Blog de Luis G. Ruisánchez (2da. EPOCA)



lunes, agosto 23, 2010

Cocodrilos en los Everglades

Ray es el mayor cocodrilo de los Everglades. Tiene más de 250 libras de peso, más seis pies de estatura y una barba canosa. Es torpe al andar y habla con el fañoso sonido legítimo de su estirpe. Es un viejo pintoresco que más allá de su estampa de rudo cazador, su sonrisa delata la nobleza.
Es guía en los Everglades. Monté, con él como piloto, uno de esos curiosos helicópteros horizontales, suerte de barcaza con ventilador en la cola que nos envía flotando, como alfombra de Alí Babá, sobre el pasto mojado de los pantanos al sur de la Florida.
El sol es criminal y el paisaje se convierte en atractivo por el abuso de la horizontalidad y la reiteración. ¿Qué sorprende flotando a gran velocidad sobre los Everglades? Nada, absolutamente nada, pero justamente en esa falta de sorpresa paisajística está la atracción. Es una sobredosis de vacío.
Luego de media hora volando entre el césped que sobresale de las aguas pantanosas y el cielo despejado, casi calcinado por el sol, se siente la más extraña sensación de soledad que no aplaca ni el rugido de las hélices del bote deslizador.
Para Ray, sin embargo, es agua bebida. Se conoce los senderos navegables dentro del pantano, los recovecos fangosos y los montículos de hierbas altas a las que entra flotando sin compasión para sacar, asustado, de su refugio sombrío, a un enorme cocodrilo.
Las aves del pantano huyen de entre las hierbas donde cazan. Hay raras mariposas y una inmensidad de flores acuáticas y silvestres. Para quienes crecimos entre bosques tropicales, selvas del Caribe verdes y arboladas, esta estepa acuática inundada de cocodrilos es una postal extraña rodeada de horizontes por todas partes. Es cómo estar en medio del mar, sólo que en vez de olas, navegas sobre la hierba.
Ray habla sin cesar en un inglés costumbrista, cuenta historias de lagartos y miccosukee, la tribu de indígenas que vive en medio de los Everglades. Se ríe de sus chistes como si todos lo entendiéramos y acaricia su barba cana.
Al regreso, en el campamento, me deja cargar un pequeño cocodrilo que tiene la piel suave, como un guante vivo de gamuza que te mirara aburrido mientras posa para las fotografías.

miércoles, agosto 18, 2010

El Hemingway de Cayo Hueso

Fui un lector empedernido de Ernest Hemingway. Ya no tanto. Cuando el viejo se murió en el 61, sus libros se me agotaron, ya no había nada nuevo que leer.
Su vida es otra cosa. Más allá del escopetazo fatal en Ketchum, Hemingway edificó un atractivo universo vital que aún sigue dando dinero.
Hace apenas unas semanas lo comprobé en su casa de Key West. Un gran negocio se erige en su nombre y uno paga 15 dólares por entrar a esa suerte de entorno privado del escritor donde es fácil imaginarlo, a pesar del pequeño espacio de la bañera para un cuerpo descomunal y la estrecha escalera que lleva al segundo piso, con escalones cortos donde no cabrían sus zapatos talla 12.
Pero la aventura tiene encanto. Sobre todo porque, dos décadas después, me evocó aquellos viajes que solía repetir a La Vigía, la casa de Hemingway en San Francisco de Paula, en las afueras de La Habana. Lo hice costumbre. Y cuando la fantasía me revoloteaba con los mejores momentos de París era una fiesta, me iba a la blanca casona donde se descubría la presencia fantasmagórica del novelista, con más certeza que en Cayo Hueso.
Aquí hay menos libros, menos hábitos cotidianos dejados con desdén para retar el tiempo. Hay menos remembranzas personales, menos ambiente doméstico. Pero fue bueno visitarlo. Es como la otra cara de la misma moneda.
No faltan las fotos en el yate Pilar, una cerámica que Picasso le regaló y la torre aislada donde escribir solo y de pie. El guía, un yanqui como él, de fañoso acento sureño, es más interesante oírlo que entenderlo porque, más allá de las repetidas anécdota de Hemingway y sus mujeres, habla como un fondo musical del cine negro hollywoodense de los años 40.
La casona de Cayo Hueso está impecable. Todo se conserva con cuidado y se apoya en innumerables materiales impresos a disposición del visitante. Los jardines tienen el misterio boscoso y tropical de los de la Habana, pero más pequeños, y los gatos deambulan como dueños de su casa. Al morir, pasan a engrosar el cementerio felino que Hemingway repitió en Cayo Hueso.
Para colmo, en una esquina de la calle Duval, corazón pintoresco de Key West, una fachada de madera machihembrada anuncia el Sloppy Joe’s Bar. Es la evocación misma de aquel bar abandonado en La Habana.
Como Hemingway, pude hacer en Cayo Hueso lo que nunca pude en mi ciudad, salir de su casona al Sloppy y tomarme un whiskey bourbon doble a la roca.

