la aventura tiene encanto. Sobre todo porque, dos décadas después, me evocó aquellos viajes que solía repetir a La Vigía, la casa de Hemingway en San Francisco de Paula, en las afueras de La Habana. Lo hice costumbre. Y cuando la fantasía me revoloteaba con los mejores momentos de París era una fiesta, me iba a la blanca casona donde se descubría la presencia fantasmagórica del novelista, con más certeza que en Cayo Hueso.
Aquí hay menos libros, menos hábitos cotidianos dejados con desdén para retar el tiempo. Hay menos remembranzas personales, menos ambiente doméstico. Pero fue bueno visitarlo. Es como la otra cara de la misma moneda.
No faltan las fotos en el yate Pilar, una cerámica que Picasso le regaló y la torre aislada donde escribir solo y de pie. El guía, un yanqui como él, de fañoso acento sureño, es más interesante oírlo que entenderlo porque, más allá de las repetidas anécdota de Hemingway y sus mujeres, habla como un fondo musical del cine negro hollywoodense de los años 40.
La casona de Cayo Hueso está impecable. Todo se conserva con cuidado y se apoya en innumerables materiales impresos a disposición del visitante. Los jardines tienen el misterio boscoso y tropical de los de la Habana, pero más pequeños, y los gatos deambulan como dueños de su casa. Al morir, pasan a engrosar el cementerio felino que Hemingway repitió en Cayo Hueso.
Para colmo, en una esquina de la calle Duval, corazón pintoresco de Key West, una fachada de madera machihembrada anuncia el Sloppy Joe’s Bar. Es la evocación misma de aquel bar abandonado en La Habana.
Como Hemingway, pude hacer en Cayo Hueso lo que nunca pude en mi ciudad, salir de su casona al Sloppy y tomarme un whiskey bourbon doble a la roca.

jueves, julio 22, 2010

Moratinos y el colmo de la vanidad

"Sí, levantaremos la Posición Común de la UE y tendrá consecuencias políticas en las relaciones de EEUU con Cuba, (como el) levantamiento del bloqueo", dijo Moratinos en el parlamento español a propósito de su empeño en que Europa cambie su actitud hacia la dictadura de la isla.
El canciller español ha pretendido igualar la liberación condicionada de un grupo de presos políticos, los que nunca debieron serlo, con la realidad cubana de medio siglo de dolor y abusos. Para Miguel Angel Moratinos, puede ser tan fácil como negociar la salida de los ingleses de La Habana en 1763.
¿Es que no tiene ni idea de lo que representa la tiránica bota de los Castro sobre el corazón de Cuba?
El drama cubano es mucho más intenso y general. No es cuestión de liberar a 52 presos, que por primera vez el régimen de La Habana considera “políticos”, lo que había negado hasta ahora. En la isla quedan más de 10 millones de cubanos vilipendiados por un sistema totalitario que los priva de todas las libertades y toda la esperanza. Y en el exilio, más de dos millones cargan el dolor del destierro y el desarraigo.
Juan Antonio Blanco dijo en una entrevista reciente que "la actuación del gobierno demuestra —contrario a lo que afirman sus discursos— que siempre cede cuando se conjugan la crisis económica, financiera y social, y peligra el consenso interno sobre cómo proceder en esas circunstancias. Una vez que cree haberse librado de esas presiones y trascendido la crisis, vuelve a actuar del mismo modo". Esta vez, Moratinos ha sido el comodín para repetir la estrategia. Le habre a la dictadura un paréntesis de espera antes de volver a la carga.
Tonto útil, al canciller español no le bastaba con la traición a la libertad de Cuba que lo distingue para aumentar su ligereza frente al drama cubano, su indolencia frente a cada uno de nosotros, y se lanza con estas pretensiones indignantes y torpes.
Es que el canciller, vanidosos y cómplice, olvidado del franquismo, de la experiencia europea desde Hitler hasta Chausescu, ignorando que la metrópolis tiene dos siglos de no serlo, cultiva públicamente y sin pudor su estampa de mensajero del diablo.
El rencor no funda futuros limpios. No vale el odio desmedido porque ciega y confunde la razón. La venganza es tan dulce que empalaga y daña. Pero cuando la libertad y la democracia se conviertan en una realidad cubana, los nombres de tipos como este, estarán colgados en el muro del desprecio nacional.

