Blog de Luis G. Ruisánchez (2da. EPOCA)



lunes, abril 26, 2010

4 de junio: Silvio hacia el Carnegie Hall

Excelente noticia. Luego de interrumpir abruptamente su cruce de misivas con Carlos Alberto Montaner, apabullado y sin argumentos, Silvio Rodríguez regresó a lo que sabe hacer, trovar, siempre que oigamos sus canciones y no sus discursos, sus discos y no sus actitudes.
Resulta que en ese afán por “conocer al imperialismo”, por “vivir en el monstruo” como José Martí y por probar las traidoras delicias del imperio para criticarlas desde la guitarra, Silvio se va, por fin, al Carnegie Hall a meterle a los yankys una dosis de sus cánticos revolucionarios de amor.
El próximo 4 de junio, a las 8 de la noche, Silvio presentará allí su concierto Live from Cuba, bilingüismo inclusive, lo que no se dice si cantará “the unicornio blue is had to me yesterday lost” en la famosa sala de le 57 y Seventh Avenue, en New York.
Eso sí, llenará más sus arcas capitalistas, con las que ha venido a descansar a Punta Cana, las azules playas de República Dominicana, donde vacacionan los ricos.
Silvio llega al Carnegie Hall de la mano de Fuego Entertainment, una compañía creada y presidido por su CEO, Hugo Cancio, un célebre personaje capaz de decir las cosas más increíbles que oídos humanos han escuchado. Un cubano-americano, como gustan denominar, que desde las calles de La Florida consigue atributos, plata y negocios para el gobierno de La Habana y, de vez en vez, saca su prodiga tajada de capital en esa relación de amor y odio con el tío Sam. Como mismo sucede con Silvio, qué casualidad.
Me alegra infinitamente que el trovador, una figura sin excusas de la música cubana, pueda cantar en el corazón del stablishment imperialista sus cánticos de amor POR la revolución cubana.
Viva la libertad y la democracia.
Lo que quisiera saber es si ahora Willy Chirino podrá cantar sus canciones de amor CONTRA la revolución cubana, en el teatro Karl Marx de La Habana.
Digo yo, para que el intercambio cultural sea parejo.