jueves, julio 22, 2010

Moratinos y el colmo de la vanidad

"Sí, levantaremos la Posición Común de la UE y tendrá consecuencias políticas en las relaciones de EEUU con Cuba, (como el) levantamiento del bloqueo", dijo Moratinos en el parlamento español a propósito de su empeño en que Europa cambie su actitud hacia la dictadura de la isla.
El canciller español ha pretendido igualar la liberación condicionada de un grupo de presos políticos, los que nunca debieron serlo, con la realidad cubana de medio siglo de dolor y abusos. Para Miguel Angel Moratinos, puede ser tan fácil como negociar la salida de los ingleses de La Habana en 1763.
¿Es que no tiene ni idea de lo que representa la tiránica bota de los Castro sobre el corazón de Cuba?
El drama cubano es mucho más intenso y general. No es cuestión de liberar a 52 presos, que por primera vez el régimen de La Habana considera “políticos”, lo que había negado hasta ahora. En la isla quedan más de 10 millones de cubanos vilipendiados por un sistema totalitario que los priva de todas las libertades y toda la esperanza. Y en el exilio, más de dos millones cargan el dolor del destierro y el desarraigo.
Juan Antonio Blanco dijo en una entrevista reciente que "la actuación del gobierno demuestra —contrario a lo que afirman sus discursos— que siempre cede cuando se conjugan la crisis económica, financiera y social, y peligra el consenso interno sobre cómo proceder en esas circunstancias. Una vez que cree haberse librado de esas presiones y trascendido la crisis, vuelve a actuar del mismo modo". Esta vez, Moratinos ha sido el comodín para repetir la estrategia. Le habre a la dictadura un paréntesis de espera antes de volver a la carga.
Tonto útil, al canciller español no le bastaba con la traición a la libertad de Cuba que lo distingue para aumentar su ligereza frente al drama cubano, su indolencia frente a cada uno de nosotros, y se lanza con estas pretensiones indignantes y torpes.
Es que el canciller, vanidosos y cómplice, olvidado del franquismo, de la experiencia europea desde Hitler hasta Chausescu, ignorando que la metrópolis tiene dos siglos de no serlo, cultiva públicamente y sin pudor su estampa de mensajero del diablo.
El rencor no funda futuros limpios. No vale el odio desmedido porque ciega y confunde la razón. La venganza es tan dulce que empalaga y daña. Pero cuando la libertad y la democracia se conviertan en una realidad cubana, los nombres de tipos como este, estarán colgados en el muro del desprecio nacional.

martes, julio 13, 2010

Fidel en tv. Triunfos y derrotas del ave Fénix

A un paso de sus 84 años, que cumple en este agosto, Fidel Castro habló anoche en la tv cubana después de casi cinco años de ausencia y un par de apariciones salteadas. Lo hizo en forma diferida en una entrevista que le grabaran el día anterior. Lo más interesante de su aparición fue que se quitó, por fin, el mono deportivo Addidas. ¿Habrá roto el contrato de publicidad con esa marca deportiva?
Lo cierto es que resultó coherente, con memoria clara, lúcido, elocuente, todo en relación a un hombre de 84 años de edad, enfermo y desgastado por una vida intensa. Si la lengua estuvo tropelosa ha sido normal, como haber confundido a las dos Coreas o algún que otro desliz menor. Bastaba con subtitular la entrevista en español y corregir algún error en la edición.
Pero la presencia de Fidel anoche en la tv rompe algunos mitos fatales sobre su estado de salud y sobre su influencia en las decisiones en Cuba. Hay comandante aún para rato.
Lo que sí fue cuestionante fue la intención suprema de esta transmisión.
Primero, creo que la entrevista tuvo el propósito de marcar su presencia determinante en la realidad cubana de hoy. Inmersa en un acontecer atípico con la liberación anunciada de 52 presos políticos y de conciencia, la reparación de Fidel recupera su territorio colocándolo al tanto del conflicto atómico entre Irán, Israel y EEUU; entonces por qué no al tanto de lo que sucede en su país. O sea, que las percepciones sobre posibles cambios a manos de Raúl, su hermano sucesor, vuelven a distanciarse de la verdad porque el Gran Hermano está vigilante y decide.
Ha sido, como siempre, una llamada disciplinaria a Raúl, el Benjamín de la familia, doblegado, desde el Moncada, a las órdenes del hermano mayor.
La otra carta apostada fue publicitaria. En medio del fragor noticioso internacional por la liberación (y destierro) de los 5 primero presos de conciencia, la aparición de Fidel en la tv pudo desviar la atención de los medios internacionales. No fue así, pero era una posibilidad que se jugaron, pretendiendo crear un centro de atención noticiosa con la aparición de Castro y su tesis sobre el ataque de EEUU e Israel a Irán y Corea.
Finalmente, el inequívoco comandante, creador de la consigna “convertir reveces en victorias”, tenía que dejar en claro, públicamente, que su predicción sobre la guerra mundial nuclear antes del cierre del mundial de la FIFA, fue fundamentada, sabia y lógica. Y si falló, fue porque “un compañero del MINREX se quedó dormido”.
Con esta entrevista hay dos elementos que funcionaron a favor del gobierno de la Isla. Uno, fue la presencia misma de Fidel, que obvió su recuperación física y de salud. El otro, fue su peso gravitante en la actualidad nacional, su capacidad de analizar y decidir por encima de las presunciones sobre Raúl que se forman los más optimistas.
Y hubo otros dos elementos que fallaron, como lo fue la intención de desviar la atención internacional del conflicto interno con las fuerza de oposición y la seudo-liberación de los presos de conciencia, temas de los cuales Fidel no dijo una sola palabra. Y, en segundo lugar, la pretensión de colocar el conflicto nuclear anunciado por este prestidigitador errático, como titular de primicia noticiosa.
Ni unos ni otros fueron temas para los cubanos de adentro. Nada de lo dicho por Fidel les interesa, no son sus problemas, sus necesidades, su realidad. Incluso, no tienen la información mínima para leer entrelíneas estas pretensiones porque viven ajenos al mundo. Fue un performance para el consumo internacional. Y en cierta forma, ha funcionado.