martes, julio 13, 2010

Fidel en tv. Triunfos y derrotas del ave Fénix

A un paso de sus 84 años, que cumple en este agosto, Fidel Castro habló anoche en la tv cubana después de casi cinco años de ausencia y un par de apariciones salteadas. Lo hizo en forma diferida en una entrevista que le grabaran el día anterior. Lo más interesante de su aparición fue que se quitó, por fin, el mono deportivo Addidas. ¿Habrá roto el contrato de publicidad con esa marca deportiva?
Lo cierto es que resultó coherente, con memoria clara, lúcido, elocuente, todo en relación a un hombre de 84 años de edad, enfermo y desgastado por una vida intensa. Si la lengua estuvo tropelosa ha sido normal, como haber confundido a las dos Coreas o algún que otro desliz menor. Bastaba con subtitular la entrevista en español y corregir algún error en la edición.
Pero la presencia de Fidel anoche en la tv rompe algunos mitos fatales sobre su estado de salud y sobre su influencia en las decisiones en Cuba. Hay comandante aún para rato.
Lo que sí fue cuestionante fue la intención suprema de esta transmisión.
Primero, creo que la entrevista tuvo el propósito de marcar su presencia determinante en la realidad cubana de hoy. Inmersa en un acontecer atípico con la liberación anunciada de 52 presos políticos y de conciencia, la reparación de Fidel recupera su territorio colocándolo al tanto del conflicto atómico entre Irán, Israel y EEUU; entonces por qué no al tanto de lo que sucede en su país. O sea, que las percepciones sobre posibles cambios a manos de Raúl, su hermano sucesor, vuelven a distanciarse de la verdad porque el Gran Hermano está vigilante y decide.
Ha sido, como siempre, una llamada disciplinaria a Raúl, el Benjamín de la familia, doblegado, desde el Moncada, a las órdenes del hermano mayor.
La otra carta apostada fue publicitaria. En medio del fragor noticioso internacional por la liberación (y destierro) de los 5 primero presos de conciencia, la aparición de Fidel en la tv pudo desviar la atención de los medios internacionales. No fue así, pero era una posibilidad que se jugaron, pretendiendo crear un centro de atención noticiosa con la aparición de Castro y su tesis sobre el ataque de EEUU e Israel a Irán y Corea.
Finalmente, el inequívoco comandante, creador de la consigna “convertir reveces en victorias”, tenía que dejar en claro, públicamente, que su predicción sobre la guerra mundial nuclear antes del cierre del mundial de la FIFA, fue fundamentada, sabia y lógica. Y si falló, fue porque “un compañero del MINREX se quedó dormido”.
Con esta entrevista hay dos elementos que funcionaron a favor del gobierno de la Isla. Uno, fue la presencia misma de Fidel, que obvió su recuperación física y de salud. El otro, fue su peso gravitante en la actualidad nacional, su capacidad de analizar y decidir por encima de las presunciones sobre Raúl que se forman los más optimistas.
Y hubo otros dos elementos que fallaron, como lo fue la intención de desviar la atención internacional del conflicto interno con las fuerza de oposición y la seudo-liberación de los presos de conciencia, temas de los cuales Fidel no dijo una sola palabra. Y, en segundo lugar, la pretensión de colocar el conflicto nuclear anunciado por este prestidigitador errático, como titular de primicia noticiosa.
Ni unos ni otros fueron temas para los cubanos de adentro. Nada de lo dicho por Fidel les interesa, no son sus problemas, sus necesidades, su realidad. Incluso, no tienen la información mínima para leer entrelíneas estas pretensiones porque viven ajenos al mundo. Fue un performance para el consumo internacional. Y en cierta forma, ha funcionado.

viernes, julio 09, 2010

Ingrid Betancourt: Cría cuervos….