lunes, abril 19, 2010

Haroldo, dios nos coja confesados

Pocas veces como esta he estado tan distante de las opiniones que mi amigo Haroldo Dilla, publicadas en el diario digital 7 días, lo que se me hace curioso porque suelo establecer fuertes diferencias con su visión acodada en reminiscencias de la Cuba que él vivió y en un maltrecho comunismo (o marxismo, no es cosa de términos) que él defiende a ultranzas.
Lo que sucede es que su “análisis” sobre el intercambio epistolar entre Silvio Rodríguez y Carlos Alberto Montaner, más allá de los epítetos repetidos y la manía de replicar los apelativos que se esgrimen contra Montaner, suerte de folclor de la tradición revolucionaria cubana, traducen una saña engorrosa y una posición irracional de aprovechar la oportunidad para pasar sus “mensajes clave”.
Me apena leerlo de Haroldo, en quien suelo buscar reflexiones inteligentes, esté o no de acuerdo con ellas, y no la rima oportuna de una guerra avisada.
Todo falla desde el comienzo, con aquello de “el político profesional Carlos Alberto Montaner y el trovador Silvio Rodríguez”, apuntando a una diferencia que no lo es porque, miembro del parlamento cubano, una institución puramente política, Silvio ha sido, al menos profesionalmente, más político que CAM.
Por otra parte, lo de “magros valores argumentales” destila una ironía fallida que Haroldo ha creído que con sólo adjetivarla así, basta para que sea jugosa.
Hay, por demás, una chapucería curiosa. Blandir el pluralismo justamente censurándolo es un desliz que crea dudas en su concepto de pluralidad y tolerancia. Dice Haroldo “la República democrática, justa y pluralista a que aspiramos” y que él coloca en la negación al diálogo simple y racional, más allá de las teorizaciones conceptuales de una “escuela política” que pesa en Haroldo como percepción de la totalidad.
¿Cree Haroldo que hay otra acepción de los 50 años de revolución cubana que no sea aceptando “la polarización del escenario nacional”? No creo que el escenario cubano pueda apartarse de un enfrentamiento meramente político y polarizado de origen. El error es aceptar tal realidad como un fallo y no como el único campo de enfrentamiento con el gobierno cubano, porque no existe otro, ni cultural, ni social y nada en Cuba está ajeno a la polarización más extrema. Por tanto, confío en que quienes pretendan un cambio en Cuba sólo lo hagan polarizando ese enfrentamiento político que es el único que pudiera allanar el tránsito frente a una posición extremadamente polarizada, política y metida en la psicología de la guerra fría.
¿Lo sabe Haroldo? Claro que lo sabe. Justamente su consonancia con los ataques folclóricos a CAM, llenos de epítetos discutibles y asumiendo su percepción sobre Montaner como la verdadera, no es más que la multiplicación de las posturas de un enfrentamiento político polarizado y digno de la guerra fría, lo que confirma su cita sobre el “estalinismo y el marcartismo” que el propio Haroldo asume con una ligereza desafortunada.
No me sorprende que Gramsci vuelva a aparecer en las reflexiones de Haroldo, quien, como el italiano, no acepta el descalabro del socialismo real y se empeña en desconocer que el socialismo no es compatible con el capitalismo avanzado y que ha terminado en una entelequia teorizante y racionalmente injusta. Por eso se equivoca al colocar el “mercado” diferente al “uso inteligente del mercado”, es un ejercicio de retruécano tan cercano a lo otro, es decir, negar la utilidad de la esencia contraponiéndola a la misma esencia adjetivada, que retóricamente se evidencia tanto como esa revisión del marxismo argumentando su valor original, que tanto le gusta defender a Haroldo cerrando los ojos a un siglo de historias traumáticas.
Resulta de una crueldad irreverente referirse al embargo de EEUU sobre Cuba diciendo que “No importa ahora cuánto ha influido o no este asunto en el curso de los acontecimientos” cuando es eso en realidad lo que importa y no cuestionarse a la ligera la política exterior del comercio que EEUU asumió sobre Cuba porque eso es un derecho de soberanía establecido y que ni Haroldo ni nadie, menos asumiendo la manipulación misma que asume el gobierno de Cuba, puede tratar de definir de un plumazo escondiendo las reales argumentaciones desde principios de 1960. Es un tema que Haroldo ha planteado con la misma ridiculez, ligereza e infantilismo con que Silvio Rodríguez lo hace en sus cartas.
De hecho, bloquear el comercio es tan intromisorio como desarrollarlo. La dependencia no está a expensas entonces de eso o deberíamos definir igual el resto de las naciones que comercian con EEUU. Es que la creación de la república legítima no está atada a tal argumento ajeno, y creerlo de tal modo es asumir como auténtica la dependencia. Por demás, citar el “plattismo” a estas alturas es una burla a la inteligencia ajena.
Al final, Haroldo alude a la famosa frase martiana “con todos y para el bien de todos”, con la que trata de ejemplificar precisamente lo que niega en los tres renglones anteriores. No, la Cuba necesaria es aquella donde CAM y SR puedan opinar y polemizar sin que Haroldo Dilla u otros como él, quieran cuestionarle ese derecho.

jueves, abril 08, 2010

La firma que no sorprende pero avergüenza.

La carta de Alfredo Guevara, director del ICAIC y uno de las viejas figuras de la revolución cubana, defendiendo la tiranía de los Castro del rechazo justo y global que ha generado su medio siglo de ignominias y el crimen contra Zapata (muerto en huelga de hambre reclamando libertad para los presos de conciencia sin que el régimen lo escuchara) ha tenido el respaldo de varios firmantes, unos conocidos, otros fantasmas que colocan su nombre sin pudor entre algunos célebres con un oportunismo de carrozas que avergüenza.
Me sorprende y me duele ver entre ellas, la firma de respaldo a semejantes calumnias de algún amigo en esta cortísima lista de anexados:

1. Oscar Niemeyer _ Presidente de Honra
2. Marilia Guimaraes - escritora/empresaria
3. Theotonio dos Santos - Sociologo
4. Monica Bruckmann
5. Eduardo Ebendinger - Empresario
6. Silvio Rodriguez - Trovador
7. Niurka Gonzalez - Flautista
8. Amary Perez - Trovador
9. Vicente Feliu - Trovador
10. Maria Teresa Gonzalez – Fotografa
11. Alfredo Guevara – Escritor y Cineasta
12. Roberto Cavada – Periodista
13. Jorge Luis Sánchez - Cineasta

martes, abril 06, 2010

Guillermo Rodríguez Rivera, él mismito se mató

He recibido un email desde La Habana del artista plástico Cuty, en el que envía un artículo que el poeta Guillermo Rodríguez Rivera ha escrito tratando de traducir la realidad de las declaraciones del trovador Silvio Rodríguez durante la presentación de su más reciente disco, “Segunda cita”.
Lo que me asusta de este artículo de Guillermo es que, siendo él poeta, presuma que tiene la autoridad para traducir la poesía. Porque él, más que nadie, venido de aquella generación que poetizó el conversacionalismo en una época de oro de la literatura cubana, inmerso en bohemias desde la heladería Coppelia hasta la casa de Silvio en 23 y 26, capaces de metaforear hasta sus propias vidas, pretenda convertirse ahora en intérprete políticamente correcto de lo que dice el trovador.
Que ahora busque traducciones de símiles y símbolos de ese sugerente lenguaje de Silvio, queriendo justificar lo injustificable, que no es precisamente lo que diga o no el trovador en sus canciones, en definitivas, Silvio ha perdido bastante crédito ya, sino la libertad de la interpretación individual y la lectura de cada quién. Esa es la riqueza de la poesía, incluso de la más directa y condicionada, como la de Maiakovsky, “Dios lo tenga en la gloria”.
Me apena el ejercicio asumido (¿o dictado?) por Guillermo. Justamente en tiempos en que se le pide al poeta la intransigencia en el reclamo de la libertad y la condena al crimen.
¿Sabe Guillermo Rodríguez Rivera que los médicos de Holguín se negaron a ingresar al disidente Franklin Pelegrino, pese a su debilitada salud después de permanecer 40 días en huelga de hambre, diciéndole que “si él se quería morir que fuera para su casa y se tapara la cabeza con una sábana, pues allí estaban en el hospital sólo los que quieren vivir"?
¿Sabe Guillermo que el gobierno cubano hace circular un "Plan contra alteraciones del orden y disturbios contrarrevolucionarios", que reactiva las Brigadas de Respuesta Rápida y las autoriza a golpear con "palos, cabillas y cables" a los opositores del régimen?
¿O es que Guillermo Rodríguez Rivera se sigue evadiendo de la realidad que lo avergüenza escuchando sones tradicionales cubanos y presumiendo de timabalero o güirero en las fiestas con amigos en su casa?
Da lástima el poeta porque, inteligente y sagaz como es, autor de aquellos buenos chistes “literarios” cubanos, cómplice de Raúl y Wichy, sobreviva a su propia mortandad moral lanzándole salvavidas a una dictadura que se mata día a día, como Chacumbele.