viernes, julio 09, 2010

Ingrid Betancourt: Cría cuervos….

Cuando en febrero de 2008 la Operación Jaque trajo a la libertad a Ingrid Betancourt, arrancada de las manos de las FARC colombiana tras seis años de cautiverio criminal, el mundo jubiloso aplaudió el éxito de las Fuerzas Armadas de Colombia.
La posición política y económica de la familia de Ingrid la había convertida en la secuestrada más famosa de todos y al poner su primer pie en el aeropuerto, recién-liberada, ella se encargó de reinar entre los demás, simples soldados, personas humildes que había caído en manos de la narcoguerrilla cuando combatían a tiros por las selvas de Colombia.
Ingrid capitalizó la liberación. Nicolás Sarkozy la condecoró; fue invitada por el mismísimo Papa; la mandataria chilena Michel Bachelet la propuso para el premio Nobel; la presidenta argentina la reunió con Madonna y se fue de compras con Shakira.
Entonces escribí varios post reclamando que los verdaderos personajes eran esos soldados anónimos que fueron rescatados y no la Betancourt, que en busca de celebridad política, había sido capturada por las FARC cuando incursionó en terrenos peligrosos a pesar de haber sido fuertemente alertada, pero su predisposición al estrellato y la imprudencia vanidosa la convirtió en víctima por su propia irresponsabilidad.
Después aparecieron las historias de traición y sexo en la selva. Inmediatamente después de ser liberada abandonó a su marido, el primer activista en pos de su libertad; se distanció de sus compañeros, deshizo su amistad con Clara Rojas, también ex-secuestrada por las FARC, hubo rumores de aventuras de amor en la selva, chismes y confabulaciones oscuras de Ingrid con los secuestradores.
Entonces se fue a vivir a Francia; paseaba por las playas de Miami en biquini mientras se abrazaba a un desconocido, vivió su fama arrebatada a los verdaderos héroes colombianos, mientras se olvidaba de todo y nunca más dijo una sola palabra sobre el drama colombiano.
Varios amigos condenaron mi apreciación sobre la excandidata presidencial de colombiana convertida ahora en estrella de Hollywood.
Hoy, dos años después de la Operación Jaque, aparece la noticia de que Ingrid Betancourt demandará al Estado colombiano por 6.5 millones de dólares por daños económicos y morales sufridos durante su secuestro.
El viernes pasado (2 de julio, 2010), Betancourt y sus familiares presentaron dos solicitudes de conciliación extrajudicial, en las que piden una compensación monetaria por 13,000 millones de pesos colombiano (unos 6.5 millones de dólares), según el ministerio de Defensa.
¿Es que se le acabó el dinero a la Betancourt para su vida social en París, South Beach o Beverly Hills?
El ministerio de Defensa de Colombia se declaró “sorprendido y apesadumbrado” por la solicitud de reparación, “máxime por el esfuerzo y empeño de la fuerza pública en la planeación y ejecución'” de la Operación Jaque. Además, recalcó que en esa operación, “mujeres y hombres de las Fuerzas Armadas arriesgaron su vida en pos de la libertad de los secuestrados”.
Por su parte, el vicepresidente Francisco Santos ha dicho que la solicitud de Betancourt constituye un “precedente funesto'” y “una puñalada a la fuerza pública'”.
Juristas y conocedores coinciden en creer que esa solicitud no procederá mientras que la opinión pública colombiana, que ya se había distanciado del camuflaje vanidoso de la ex-rehén de las FARC, ha comenzado a criticar con fuerza y razón las pretensiones de una familia de dudosa lealtad.
Esa es Ingrid Betancourt. Me complace haberla dibujado en un post duramente criticado en febrero de 2008. Cuidado, porque estos cuervos siempre nos sacarán los ojos.