Cuando en febrero de 2008 la Operación Jaque trajo a la libertad a Ingrid Betancourt, arrancada de las manos de las FARC colombiana tras seis años de cautiverio criminal, el mundo jubiloso aplaudió el éxito de las Fuerzas Armadas de Colombia.
La posición política y económica de la familia de Ingrid la había convertida en la secuestrada más famosa de todos y al poner su primer pie en el aeropuerto, recién-liberada, ella se encargó de reinar entre los demás, simples soldados, personas humildes que había caído en manos de la narcoguerrilla cuando combatían a tiros por las selvas de Colombia.
Ingrid capitalizó la liberación. Nicolás Sarkozy la condecoró; fue invitada por el mismísimo Papa; la mandataria chilena Michel Bachelet la propuso para el premio Nobel; la presidenta argentina la reunió con Madonna y se fue de compras con Shakira.
Entonces escribí varios post reclamando que los verdaderos personajes eran esos soldados anónimos que fueron rescatados y no la Betancourt, que en busca de celebridad política, había sido capturada por las FARC cuando incursionó en terrenos peligrosos a pesar de haber sido fuertemente alertada, pero su predisposición al estrellato y la imprudencia vanidosa la convirtió en víctima por su propia irresponsabilidad.
Después aparecieron las historias de traición y sexo en la selva. Inmediatamente después de ser liberada abandonó a su marido, el primer activista en pos de su libertad; se distanció de sus compañeros, deshizo su amistad con Clara Rojas, también ex-secuestrada por las FARC, hubo rumores de aventuras de amor en la selva, chismes y confabulaciones oscuras de Ingrid con los secuestradores.
Entonces se fue a vivir a Francia; paseaba por las playas de Miami en biquini mientras se abrazaba a un desconocido, vivió su fama arrebatada a los verdaderos héroes colombianos, mientras se olvidaba de todo y nunca más dijo una sola palabra sobre el drama colombiano.
Varios amigos condenaron mi apreciación sobre la excandidata presidencial de colombiana convertida ahora en estrella de Hollywood.
Hoy, dos años después de la Operación Jaque, aparece la noticia de que Ingrid Betancourt demandará al Estado colombiano por 6.5 millones de dólares por daños económicos y morales sufridos durante su secuestro.
El viernes pasado (2 de julio, 2010), Betancourt y sus familiares presentaron dos solicitudes de conciliación extrajudicial, en las que piden una compensación monetaria por 13,000 millones de pesos colombiano (unos 6.5 millones de dólares), según el ministerio de Defensa.
¿Es que se le acabó el dinero a la Betancourt para su vida social en París, South Beach o Beverly Hills?
El ministerio de Defensa de Colombia se declaró “sorprendido y apesadumbrado” por la solicitud de reparación, “máxime por el esfuerzo y empeño de la fuerza pública en la planeación y ejecución'” de la Operación Jaque. Además, recalcó que en esa operación, “mujeres y hombres de las Fuerzas Armadas arriesgaron su vida en pos de la libertad de los secuestrados”.
Por su parte, el vicepresidente Francisco Santos ha dicho que la solicitud de Betancourt constituye un “precedente funesto'” y “una puñalada a la fuerza pública'”.
Juristas y conocedores coinciden en creer que esa solicitud no procederá mientras que la opinión pública colombiana, que ya se había distanciado del camuflaje vanidoso de la ex-rehén de las FARC, ha comenzado a criticar con fuerza y razón las pretensiones de una familia de dudosa lealtad.
Esa es Ingrid Betancourt. Me complace haberla dibujado en un post duramente criticado en febrero de 2008. Cuidado, porque estos cuervos siempre nos sacarán los ojos.

jueves, julio 08, 2010

Fariñas es el primer cubano que vence a los Castro

Cubanos, no nos engañemos, como dice Camilo Venegas en su post "Fariñas es el primer cubano que vence a los Castro".
Los otros dos mercenarios, Moratinos y el cardenal, han sido la excusa para que la dictadura no se doblegue frente a la muerte inminente de Fariñas. Pero el triunfo verdadero es de él.
Moratinos y el cardenal juegan el rol de los cómplices útiles para que los Castro no muestren su impotencia y su derrota frente a la huelga de hambre y los reclamos de Fariñas que, próximo a su muerte, amenaza con convertirse en el desprestigio total del régimen cubano.
Si sueltan a los 52 presos políticos y de conciencia es por el reclamo de Fariñas, aunque lo disfracen de cancilleres españoles y de obispos católicos.
Reconozcamos cada vez más, como un coro de justicia, esa verdad.