viernes, abril 02, 2010

Obama, un pasito adelante y dos o tres atrás, pero siempre sonriendo

Por pasos: primero la salida inmediata de Irak. Para nada, ha sido imposible y el plan de retiro es lento, largo y está por comprobarse, mientras tanto Obama ha iniciado un gran operativo d guerra en Afganistán.
Segundo, el cierre de la cárcel de Guantánamo. Ni soñarlo, no asoma señal de que eso se consolide.
En tercer lugar, logró la aprobación de un plan de salud que, aunque en buena parte es un éxito de su gobierno, es una aproximación de su proyecto inicial y está influenciado por la perspectiva republicana.
Ahora ha llegado la búsqueda petrolera en la costa Este de EEUU. La realidad es que no hay que presumir de una buena memoria para recordar que durante la campaña presidencia pasada, McCain fue el defensor de esta exploración submarina para buscar reservas petroleras en la costa Este y en Alaska, en tanto Obama fue su gran contrincante en ese sentido y bastante que vociferó frente a sus telepronters eternos contra esa pretensión republicana.
Bueno, vivir para ver, acaba de proclamar la exploración petrolera en toda la costa Este del país.
Nunca me equivoqué (autosuficiencias aparte). Una cosa es la campaña y otra la realidad cuando la inexperiencia, el populismo al peor estilo latinoamericano y la vanidad marcan el camino hacia la presidencia.

miércoles, marzo 31, 2010

Oho, oho-oho-oho, el canto de cisne de las Malvinas

Cuando en abril de 1982 el conflicto armado por las islas Malvinas enfrentó a argentinos y británicos, el único triunfador fue la dictadura militar que, desde la Casa Rosada, maltrataba a diestras y siniestras la libertad y la democracia de sus ciudadanos.
Fue una buena jugada de la Junta Militar argentina. Hundida en medio de una repulsión nacional e internacional, con miles de crímenes a cuestas, se jugaron la carta de exaltar el nacionalismo al costo de la muerte de más de 650 argentinos, que combatieron para que sus compatriotas se olvidaran de la tiranía y se alinearan con sus esbirros en el orgullo nacional. Una suerte de fútbol patriótico que los fanáticos aclamaron desde las gradas de su maltratada realidad.
El episodio ha sido recordado con ese sabor del heroísmo y la vanidad nacional, pero con la estratificada sensación de saberse víctimas de una manipulación sagaz.
Más o menos lo que vuelve a suceder ahora. Con el nuevo aniversario de aquella guerra que reclama aún la justa independencia de las Malvinas, la presidenta argentina Cristina Fernández prometió dar “una batalla profunda, cultural, diplomática y política en todos los frentes” para recuperar la soberanía de las islas.
Ya Argentina no tiene una junta militar dictatorial. A cambio, tras varios episodios de gobiernos lamentables, el matrimonio Kirchner se ha apoderado del país y, entre el macho y la hembra de la pareja, estarán casi una década en la Casa Rosada.
El resultado final ha sido lamentable. Enriquecimiento voraz, desastre financiero de la nación, manejos turbios de la economía, endeudamiento y dependencia de gobiernos externos, es decir: Venezuela, desde la campaña electoral hasta hoy.
Pocos creen aún en la pareja rampante. Nadie en el mundo confía en la maquillada mandataria que gasta millones del presupuesto en su make-up invariable y en las más sublimes marcas de la moda internacional.
Las Malvinas vuelve a ser hoy, como en 1982, un ardid del camuflaje político, una estocada a la inconformidad ciudadana por los gobierno en matan o encarcelan opositores, o matan y encarcelan economías.

martes, marzo 30, 2010

Coco Fariñas:

"El gobierno cubano me ha dado la posibilidad histórica de demostrar ante el mundo cómo se asesina a un oponente político".