jueves, julio 08, 2010

Fariñas es el primer cubano que vence a los Castro

Cubanos, no nos engañemos, como dice Camilo Venegas en su post "Fariñas es el primer cubano que vence a los Castro".
Los otros dos mercenarios, Moratinos y el cardenal, han sido la excusa para que la dictadura no se doblegue frente a la muerte inminente de Fariñas. Pero el triunfo verdadero es de él.
Moratinos y el cardenal juegan el rol de los cómplices útiles para que los Castro no muestren su impotencia y su derrota frente a la huelga de hambre y los reclamos de Fariñas que, próximo a su muerte, amenaza con convertirse en el desprestigio total del régimen cubano.
Si sueltan a los 52 presos políticos y de conciencia es por el reclamo de Fariñas, aunque lo disfracen de cancilleres españoles y de obispos católicos.
Reconozcamos cada vez más, como un coro de justicia, esa verdad.

Moratinos: Confesiones de un súper-héroe

52 presos políticos cubanos liberados es un hecho significativo a la vez que una noticia feliz para ellos, sus familiares y para todos, mucho más cuando son víctimas de supuestos delitos de conciencia, como sólo ocurre en las peores dictaduras de la historia.
Lo ofensivo es todo lo demás. El canciller español Miguel Angel Moratinos, edificador de esta euforia liberaria, ha dado declaraciones a la prensa en La Habana, que indignan.
Primero, Moratinos sentencia que “una gestión basada en el diálogo, el respeto y la perseverancia da resultados frente a una política de enfrentamiento y la confrontación, con resultados nulos".
La ceguera cómplice del canciller lo auto-coloca como el héroe libertario de la Isla, por encima de medio siglo de gestiones, presiones y logros contra la feroz dictadura cubana. Sólo medio siglo de acusaciones directas ha hecho posible la contención de la fiereza de los Castro. Es irritante que Moratinos niegue el trabajo de 50 años de naciones y gobiernos a favor de los cubanos, poniendo su complicidad como ejemplo de proeza mediatizada por la deportación, las condiciones obedientes y la complacencia.
Según Moratinos, "El gobierno español aceptó la propuesta de que todos aquellos que sean liberados puedan viajar a España, si así es su deseo", dijo, y que "los familiares podrán acompañarles, podrán volver y regresar a Cuba cuando así lo estimen". ¿Es que este canciller no tiene opinión sobre el ejercicio del derecho y la democracia?, ¿cómo es que aplaude la bondad del régimen en otorgarle a los liberados condiciones inherentes a cualquier ser humano del mundo, a la vez que los expulsa para siempre de su tierra?
Más adelantes, el canciller español agregó que “hay garantías plenas de que los reclusos y sus familiares que emigren podrán mantener sus casas (en Cuba)”. O sea, que para Moratinos este gesto de civilismo y justeza de Raúl Castro es ejemplificante muestra de su disposición a cambiar. Y, finalmente, el canciller da el puntillazo mayor diciendo que “También los propios presos, si desean volver, tienen que pedir una autorización para regresar, pero no se excluye la posibilidad de regresar".
Moratinos humilla la dignidad cubana y el derecho nuestro a la libertad. Para él, estas muestras de “bondad” de los Castro bastan para que la UE cambie su posición común y las dice con el auto halago del mago que demostró la benevolencia de la dictadura.
Como adelanto gratificante para los 11 millones de cubanos encarcelados en la isla y a los gobiernos que exigen, con acciones definitivas, el cese de los abusos del régimen, Moratinos anunció que Raúl le comentó “su voluntad de seguir avanzando en un proceso de reformas económicas y sociales" y, asegura Moratinos, "tiene las ideas muy claras al respecto”. Medio siglos de víctimas de la dictadura no han valido de nada ante los ojos del canciller español.
El problema es sencillo porque para él, el arrepentimiento no es un asunto exclusivo de los confesionarios. Tras 50 años de dictadura es imposible aceptar el “cambio” con los mismos protagonistas del horror en el poder. Raúl tiene ideas claras 50 años después. Es como eternizar a Franco en España convertido en cordero de la democracia y la libertad después de décadas de tiranía.
Y eso es lo que Moratinos nos ofrece con optimismo. Sostener aún más la dictadura cubana con su apoyo y complicidad, a cambio de estas muestras mediatizadas de bondad casi cristiana, como ha sido liberar y deportar a 52 presos que nunca debieron estarlo.