Moratinos: Confesiones de un súper-héroe

52 presos políticos cubanos liberados es un hecho significativo a la vez que una noticia feliz para ellos, sus familiares y para todos, mucho más cuando son víctimas de supuestos delitos de conciencia, como sólo ocurre en las peores dictaduras de la historia.
Lo ofensivo es todo lo demás. El canciller español Miguel Angel Moratinos, edificador de esta euforia liberaria, ha dado declaraciones a la prensa en La Habana, que indignan.
Primero, Moratinos sentencia que “una gestión basada en el diálogo, el respeto y la perseverancia da resultados frente a una política de enfrentamiento y la confrontación, con resultados nulos".
La ceguera cómplice del canciller lo auto-coloca como el héroe libertario de la Isla, por encima de medio siglo de gestiones, presiones y logros contra la feroz dictadura cubana. Sólo medio siglo de acusaciones directas ha hecho posible la contención de la fiereza de los Castro. Es irritante que Moratinos niegue el trabajo de 50 años de naciones y gobiernos a favor de los cubanos, poniendo su complicidad como ejemplo de proeza mediatizada por la deportación, las condiciones obedientes y la complacencia.
Según Moratinos, "El gobierno español aceptó la propuesta de que todos aquellos que sean liberados puedan viajar a España, si así es su deseo", dijo, y que "los familiares podrán acompañarles, podrán volver y regresar a Cuba cuando así lo estimen". ¿Es que este canciller no tiene opinión sobre el ejercicio del derecho y la democracia?, ¿cómo es que aplaude la bondad del régimen en otorgarle a los liberados condiciones inherentes a cualquier ser humano del mundo, a la vez que los expulsa para siempre de su tierra?
Más adelantes, el canciller español agregó que “hay garantías plenas de que los reclusos y sus familiares que emigren podrán mantener sus casas (en Cuba)”. O sea, que para Moratinos este gesto de civilismo y justeza de Raúl Castro es ejemplificante muestra de su disposición a cambiar. Y, finalmente, el canciller da el puntillazo mayor diciendo que “También los propios presos, si desean volver, tienen que pedir una autorización para regresar, pero no se excluye la posibilidad de regresar".
Moratinos humilla la dignidad cubana y el derecho nuestro a la libertad. Para él, estas muestras de “bondad” de los Castro bastan para que la UE cambie su posición común y las dice con el auto halago del mago que demostró la benevolencia de la dictadura.
Como adelanto gratificante para los 11 millones de cubanos encarcelados en la isla y a los gobiernos que exigen, con acciones definitivas, el cese de los abusos del régimen, Moratinos anunció que Raúl le comentó “su voluntad de seguir avanzando en un proceso de reformas económicas y sociales" y, asegura Moratinos, "tiene las ideas muy claras al respecto”. Medio siglos de víctimas de la dictadura no han valido de nada ante los ojos del canciller español.
El problema es sencillo porque para él, el arrepentimiento no es un asunto exclusivo de los confesionarios. Tras 50 años de dictadura es imposible aceptar el “cambio” con los mismos protagonistas del horror en el poder. Raúl tiene ideas claras 50 años después. Es como eternizar a Franco en España convertido en cordero de la democracia y la libertad después de décadas de tiranía.
Y eso es lo que Moratinos nos ofrece con optimismo. Sostener aún más la dictadura cubana con su apoyo y complicidad, a cambio de estas muestras mediatizadas de bondad casi cristiana, como ha sido liberar y deportar a 52 presos que nunca debieron estarlo.