sábado, marzo 27, 2010

El documento inverso o la vergüenza de los sicarios

La Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) ha enviado el documento titulado “En Defensa de Cuba”, con versiones en español e inglés, a sus amigos y asociados dentro y fuera de la Isla, para que se sumen firmándolo.
El documento enviado por email está rubricado por Pablo González Casanova, Víctor Flores Olea y Ana Esther Ceceña e incluye una dirección de Internet (http://www.porcuba.org) a la que se puede accesar para su firma.
En esa web aparecen, hasta el día de hoy (26 de marzo, 2010), un total de 6,436 firmas con algún que otro nombre conocido como Jorge Sanjinés, Thiago de Mello, Frei Betto y Alfonso Sastre, pero la sorpresa no está en estas firmas elementales y previsibles sino, y sobre todo, en la ausencia de conocidos y tradicionales simpatizantes de la dictadura cubana en España, México y del resto de Latinoamérica.
De República Dominicana las 19 firmas no ofrecen sorpresas. Ver a Chiqui Vicioso, Víctor Víctor y Hamlet Herman junto a los inefables Narciso Isa Conde y Koldo Campos Sagaseta, certifica que cualquier asomo de talento no necesariamente tienen que enlazarse a la vergüenza y la dignidad. Es una rara mezcla de versos y bachata con terrorismo y narcoguerrilla.
De todos modos, los acostumbrados chantajes de la política exterior cubana, que extorsiona a sus personeros en Santo Domingo o Madrid para que sigan firmando sus atrocidades a cambio de vacacionar en Varadero, una beca en la Universidad de La Habana, un cheque para sus correrías políticas, un aplauso y un libro en Casa de las Américas o un tratamiento gratis en el hospital Hermanos Amejeiras, o ardides más sublimes como un video de su bacanal con mulatas cubanas, sexo, drogas y alcohol en una habitación del hotel Habana Libre, suelen mantenerlos presos de sus pecadillos de ocasión y firman estas atrocidades aguantando la respiración y cerrando los ojos, como quien espera una inyección de penicilina.
La carta espontánea que ha conseguido más de 40 mil firmas voluntarias en el mundo, con nombre célebres y antiguos rehenes de la tiranía cubana, acusando a la dictadura de los Castro por la muerte de Zapata, es una bofetada global y digna incomparable e inmensamente mayor que estos documentos alevosos de inventa La Habana, tan viejos y gastados, en los que ya nadie cree, aunque se vea obligado, pobrecito, a firmarlo.

viernes, marzo 26, 2010

Coco Fariñas:

"A las dictaduras se las condena y aísla"

Crimen en Kilo 5. Carga con tu pesa’o

Cuando de joven me iba a subir lomas a la Sierra del Rosario, al oeste de la ciudad de Pinar del Río, la más occidental de Cuba, pasaba frente a los muros incógnitos de la cárcel Kilo 5, un recinto de extrema seguridad donde, junto a los criminales, llevaban a los disidentes políticos condenados y a los contrarevolucionarios confesos.
Poco a poco, Kilo 5 se convirtió en una de las tristes referencias de la dictadura cubana y Pinar del Río salió en la prensa mundial no por sus célebres vegas tabacaleras y la nobleza campesina de su gente.
Mientras me iba a las Sierras de Sumidero, al Valle del Potrerito o al Cerro de Cabra, porque “subir lomas hermana hombres”, dijo José Martí, muy cerca, tras lo lúgubres muros de Kilo 5 pateaban reos, morían de hambre y golpizas o languidecían en duras jornadas de trabajo diario durante años, condenados por profesar una idea disidente.
Lo recuerdo a propósito de la muerte de Julio Santos Hernández hace apenas dos días, que abandonó la vida a los 31 años de edad a consecuencia de la golpiza que le propiciaron sus carcelarios de Kilo 5, que lo amarraron, lo arrastraron a una celda vacía y lo patearon hasta fracturarle una vértebra cervical y la tráquea.
La pasada muerte de Orlando Zapata, la presente agonía en huelga de hambre de Coco Fariñas son apenas episodios de una historia de medio siglo que el mundo se ha resistido a escuchar, conspirando con su sordera y su silencio, con los tiranos de Cuba.
En una pared del famoso restaurante habanero La Bodeguita del Medio, hay una sentencia muy conocida. Allí acuden miles de turistas que se van a vacacionar a La Habana indiferente a que, a dos pasos de sus disfrutes playeros, sus bellas e ilustradas jineteras y los cabaret de salsa criolla y ron, está sufriendo un hombres, víctimas de golpes y abandono y de la conspiración de estos alegres viajeros libres del mundo.
En la pared de La Bodeguita el cartel reza: “Cada quien que cargue con su pesa’o”.
Todos esos cómplices disimulados de la dictadura cubana que aún hoy, cuando es evidente e innegable el terror sembrado por un régimen criminal y totalitario por más de medio siglo, cambian la mirada para evadir la realidad de Cuba, andan cargando con su pesa’o.