miércoles, julio 07, 2010

Cortinas de humo para cómplices y tontos

Parece que Moratinos, el canciller español, esta vez se irá de Cuba con 5 presos de conciencia liberados por la dictadura de los Castro, y con la promesa de que en los próximos meses, liberarán a otros 47.
El anuncio lo ha hecho la iglesia católica en Cuba, que es la otra pata de esta mesa propagandística, junto al canciller del PSOE y al gobierno.
La noticia es excelente. Que 52 de los presos de conciencia encarcelados en la redada de la Primavera Negra de 2003 sean liberados, es una gran noticia. Tras 7 años de cárcel y condenas de hasta 25 años por culpas no cometidas, víctimas de la brutal represión de la dictadura y maltratados hasta la enfermedad, volver a la libertad se convierte en un anuncio feliz.
Pero cuidado. No confundamos esa noticia con la realidad cubana. Nada dice esa liberación en bien del régimen de la Habana ni de sus carceleros. Objetivamente, más allá del bien que representará para estos 52 compatriotas encarcelados injustamente, la noticia no es más que un ardid propagandístico de la dictadura apoyada por el mediador de Madrid.
Con el puño de la opinión internacional en su cara, los Castro necesitan un alivio, ya que ha fracaso el anuncio de guerra nuclear avizorado por Fidel para antes del gol final de la Copa FIFA del mundo. La posición común europea, que Moratinos se empeñó en terminar, continúa en pie, y Fariñas, en huelga de hambre, se aproxima a la muerte. El panorama, que ya es pésimo, se presume caótico para el régimen cubano.
Liberar 52 presos que nunca debieron estarlo, es un boom publicitario que pudieran aprovechar con la venia de España y bendecidos por el cardenal.
Lo importante es que la dictadura puede rellenar mañana esas vacantes carcelarias y apresar 52 más. No hacen falta delitos, procesos, juicios, nada, basta con elegirlos de la noche a la mañana de entre esa creciente masa de opositores que vive dentro de la isla.
Por lo demás, en Cuba todo sigue igual, porque el problema cubano no se borra con una liberación condicionada con el destierro, como la ha conveniado Moratinos, continuador de aquellos viejos siglos coloniales, cuando los españoles desterraban, como castigo mayor, a los que combatían la corona ibérica en Cuba.
A estos 52, Moratinos, los Castro y la iglesia les cambiaron el calabozo por el destierro, mientras que allá dentro, en la inmensa cárcel que es el país, 11 millones de reos siguen soportando el azote del dictador.
Es, más allá de la felicidad individual que constituye para cada uno de ellos, una cortina de humo para consumo de cómplices y tontos.

viernes, junio 18, 2010

No me defiendas, compadre

“No me defiendas, compadre”, es el título de un vejo filme mexicano que se convirtió en sentencia del argot popular cubano. Y me viene a la memoria ahora, leyendo las reseñas sobre la visita del canciller del vaticano, Dominique Mamberti, a Cuba.
Silenciada, vilipendiada, reprimida, la iglesia católica cubana ha sobrevivido con ese estoicismo que la caracteriza y ese apego al poder que la hace obviar cualquier insulto con tal de rescatar su espacio entre los poderosos. Pienso que ha de ser un ejercicio místico y espiritual de la dignidad, tan elevado y cristiano que nada tiene que ver con lo humano. Y como yo soy humano, pues a mi si me indigna semejante ultraje a una nación.
El canciller papal lo dijo claramente, "Mi programa preparado por la Iglesia local sólo contempla reuniones oficiales y mi participación en la Semana Social Católica. No hay ninguna ora actividad en el programa”.
Con eso, Mamberti se refería a su negación a recibir a representantes de la oposición interna en Cuba. Pero, además, a no hablar de los derechos humanos porque él sólo está sometido a los derechos de su iglesia. A mencionar a los presos políticos sin visitarlos. A repetir como papagayo de sotana, lo que las instancias del gobierno cubano le decían.
Mamberti repite la actitud de los representantes del gobierno español, que jamás han recibido a un disidente y se contentan con la parte de la verdad o la mentira oficial que les cuentan.
No se cómo Mamberti o Moratinos se atribuyen la defensa de la democracia con prácticas tan parcializadas.
Lo peor de esta nueva experiencia vaticana en Cuba, comenzó con la sonrisa de "tonto útil" que mostró el cardenal Jaime Ortega, obispo de La Habana, tras sus reuniones con Raúl Castro. “Dios y el diablo en la tierra del sol”.
Ahora, Mamberti se aparece a reafirmar esa posición servil de la iglesia, dándole la espalda al cubano y contribuyendo a propiciarle a los Castro, un tiempo más de oxígeno, permanencia y poder.
Cuando estudiaba en la escuela primaria, me contaban la respuesta del indio Hatuey, ya en la hoguera, al Padre Las Casas que le reclamaba arrepentimiento para entrar al reino de los cielos.
- ¿Y los españoles también van al cielo? – Le preguntó Hatuey.
- Si, todos los hijos de Dios van al cielo. – Le dijo el sacerdote.
- Pues si los españoles van al cielo, yo no quiero ir.- Respondió el indio sin arrepentirse mientras se consumía en la hoguera.
Es una historia de dignidad y valor que contaban los manuales escolares. Pero la ironía del tiempo es que, ahora, estemos queriendo imitar a aquel indígena llegado a Cuba desde tierras dominicanas.
La fábula se hace realidad. Si esos curas, obispos y cancilleres papales han de ser mi compañía celestial, es mejor irse en alma a otra parte del universo, porque a estos tipos de sotana, falso disfraz medieval tan caluroso y a destiempo, le decimos como en el filme mexicano, “no me defiendas, compadre”.