miércoles, julio 07, 2010

Cortinas de humo para cómplices y tontos

Parece que Moratinos, el canciller español, esta vez se irá de Cuba con 5 presos de conciencia liberados por la dictadura de los Castro, y con la promesa de que en los próximos meses, liberarán a otros 47.
El anuncio lo ha hecho la iglesia católica en Cuba, que es la otra pata de esta mesa propagandística, junto al canciller del PSOE y al gobierno.
La noticia es excelente. Que 52 de los presos de conciencia encarcelados en la redada de la Primavera Negra de 2003 sean liberados, es una gran noticia. Tras 7 años de cárcel y condenas de hasta 25 años por culpas no cometidas, víctimas de la brutal represión de la dictadura y maltratados hasta la enfermedad, volver a la libertad se convierte en un anuncio feliz.
Pero cuidado. No confundamos esa noticia con la realidad cubana. Nada dice esa liberación en bien del régimen de la Habana ni de sus carceleros. Objetivamente, más allá del bien que representará para estos 52 compatriotas encarcelados injustamente, la noticia no es más que un ardid propagandístico de la dictadura apoyada por el mediador de Madrid.
Con el puño de la opinión internacional en su cara, los Castro necesitan un alivio, ya que ha fracaso el anuncio de guerra nuclear avizorado por Fidel para antes del gol final de la Copa FIFA del mundo. La posición común europea, que Moratinos se empeñó en terminar, continúa en pie, y Fariñas, en huelga de hambre, se aproxima a la muerte. El panorama, que ya es pésimo, se presume caótico para el régimen cubano.
Liberar 52 presos que nunca debieron estarlo, es un boom publicitario que pudieran aprovechar con la venia de España y bendecidos por el cardenal.
Lo importante es que la dictadura puede rellenar mañana esas vacantes carcelarias y apresar 52 más. No hacen falta delitos, procesos, juicios, nada, basta con elegirlos de la noche a la mañana de entre esa creciente masa de opositores que vive dentro de la isla.
Por lo demás, en Cuba todo sigue igual, porque el problema cubano no se borra con una liberación condicionada con el destierro, como la ha conveniado Moratinos, continuador de aquellos viejos siglos coloniales, cuando los españoles desterraban, como castigo mayor, a los que combatían la corona ibérica en Cuba.
A estos 52, Moratinos, los Castro y la iglesia les cambiaron el calabozo por el destierro, mientras que allá dentro, en la inmensa cárcel que es el país, 11 millones de reos siguen soportando el azote del dictador.
Es, más allá de la felicidad individual que constituye para cada uno de ellos, una cortina de humo para consumo de cómplices y tontos.

viernes, junio 18, 2010

No me defiendas, compadre

“No me defiendas, compadre”, es el título de un vejo filme mexicano que se convirtió en sentencia del argot popular cubano. Y me viene a la memoria ahora, leyendo las reseñas sobre la visita del canciller del vaticano, Dominique Mamberti, a Cuba.
Silenciada, vilipendiada, reprimida, la iglesia católica cubana ha sobrevivido con ese estoicismo que la caracteriza y ese apego al poder que la hace obviar cualquier insulto con tal de rescatar su espacio entre los poderosos. Pienso que ha de ser un ejercicio místico y espiritual de la dignidad, tan elevado y cristiano que nada tiene que ver con lo humano. Y como yo soy humano, pues a mi si me indigna semejante ultraje a una nación.
El canciller papal lo dijo claramente, "Mi programa preparado por la Iglesia local sólo contempla reuniones oficiales y mi participación en la Semana Social Católica. No hay ninguna ora actividad en el programa”.
Con eso, Mamberti se refería a su negación a recibir a representantes de la oposición interna en Cuba. Pero, además, a no hablar de los derechos humanos porque él sólo está sometido a los derechos de su iglesia. A mencionar a los presos políticos sin visitarlos. A repetir como papagayo de sotana, lo que las instancias del gobierno cubano le decían.
Mamberti repite la actitud de los representantes del gobierno español, que jamás han recibido a un disidente y se contentan con la parte de la verdad o la mentira oficial que les cuentan.
No se cómo Mamberti o Moratinos se atribuyen la defensa de la democracia con prácticas tan parcializadas.
Lo peor de esta nueva experiencia vaticana en Cuba, comenzó con la sonrisa de "tonto útil" que mostró el cardenal Jaime Ortega, obispo de La Habana, tras sus reuniones con Raúl Castro. “Dios y el diablo en la tierra del sol”.
Ahora, Mamberti se aparece a reafirmar esa posición servil de la iglesia, dándole la espalda al cubano y contribuyendo a propiciarle a los Castro, un tiempo más de oxígeno, permanencia y poder.
Cuando estudiaba en la escuela primaria, me contaban la respuesta del indio Hatuey, ya en la hoguera, al Padre Las Casas que le reclamaba arrepentimiento para entrar al reino de los cielos.
- ¿Y los españoles también van al cielo? – Le preguntó Hatuey.
- Si, todos los hijos de Dios van al cielo. – Le dijo el sacerdote.
- Pues si los españoles van al cielo, yo no quiero ir.- Respondió el indio sin arrepentirse mientras se consumía en la hoguera.
Es una historia de dignidad y valor que contaban los manuales escolares. Pero la ironía del tiempo es que, ahora, estemos queriendo imitar a aquel indígena llegado a Cuba desde tierras dominicanas.
La fábula se hace realidad. Si esos curas, obispos y cancilleres papales han de ser mi compañía celestial, es mejor irse en alma a otra parte del universo, porque a estos tipos de sotana, falso disfraz medieval tan caluroso y a destiempo, le decimos como en el filme mexicano, “no me defiendas, compadre”.