martes, marzo 09, 2010

Chávez y el desplante a Leonel

A Leonel Fernández, el presidente dominicano, Chávez le ha hecho un desplante. Parece que la luna de miel de este matrimonio se acabó hace ratos. Cuando Leonel recibió al presidente electo de Honduras, Lobo, en el Palacio Presidencial de Santo Domingo, ya la cosa andaba mal. Chávez había retirado su propuesta casi cerrada, de comprar la mitad de la refinería dominicana de petróleos, que dejó la Shell, y el gobierno caribeño se quedó en ascuas, con una mano detrás y otra delante.
Los amores estaban fríos. Nadie podría adelantar cuál fue la estocada decisiva que asesinó aquella pretendida armonía. El petróleo venezolano de Petrocaribe dejó de llegar a puertos dominicanos y el asunto pintaba mal.
Ahora, las diferencias se han visto públicas. Fernández, en esa actitud de Mesías regional que le encanta encarnar, decidió por su propia voluntad, desatar sus dotes para lo que el dominicano llama “vocación natural para el allante” y que tan bien define parte de la idiosincrasia nacional y, por supuesto, la personalidad del presidente dominicano. Y se fue a mediar por la disputa entre Hugo Chávez y Alvaro Uribe en Cancún.
¿Quién se lo pidió? En realidad eso no se sabe o si fue cosa de su creativa y propia voluntad. Lo cierto es que, tras salir de Bogotá, Chávez no recibió a Fernández, negó su mediación, la calificó de “unilateral”, dijo que no le interesaba, que no lo atendería y Leonel Fernández tuvo que regresar a Santo Domingo. ¡Qué lástima!, ¡tanto que le gusta pasear!
Ahora, Venezuela a agregado que la visita de su canciller Nicolás Maduro a Santo Domingo no fue para hablar sobre ese conflicto colombo-venezolano, como había anunciado el vocero de Fernández.
Es decir, a Leonel le cerraron la puerta venezolana en sus propias narices, lo desautorizaron, lo mandaron a callar y desmintieron sus pretensiones llamándolo poco menos que mentiroso.
Pero ese ilustre ministro de Estado dominicano, César Pina Toribia ha dicho que “aquí no pasa nada, Dominicana y Venezuela, ra-ra-rá”, tratando de apagar el fuego evidente con argumentos emotivos de latinoamericanismo trillado.
La realidad es que Chávez, que ya sabemos su disposición constante a la grosería, la violencia y el disparate, le hizo un desplante público a Leonel Fernández, a pesar de que se estrenó unos trajecitos confeccionados en París, para la ocasión.

Si Coco Fariñas muere mañana…

A quien no haya sobrevivido más de medio siglo de dictadura en Cuba, puede sorprenderle el artículo que el diario oficial Granma publica sobre el disidente Guillermo “Coco” Fariñas Hernández, en huelga de hambre.
A mi no. Es la razón acostumbrada que con total falta de creatividad para un mentiroso de tal envergadura, vuelven a usar y una y otra y otra vez, ajenos a la credibilidad de los receptores. Es simplemente la argumentación falsa en sí, evidentemente truculenta y falaz para poder decir mañana, cuando Coco Fariñas muera, que ellos lo advirtieron publicando en Granma semejantes felonías.
Ya le achacaron todos los pecados sociales hasta definirlo como delincuente común, loco y mercenario de los EEUU. ¿Es que no han encontrado algo mejor? Siempre los mismos epítetos, los mismos calificativos porque nadie que se oponga públicamente a la dictadura cubana puede merecer el mínimo respeto político, la mínima tolerancia a su conducta, el más pequeño reconocimiento a su condición de oponente. Siempre son locos, mercenarios de EEUU y delincuentes comunes.
En esta ocasión llegan al cinismo más consumado al argumentar que “Existen principios bioéticos que obligan al médico a respetar la decisión de una persona que ha decidido iniciar una huelga de hambre. Por tanto, de ningún modo puede forzársele a ingerir alimentos, como hacen cotidianamente las autoridades norteamericanas en las cárceles y centros de tortura de Guantánamo, Abu Ghraib y Bagram, en violación de los derechos de los detenidos”.
Resulta indignante ese párrafo que pretende justificar que lo dejan morir en respeto a su propia decisión y al cumplimiento de los derechos humanos cuando la huelga de Coco y el dolor de miles de cubanos presos en cárceles o en la celda inmensa que es la isla, es justamente por la violación constante y total durante medio siglo del más mínimo derecho del individuo, del más mínimo derecho a su libertad y del más mínimo respeto a su vida, metiéndolos en andadas de miserias, guerras mercenarias y la depresión moral y constante de una indigna sobrevivencia bajo la bota física y moralmente de los dictadores en Cuba.
Si Coco Fariñas muere mañana, será responsabilidad absoluta de sus asesinos.