jueves, junio 17, 2010

La historia sucia y perenne

El secretario del Vaticano para las Relaciones con los Estados, Dominique Mamberti, descartó una reunión con opositores al régimen de La Habana y negó que dentro de su agenda haya un encuentro con líderes disidentes.
"Mi programa preparado por la Iglesia local sólo contempla reuniones oficiales y mi participación en la Semana Social Católica. No hay ninguna otra actividad en el programa", respondió tajante el enviado papal a una pregunta sobre si se reuniría con disidentes.

miércoles, junio 16, 2010

La carta de los 74. Desunidos y en retroceso

Cada día siento menos atracción por discutir los problemas de Cuba. Creo que lo verdaderamente importante es fijarse una posición personal, con el mayor honor posible, tolerante y democrática, factible a la rectificación, las variaciones y la madurez paulatina, que son ya argumentos suficientes para definirse tangencialmente opositor a la dictadura cubana.
Por eso se me ha hecho difícil comentar la famosa Carta de los 74, que tanta polémica ha despertado entre los cubanos de una y otra orilla.
Primero, dejemos establecido la validez del documento. Todos tenemos derecho a defender públicamente lo que creemos porque es por ahí que comienza la fundación de una nación libre a la que aspiramos.
El otro elemento inicialmente válido es la legitimidad moral de todos los cubanos, su libertad para disentir o aplaudir en igualdad de condiciones porque vivir en geografías domésticas o ajenas, profesar credos distantes o militar en posiciones adversas no nos da ni nos resta cubanía, sino que nos iguala en derechos y responsabilidades con la patria.
Nunca he considerado que el “bloqueo o embargo” de EEUU sea el tema tangencial del problema cubano. La libertad de EEUU de comerciar o no con quien quiera y aplicar sus consideraciones legales, es inherente a sus autoridades. Por tanto, recostar el asunto de Cuba a la decisión mercantil de un país ajeno, es, al menos, un acto de hipocresía y demagogia con alguna de las otra partes.
No comparto las solicitudes a EEUU para que suspenda un embargo porque eso se define como la injerencia que criticamos, y porque lo que me concierne, como cubano, es exigirle al gobierno de mi país los derechos que me niega.
Una carta al Congreso estadounidense como esta, se me antoja un acto de miseria, de dependencia ética y de súplica cobarde. Los reales problemas de Cuba son demasiados evidentes para pretender escudarse en dudosos argumentos tras medio siglo de padecerlos.
El peligro de esta carta es, sobre todo, su desacierto ocasional. La lucha política y la carrera reivindicatoria por un país atropellado, reclaman, como en el ruedo de toros, darle el puntillazo mortal a la bestia tambaleante. Un documento fácilmente manipulable a favor de un régimen acosado por el rechazo universal, emitido, además, por quienes personalizan la avanzada de la disidencia interna en Cuba, es una acción desacertada, cuando no cómplice. Desmoraliza, debilita y ofrece argumentos conciliatorios inoportunos.
Mucho más cuando se esgrimen razones ingenuas, secundarias y probadamente ridículas, como la influencia de la libre visita a Cuba de ciudadanos estadounidenses. En 2010, la carta de los 74 parecería un chiste, sino fuera porque involucra firmas tan respetuosas.
En momentos en que la Unión Europea mantiene la posición común a pesar de Moratinos; en que Latinoamérica define gobiernos que desaprueban la influencia cubana; en que importantes voces internacionales se unen para criticar la dictadura de los Castro, justamente nosotros, los cubanos, le tiramos un ramo de olivo a los tiranos, lo ofrecemos la bondad de una tabla cómplice y salvadora.
He dudado del acercamiento a destiempo de la iglesia católica cubana con el gobierno y, aún más, de la complacencia mostrada por Raúl Castro al cardenal Jaime Ortega. Es un juego de simulaciones del que dudo, gracias al aprendizaje de medio siglo al que hemos sido sometidos.
Justamente me confunde el interés de mi amigo Dagoberto Valdés en la redacción y recolección de firmas para esta carta. ¿Una misión eclesiástica en busca de la reconciliación con el poder, como remake de su historia condenable?
El otro caso que, lejos de sorprenderme, me confirma, es la actuación de Oscar Espinosa Chepe y sus ataques al exilio cubano en Miami, como si los cubanos exiliados tuvieran un derecho restringido, una responsabilidad menor y un dolor sufrido con menos prisa. Posiciones como la Chepe son, precisamente, lo que no aspiro a padecer en una Cuba mejor.
En los últimos meses, el ardid de la inteligencia cubana ha logrado abrir fisuras en la unidad de la oposición política, que había alcanzado un momento crucial con las Damas de Blanco, los blogeros, las manifestaciones públicas del exilio cubano en muchas ciudades del mundo, el reconocimiento de distintos estados e instituciones globales, el cambio de actitud de gobiernos emergentes en el continente.
La Seguridad del Estado cubana ha ido fraccionando con cuidado la unidad y el respaldo logrados y ofreciendo dudas y desconfianza a quienes nos apoyan en el mundo. Lo han hecho con la vileza y el éxito que los caracteriza.
Hoy hay divisiones, ataques mutuos, intereses opuestos. Hoy no nos enfrentamos a la tiranía, nos enfrentamos entre nosotros mismos. Hoy nuestro enemigo no son los Castro y su régimen, somos los que nos oponemos, unos contra otros, como “enemigos íntimos”. Hoy, la lucha es menos fuerte y los espacios ganados se van perdiendo en el desgaste de desunirnos en esta guerra por la libertad de Cuba.

lunes, junio 14, 2010

Sigler, para los incrédulos.

La historia es compleja y un caso individual, por simple sumatoria aritmética, puede convertirse en el suceso determinante. Por eso es trascendente la liberación del preso político cubano Ariel Sigler Amaya.
Más allá de su liberación en el estado físico y de salud en que la dictadura lo ha regresado a casa, se convierte en ese icono tangible del presidio político cubano actual.
¿Es Sigler el único? No. Son miles los presos cubanos de todo tipo que sobreviven en cárceles, hacinados, enfermos, mal alimentados, maltratados cotidianamente, despreciados. Son mazmorras decimonónicas, sin control ni respeto.
Sigler es la imagen probatoria. Lo fueron dejando agravar para liberarlo, en un acto de publicidad macabra, débil y desgastado.
Tras su liberación, leí en Kaos en la red (www.kaosenlared.net) un artículo de J.M.Alvarez titulado “Ariel Sigler y los medios españoles de ‘información’” en el que llama a Sigler “el mercenario cubano””, repitiendo la desgastada metáfora de que estaba al servicio del imperialismo yanqui con su máquina de escribir cuando lo detuvieron en la Primavera Negra de 2003, junto a 75 cubanos más.
Penoso ejercicio del periodismo, del uso de Internet que, como un boomerang, se revierte en su contra no sólo por lo que escribe, sino por lo que inspira.
La imagen de Ariel Sigler Amaya regresando a su casa, habla por sí sola. Es la iconografía de la tiranía cubana, como lo ha sido la muerte de Zapata o el debilitamiento de Fariñas. Son esos símbolos irrebatibles que ya hemos visto en las fotografías que recogieron para siempre en la historia universal, los perores tiempos del horror humano.

domingo, mayo 30, 2010

Colombia votó con inteligencia

Cuando la periodista de CNN en español, Claudia Palacios, le preguntó a Carlos Lemoine, del Centro Nacional de Consultoría de Bogotá, a quienes entrevistaron durante las encuesta, el investigador tuvo que sonreír y callar. No tenía respuesta para semejante ironía. Con el 99% de las mesas escrutadas, el candidato oficialista Juan Manuel Santos ganaba la primera vuelta con el 46.57% de los votos mientras que Antanas Mockus, su mayor rival, sólo quedaba con el 21.47% de las preferencias, en contra de todos los pronósticos de los encuestadores.
Creo que Colombia ha dado una muestra de orden, democracia y de inteligencia ciudadana. Solo 11 horas después de abrir las urnas, ya computaba el 99.2% de las mesas. A pesar de la narcoguerrilla y del círculo chavista, el país viene dando muestras de capacidad y eficiencia, de legitimidad popular que hoy, en elecciones ejemplificantes, se vuelven a honrar a sí mismos.
Los colombianos izaron banderas y globos verdes en campaña pero a la hora de depositar su elección, reflexionaron inteligentemente y optaron por el crecimiento económico y la seguridad creciente en el país. Por las ventajas de la continuidad de políticas triunfantes. Eso ha sido lo verdaderamente importante.
¿Que Uribe apoyó a Santos? Pues claro que sí. Era de esperarse que tras 8 años eficientes programas de seguridad y resultados que todos apoyaron dándole altos porcentajes de preferencia dignos de Record Guinnes.
Sin embargo, Santos tiene su propio programa. El ha sabido aprovechar ciertos espacios vacíos en políticas sociales y se mantuvo alejado de conflictos como los falsos positivos. Su imagen ha estado fortalecida por su ejercicio como ministro de Economía y canciller en gobierno anteriores a Uribe.
Algunos han dicho que los más de 2 millones de personas que no asistieron a las urnas vencieron las posibilidades de Mockus. ¿Por qué? Es un cálculo absurdo. Esos dos millones hubieran sido votantes de ambos candidatos, no sólo de Mockus, pero, además, si no fueron porque prefirieron no mojarse con las lluvias de ese día o porque prefirieron ver el partido anunciado de fútbol, entonces fue preferible que no asistieran a la urna. Era muy frágil su responsabilidad.
Santos termina una primera vuelta con un margen difícil de alcanzar. Tiene además la posibilidad de alianzas importantes como Germán Vagas, que alcanzó el tercer lugar con poco más del 10% de los votos.
¿Habrá segunda vuelta? Claro que si. Mockus no va a renunciar a ella a pesar de haber dicho en campaña que de darse un caso así, pero a su favor, prefería usar el dinero de la segunda vuelta en construir escuelas. ¿Qué puede esperarse de un candidato que enseña el trasero en público o que salta por las paredes disfrazado de una especie de spaiderman?