domingo, febrero 28, 2010

Guillermo Fariñas, ¿la segunda avioneta?

Guillermo Fariñas empeora en las mazmorras de Villa Clara, en su quinto día de huelga de hambre. Otros siete presos políticos en cárceles de Pinar del Río, están en huelga de hambre. Zapata Tamayo murió siguiendo la tradición de otros 20 presos políticos muertos en cárceles cubanas.
En estos días, desesperados por una vida de castigos, horrores y golpizas, los presos de conciencia de Cuba han decidido morir hambreados en huelgas desoídas por sus esbirros.
Sin embargo, para el régimen de La Habana eso tiene otra lectura.
Cuando Castro derribó las dos avionetas pequeñas de Hermanos al Rescate con sus Mig de guerra, cerraba el paso a la distensión que Bill Clinton impulsaba desde Washington. Peligraba el sustento emocional de la tiranía cubana y había que tensar las relaciones y reavivar el lenguaje de la guerra. Y sucedió.
Así pasó antes, con Carter y la guerra de Angola. A centímetros de la conversación y el acercamiento, Fidel envió en secreto las primeras tropas cubanas a Angola y Carter cerró el camino.
Ha sido un comportamiento acostumbrado. Los dictadores cubanos se alimentan del discurso guerrero y la tensión.
Ahora vuelven a hacerlo. Obama no responde a los ataques y las negaciones de La Habana. En cambio, manda a sus emisarios en pretendidos acercamientos, cruces de conversaciones. Por su lado, Madrid se atribuye un indecoroso oficio de apaciguador acercando Europa a Cuba.
¿Peligran, para los Castro, las excusas para seguir tiranizando la nación, reprimiendo al cubano, activando sus resortes del totalitarismo dictatorial?
Podría bastar con que Orlando Zapata se muriera de hambre, dejarlo morir en su huelga para que cesaran los ablandamientos externos y regresar a su eterna costumbre de odiar.
Pero si no bastó con Zapata, pueden dejar morir a Fariñas, a los siete de Pinar del Río, a otros más. El problema es alimentar el fuego de la confrontación, espantar a los apaciguadores para seguir tiranizando a Cuba.
Orlando Zapata Tamayo es la versión 2010 de las tropas desembarcando en Angola, de la avioneta tumbada.

miércoles, febrero 24, 2010

Por la muerte de Orlando Zapata Tamayo.

Orlando Zapata, uno de los presos de la Primavera Negra en Cuba, murió este martes 23 de febrero, tras una larga huelga de hambre pidiendo que fuera considerado como preso de conciencia y en contra de los abusos del régimen.
La tiranía de los Castro no le concedió el reclamo. Al cabo de 83 días sin atención, falleció después de que fuera trasladado en el último instante, a un hospital en la ciudad de La Habana.
En 1972, Pedro Luis Boitel había muerto en las celdas de Cuba por las mismas causas, pero entonces los cómplices ciegos y los tontos útiles eran aún demasiados como para que trascendiera la noticia hasta sus reales consecuencias. Hoy el panorama es distinto.
"Ya asesinaron a Orlando Zapata Tamayo, ya acabaron con él. La muerte de mi hijo ha sido un asesinato premeditado'', afirmó su madre, Reina Luisa Tamayo, a medios de prensa internacionales.
Zapata Tamayo dejó de ingerir alimentos el 3 de diciembre pasado. Las golpizas sistemáticas alimentaron su decisión de permanecer en huelga de hambre. Hoy es un mártir, es la palabra que define su acto de inmolación frente al crimen de los dictadores cubanos. Nadie tendrá hoy el valor de soslayar esta verdad o de atribuirle epítetos miserables.
Acaso en Madrid o en Washington aprenderán una lección certera. Y abandonarán ese rol dudoso que pretende legitimar la dictadura.
Hoy la vigilancia policial está multiplicada en las calles de Cuba. Tienen miedo, como siempre. En la ciudad de Holguín, a donde sus padres pretenden llevar el cadáver, las hienas del régimen están alarmadas, tratando de evitar cualquier conato de libertad.
Pero aún no se sabe si los sátrapas del castrismo cubano le permitirán llevarse el cadáver o si lo tiraran en una fosa desconocida, como suelen hacer.
El odio termina por alimentar el odio. No creo en el perdón cristiano. Quienes mataron a Orlando Zapata Tamayo ayer, algún día han de pagar su muerte, junto al coro infame y enorme de los asesinos que en Cuba han mantenido, a sangre y fuego, la revolución.
Allá Dios si los perdona. Para nuestra honra, nuestro dolor y nuestra historia, están condenados.

martes, febrero 23, 2010

Memorias de una dama… de verdad

Una amiga me dijo, “si quieres el libro yo te lo compro mañana y te lo traigo”. Es fácil, uno de esos vendedores de semáforos ofrece la novela “Memorias de una dama”, perfectamente fotocopiada y encuadernada, al módico precio de 250 pesos dominicanos. Venció las extrañas prohibiciones para que la novela, del autor peruano Santiago Rocangliolo, publicada por el sello Alfaguara, se vendiera en República Dominicana.
La había buscado en librerías y luego traté de adquirirla a través de librerías virtuales, pero los envíos a República Dominicana no procedían.
Finalmente la he leído porque un amigo me prestó el libro original, que había comprado en Madrid antes del show.
Me gustaba la literatura de Rocangliolo. Había leído de él Pudor y Abril Rojo y tiene ese modo de redactar con frases cortas, muchos puntos y seguido y párrafos breves. Pienso que habrá leído mucho a los novelistas norteamericanos de la segunda mitad del siglo XX y también a sus antecesores, Hemingway por ejemplo.
Hay una dinámica que impulsa su lectura. Se dice que un párrafo periodístico no debe exceder las 100 palabras. Rocangliolo ha aprendido la lección y la llevó a la literatura. Por eso engancha, se lee fácil y le gusta esa trampa sana de los best seller y el modo cinematográfico de contar, obligando a visualizarlo todo.
He disfrutado la novela. Mucho más los bloques de pura ficción en los que el narrador es el protagonista que los que reproducen las memorias de Diana Minetti. Me he reído con ella y he aprendiendo a sortear los cambios de apellidos literarios convirtiéndolos en los reales de la sociedad dominicana, para conocer detalles sacados de la pura historia negra nacional.
La novela lo es en sí. Como La Fiesta del Chivo, de Mario Vargas Llosa, se lee como pura ficción sin la necesidad de traducir las referencias disfrazadas. Qué importan las intrigas y los rencores, el miedo a la verdad y los honores de sangre azul dominicana, el libro de Vargas Llosa es una joya universal y eso es lo que le vale al buen lector. Duela a quien le duela. Es lo que pasa con Memorias de una dama, de Rocangliolo, en medida menor.
Lo que sí ha sido un crimen es la prohibición mediante argumentos legales, para que la novela no circule en República Dominicana y la genuflexión empresarial a la demanda de los implicados que ya, gracias al vendedor ambulante en un semáforo callejero, han visto violados sus secretos oscuros, sus miedos al pasado y la negación de sus trampas.