viernes, mayo 14, 2010

Cuba, Represión ID: Los rostros de la infamia

La campaña iniciada por tres abogados cubanos en la ciudad de Miami, llamada “Cuba, Represión ID”, ha preocupado a los defensores de la dictadura castrista, quienes la atacan con fiereza y con los epítetos de siempre.
No se quienes son ellos, no me interesa. No se qué móvil cierto o no los motiva. Lo que defiendo es la iniciativa de ponerle rostro, nombre y apellido a los que, impunemente, golpean hoy en las calles de Cuba.
Creo que la razón principal de tan enérgica respuesta desde La Habana es, justamente, la importancia que “Cuba, Represión ID” está tomando en una historia de la infamia que hay que archivar como memoria nacional, para ese futuro de perdón (y no de olvidos) que añoramos.
No nos llamemos a simplezas. La dictadura cubana es cruel y larga. Cinco décadas han llenado de escepticismo y costumbre a muchos, porque los cubanos hemos padecido una de las más largas tiranías de la historia moderna.
Es una realidad que merece testimonios fidedignos y, como el archivo cubano registra a asesinos y asesinados desde los fusilamientos sumarísimos de inicios de la llega de la revolución a La Habana, hoy es hora de identificar a los cómplices del abuso, la delación, la represión y el vandalismo revolucionario.
Lo creo justo y aleccionador. Es una llamaba a contener la impunidad de la doble moral desatada en Cuba, de quienes hoy vociferan improperios contra el disidente en un acto de repudio y mañana huyen del país.
Algún impacto de exorcismo tendrá saber que cada vez es menos posible esconderse en el anonimato y la hipocresía porque te persigue una identidad, un ID que pone en evidencia tu participación en la vergüenza nacional.
Yo lo aplaudo. Creo en la tolerancia, la libertad, el diálogo. Voto por una patria incluyente, democrática y para todos. Sólo sin odios podemos reconstruir la Cuba devastada.
Pero cuidado, no confundamos eso con el perdón a los criminales, ni con devolverles la confianza a los lacayos, ni con la sonrisa amable a quienes hoy golpean en las calles a los opositores. No aplaudamos a los colaboradores repentinos, a los delatores de barrio. Identiquémoslos, para soportarlos. Sépamos quienes fueron para brindarles la tolerancia futura.
Al menos un repudio moral deben merecer, al menos una foto confesatoria que los ponga en evidencia ante la memoria y el dolor de todos los cubanos.

jueves, mayo 13, 2010

Cuba: vacaciones hacia la muerte

Laida Licet Recio y su esposo Rolando Suárez se fueron a festejar un cumpleaños a su casa natal del oriente cubano. Vivían junto a sus tres hijos en la ciudad de Miami, pero aprovecharon las nuevas aperturas para viajar a Cuba e hicieron sus maletas a inicios de este mes de mayo. Ahora ella está muerta y él grave en un hospital de La Habana.
Unos delincuentes con tubos rellenos de concreto, los asaltaron en la calle para robarles. Ella murió al instante de un golpe en la cabeza.
Es la violencia callejera que no sale en la prensa cubana, nadie habla de ella, se mantiene en el silencio estratégico oficial para darle colores de paraíso a un país en ruinas, con una sociedad decadente y un crecimiento alarmante de la violencia.
Laida y Rolando compraron el seguro de viaje que las autoridades cubanas obligan tener a cada viajero que llega a la isla. De nada les ha valido. El gobierno cubano está exigiéndole a la familia US$10,000, más US$50 al día para gastos relacionados con la conservación del cadáver en un refrigerador hasta que pueda ser enviado a la Florida. Además, parece que no van a correr con los costos de enviar el cadáver a Miami.
Ella tenía 40 años, él lucha contra la muerte con 43 años de edad. La vida de sus tres hijos ha cambiado para siempre.
Ese es el obsequio de un viaje a Cuba donde la delincuencia, la búsqueda por satisfacer las necesidades primarias, la pérdida de valores, el vandalismo y la amoralidad social que provoca una sociedad en crisis y una población desesperanzada multiplican las agresiones, los robos y el crimen con la complicidad del silencio oficial, que pretende seguir ofreciendo un paraíso en technicolor en vez de la ruina en que se ha convertido el país.